Anthropic apunta a una salida a bolsa de $2 billones que superaría el récord de SpaceX, el Gobierno de Laura Fernández firma una alianza con Google para llevar IA a salud, educación y seguridad, OpenAI lleva anuncios de ChatGPT a 31 mercados europeos, la industria multiplica ingresos mientras recorta equipos de seguridad, y un foro en la Universidad Fidélitas advierte que hasta 52% del empleo tico está expuesto a la automatización.
Anthropic espera igualar o superar el tamaño de la oferta pública más grande de la historia, la de SpaceX, en una eventual salida a bolsa que podría presentar formalmente a fines de agosto con un debut en el mercado hacia octubre, según reportó Bloomberg el jueves 20 de agosto citando a personas con conocimiento directo de las conversaciones. La empresa apunta a una valoración cercana a los $2 billones y trabaja con los bancos Morgan Stanley y Goldman Sachs en la preparación del proceso, de acuerdo con la misma cobertura, confirmada por The Motley Fool, Yahoo Finance y dnyuz. La comparación con SpaceX no es casual: la empresa de Elon Musk salió a bolsa en junio con una valoración de $1,77 billones y recaudó cerca de $85.700 millones, la colocación más grande registrada hasta ahora. Anthropic llega a esta conversación con un ingreso anualizado que pasó de $9.000 millones a finales de 2025 a $65.000 millones a finales de julio —la cifra que esta sección reportó el miércoles—, con inversionistas consultados por Bloomberg que proyectan entre $100.000 y $120.000 millones para fin de año. La propia Bloomberg precisó que la valoración todavía no está fijada de manera formal dentro de la empresa, y ni Anthropic ni sus asesores confirmaron cifra o fecha exacta al cierre de esta edición. Anthropic no dijo cuándo presentará formalmente los documentos ante el regulador bursátil estadounidense ni si octubre es una fecha firme o solo un objetivo interno. Costa Rica no tiene una bolsa de valores con acceso directo a una eventual oferta de Anthropic, pero la salida a bolsa importa para las empresas y desarrolladores ticos que dependen a diario de la API de Claude: una colocación exitosa da más certeza sobre la continuidad del servicio que otra ronda de financiamiento privado.
El Gobierno de la presidenta Laura Fernández firmó una alianza con Google para incorporar herramientas de inteligencia artificial en los servicios públicos de educación, salud y seguridad, según confirmó Infobae Costa Rica este viernes 21 de agosto. El anuncio se hizo durante la rendición de cuentas de los primeros 100 días de la actual administración, con la participación de Ana Recalde, directora de Iniciativas Estratégicas de Google; Paula Bogantes, ministra de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT); la propia presidenta Fernández Delgado, y el vicepresidente Douglas Soto, de acuerdo con la misma cobertura y con Diario Extra. Los representantes de Google se comprometieron a apoyar procesos que contribuyan a mejorar la calidad de vida de la población costarricense y a capacitar de forma personal a autoridades de gobierno en inteligencia artificial, según reportó Infobae Costa Rica. La alianza llega sobre una base ya construida: Costa Rica fue el primer país de Centroamérica en adoptar una estrategia nacional de inteligencia artificial, reconocida por la UNESCO, y el sector bancario de la región ya incorpora sistemas de IA en pronósticos y pagos, según reportó esta sección el 18 de agosto. Ni el comunicado oficial ni la cobertura disponible precisan un monto de inversión, un cronograma de implementación ni un mecanismo de gobernanza de los datos que Google procesaría en salud o seguridad —los tres puntos que, en alianzas similares firmadas por otros gobiernos con empresas tecnológicas, suelen tardar meses en definirse después del anuncio inicial. MICITT no detalló todavía cuándo se firmará un convenio formal ni qué proyectos concretos arrancarán primero. Costa Rica no cuenta con una autoridad reguladora de IA operativa que revise este tipo de acuerdos —el proyecto de ley 23.771 sigue sin dictamen en la Asamblea Legislativa—, así que la alianza avanza, por ahora, bajo los términos que las propias partes decidan hacer públicos.
La expansión, la mayor en la historia de la compañía por número de países, empieza el 24 de agosto y solo mostrará publicidad a las cuentas gratuitas y Go, nunca a los planes de pago.
OpenAI anunció el miércoles 19 de agosto la expansión de ChatGPT Ads a 31 mercados europeos, la mayor expansión geográfica de publicidad en la historia de la compañía, según su propio blog oficial. Los anuncios, que empiezan a mostrarse el 24 de agosto, llegan a países como Alemania, Francia, España, Italia, Suecia, Noruega, Dinamarca, Países Bajos, Irlanda, Bélgica, Austria, Polonia, República Checa y Portugal, de acuerdo con Adweek y Digiday. Solo las cuentas gratuitas y el plan Go verán publicidad; los planes Plus, Pro, Enterprise, Business y Education seguirán sin anuncios, según confirmó la propia OpenAI. En Europa, la segmentación publicitaria personalizada requerirá consentimiento explícito del usuario, un requisito que OpenAI dijo cumplir desde el diseño del producto, según recogió Digiday, que tituló la expansión como la apertura de «un nuevo frente en la batalla por la publicidad digital». El acceso inicial para anunciantes será solo a través del equipo de OpenAI Ads Solutions y de socios de agencia y tecnología; el autoservicio mediante Ads Manager llegará más adelante este año, según MLQ News. La medida no resuelve una tensión de fondo: ChatGPT es, a la vez, el asistente al que millones de usuarios consultan antes de decidir una compra y, desde esta semana en Europa, un espacio donde las marcas pagan por aparecer frente a esas mismas consultas. OpenAI no dijo qué proporción de sus usuarios europeos usa cuentas gratuitas ni cuánto ingreso espera generar con esta expansión. Costa Rica no figura entre los 31 mercados anunciados —la expansión es exclusivamente europea— y OpenAI no dio fecha para extender el autoservicio de anuncios a mercados como el costarricense; el efecto directo sobre usuarios y anunciantes ticos es, por ahora, nulo.
Esta semana quedó registrado un mismo patrón en las dos empresas que lideran la carrera de la inteligencia artificial: OpenAI disolvió el tercer equipo de seguridad que cierra en dos años y frenó parte del entrenamiento de sus modelos de frontera por señales internas de desalineación, mientras Anthropic elevó su propia calificación de riesgo de daño catastrófico de 'muy bajo' a 'bajo', según los hechos que esta sección reportó el 17, el 18 y el 19 de agosto, con base en Financial Times, Time y el informe de riesgo oficial de Anthropic. En ese mismo lapso, ambas empresas presentaron las cifras de ingreso más altas de su historia: Anthropic superó los $65.000 millones de ingreso anualizado y ahora apunta a una salida a bolsa de $2 billones, según Bloomberg, mientras OpenAI negocia su propia oferta pública con una valoración objetivo de $1 billón, según IndexBox. El contraste no pasó inadvertido entre analistas críticos de la industria. El especialista en inteligencia artificial Gary Marcus escribió en su boletín de Substack que la pausa de entrenamiento de OpenAI, ocurrida justo cuando la empresa negocia su salida a bolsa, muestra que 'el desmoronamiento de OpenAI ha comenzado'. El analista tecnológico Ed Zitron cuestionó por separado que la 'utilidad operativa ajustada' que reporta Anthropic no equivale a una ganancia contable bajo normas formales. Ninguna de las dos empresas respondió de forma pública y específica a esas críticas, y ninguna publicó, en la misma semana en que reportó cifras récord, una auditoría externa que verifique de manera independiente sus propios informes de seguridad. Ni OpenAI ni Anthropic dijeron si recontratarán personal dedicado a riesgo catastrófico ni si sus próximas salidas a bolsa incluirán compromisos de seguridad verificables por terceros. Costa Rica no tiene una autoridad reguladora de IA operativa —el proyecto de ley 23.771 sigue sin dictamen en la Asamblea Legislativa— que pueda exigirle a ninguna de las dos empresas una verificación independiente de sus afirmaciones de seguridad, mientras ambas se preparan para dos de las mayores ofertas públicas de la historia.
— En una misma semana, OpenAI disolvió su tercer equipo de seguridad en dos años y Anthropic elevó su calificación de riesgo, mientras ambas empresas reportan las cifras de ingreso más altas de su historia.
El Foro FiEd Costa Rica 2026, realizado el jueves en la Universidad Fidélitas, reunió a líderes regionales para discutir si la educación superior tica prepara a sus egresados para un mercado que la IA transforma.
La Universidad Fidélitas fue sede, el jueves 20 de agosto, del Foro Internacional de Educación Inn·kind FiEd Costa Rica 2026, organizado bajo el lema 'Sociedad + AI: la educación superior frente al cambio inteligente', según reportaron los portales especializados ConnectAB2B y la Cámara de Comercio Exterior de Costa Rica (CAMACOES). El foro convocó a líderes universitarios de la región para discutir si la educación superior costarricense forma profesionales con las competencias que el mercado laboral exigirá en los próximos cinco años, de acuerdo con la misma cobertura. El debate se apoyó en estudios del Foro Económico Mundial, McKinsey y el Banco Mundial que estiman que entre 38% y 52% de las ocupaciones en Costa Rica están expuestas a algún grado de transformación por inteligencia artificial, según recogió CAMACOES. La cifra —un rango amplio, según reconocen los propios estudios citados— llega en la misma semana en que el Gobierno anunció su alianza con Google para llevar IA a servicios públicos, y sirve como contrapeso: mientras el Ejecutivo promueve la adopción de estas herramientas, buena parte del empleo formal del país queda, según estas proyecciones, dentro de la zona de riesgo de automatización. La cobertura de este foro proviene únicamente de medios especializados en negocios, sin nota de un medio generalista costarricense al cierre de esta edición. Ni los organizadores del foro ni el Ministerio de Educación Pública anunciaron cambios curriculares concretos como resultado del encuentro. Costa Rica no tiene todavía una política pública que ajuste los planes de estudio universitarios al rango de exposición laboral que citan estos estudios internacionales, por lo que la discusión del jueves queda, por ahora, como diagnóstico sin hoja de ruta pública definida.