La presidenta ejecutiva Mónica Taylor plantea un nombramiento temporal para completar el órgano, la emergencia institucional por el déficit de especialistas venció el 4 de agosto sin prórroga confirmada, la OMS sigue sin validar el conteo congoleño de ébola una semana después, y la alerta de la OPS por sarampión en América se mantiene sin cambios.
La Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) retomó esta semana una sesión formal después de más de tres meses de funcionar de facto por la vacante en la representación sindical, y su presidenta ejecutiva, Mónica Taylor, planteó la posibilidad de solicitar un nombramiento temporal para completar el órgano si la disputa por la exdiputada Rocío Alfaro sigue sin resolverse, según reportó La Nación. La vacante cumple 83 días desde que el Consejo de Gobierno rechazó, el 21 de mayo, el nombramiento de Alfaro como representante del sector sindical. Taylor argumentó, según la misma cobertura, que la institución no puede seguir esperando a que avancen los procesos judiciales mientras la Junta opera sin representación plena del sector trabajador —una limitación que ya había obligado a la CCSS a sesionar como funcionario de hecho para prorrogar la declaratoria de emergencia institucional por el déficit de especialistas médicos, vigente desde febrero. El sindicato ha rechazado los llamados a nombrar a otro representante en lugar de Alfaro y mantiene la exigencia de que el Gobierno la juramente, según ha reportado Teletica en ediciones anteriores. La información sobre la sesión y la propuesta de nombramiento temporal proviene únicamente de la cobertura de La Nación, sin confirmación independiente de otro medio al cierre de esta edición. Ni la Sala Constitucional ni el Tribunal Contencioso Administrativo han fijado fecha para resolver los recursos de Alfaro, y no está claro si la propuesta de Taylor requeriría un acuerdo del Consejo de Gobierno o seguiría una vía distinta.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) no ha publicado, al cierre de esta edición, un boletín propio que confirme de forma independiente el conteo de más de 4.200 casos y cerca de 1.900 muertes que el gobierno de la República Democrática del Congo divulgó la semana pasada, según el seguimiento que esta edición ha hecho desde el 8 de agosto. La última actualización verificada de la organización, del 6 de agosto, seguía basada en un reporte anterior con casi 200 casos menos que la cifra congoleña más reciente. La brecha importa porque el virus identificado en este brote, de la especie Orthoebolavirus bundibugyoense, no cuenta con una vacuna ni un tratamiento específico aprobados —solo hay candidatos en fase de prueba—, según el resumen de situación de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos. Esa ausencia de herramientas específicas hace que la velocidad de detección y aislamiento, el dato que la discrepancia entre Kinsasa y Ginebra pone en duda, sea el principal instrumento de contención disponible, según el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC). Ni la OMS ni el gobierno congoleño han explicado públicamente la discrepancia entre ambos conteos durante la semana que este periódico lleva documentándola. Costa Rica no reporta casos ni contacto epidemiológico con la región; el Ministerio de Salud mantiene desde mayo sus alertas de vigilancia en puertos y aeropuertos para viajeros procedentes de África central, sin cambios anunciados esta semana.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) no ha divulgado una cifra más reciente que la alerta epidemiológica del 8 de agosto, cuando reportó 47.500 casos de sarampión en 16 países de las Américas durante 2026, con Guatemala a la cabeza con 30.371 casos y 26 muertes, según el desglose que en su momento recogieron El Imparcial y ABC Color. México sigue en segundo lugar con 12.255 casos y 17 muertes, de acuerdo con el mismo reporte. La organización clasificó el riesgo para la salud pública regional como "muy alto" por el aumento de la mortalidad y la propagación del virus en eventos masivos, una calificación que se mantiene sin cambios porque la OPS no ha emitido una actualización posterior al cierre de esta edición. Costa Rica no figura entre los países con brotes activos de sarampión y el Ministerio de Salud no ha reportado casos autóctonos en 2026; la recomendación que el Ministerio hizo en febrero a los viajeros de actualizar su esquema de vacunación ante el repunte regional sigue vigente sin cambios anunciados esta semana.
La Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) declaró en emergencia institucional, desde el 9 de febrero de 2026, la atención del déficit de especialistas médicos generado por una ola de renuncias asociada a salarios por debajo del promedio del mercado, y prorrogó esa declaratoria en etapas sucesivas hasta el 4 de agosto, según el seguimiento de Global Salud CR. Esa fecha límite ya pasó sin que la institución haya confirmado públicamente una nueva extensión formal de las medidas extraordinarias. El vencimiento coincide con la semana en que la propia Junta Directiva retomó sesión después de más de tres meses de funcionar de facto por la vacante en la representación sindical, y en la que su presidenta ejecutiva, Mónica Taylor, planteó nombrar temporalmente a un representante para completar el órgano, según reportó La Nación. La ausencia de una Junta con representación plena del sector trabajador se suma como un obstáculo adicional a las decisiones sobre la crisis de especialistas, un problema que The Tico Times ya había documentado como una de las causas detrás de la parálisis del órgano. La CCSS no ha explicado públicamente si las medidas extraordinarias de la declaratoria de emergencia siguen vigentes de facto tras el vencimiento del 4 de agosto ni ha anunciado una fecha para formalizar una eventual prórroga.
— La declaratoria de emergencia institucional por la renuncia masiva de especialistas cumplió su plazo el 4 de agosto sin que la Junta, que retomó sesión esta semana, confirme una prórroga.
El 12 de agosto deja a la Junta Directiva de la CCSS retomando sesión después de más de tres meses de parálisis por la vacante sindical de Rocío Alfaro, que cumple 83 días sin resolución judicial, mientras la presidenta ejecutiva Mónica Taylor plantea un nombramiento temporal para completar el órgano, según La Nación. La declaratoria de emergencia institucional por el déficit de especialistas médicos, vigente desde febrero, venció el 4 de agosto sin que la institución confirme una prórroga formal. En el plano internacional, la Organización Mundial de la Salud sigue sin confirmar de forma independiente el conteo de más de 4.200 casos de ébola que el gobierno de la República Democrática del Congo divulgó la semana pasada, una brecha que completa una semana abierta, mientras la alerta de la Organización Panamericana de la Salud por 47.500 casos de sarampión en América se mantiene sin actualización desde el 8 de agosto. Lo que sigue: si la Sala Constitucional o el Tribunal Contencioso Administrativo resuelven los recursos pendientes de Rocío Alfaro, si la CCSS formaliza una prórroga de la emergencia por especialistas, y si la OMS publica un boletín propio que confirme o desmienta la cifra congoleña de ébola.