Anthropic enfrenta presión para recortar la valoración de su salida a bolsa después de una corrección bursátil que borró miles de millones en acciones de Estados Unidos, los despidos atribuidos a la IA superan los 39.000 empleos en el año y un informe del Banco Mundial confirma que Costa Rica aún enfrenta barreras para que sus empresas adopten estas herramientas.
El Wall Street Journal reportó, según resumió FXStreet el 6 de noviembre, que la oferta pública inicial de Anthropic podría fijar un precio muy por debajo de los USD 1,5 billones de valoración que la compañía buscaba, después de que una corrección bursátil borrara cerca de USD 3 billones del valor combinado de las acciones estadounidenses en los días previos, según Benzinga. Hasta el cierre de esta edición, Anthropic no ha anunciado un rango de precio ni una fecha de cotización: el primer movimiento posible sería fijar el precio el 13 de noviembre, con un debut en el Nasdaq bajo el símbolo ANT tan pronto como el 16 de noviembre, de acuerdo con reportes financieros citados por ambos medios. La revisión llega apenas un día después de que el prospecto de la compañía mostrara una pérdida contable de USD 80.700 millones en el primer semestre de 2026. El estratega Peter Berezin, de BCA Research, había advertido en octubre que el mercado de inteligencia artificial podría estar atravesando una burbuja; esa lectura escéptica volvió a circular esta semana cuando los analistas Bert y Dion Dohmen, de Dohmen Capital, señalaron en un comentario difundido por ZeroHedge el 2 de noviembre que inversionistas apalancados están saliendo de las acciones de IA, lo que generó caídas abruptas en los gráficos de varias firmas del sector. Ni Anthropic ni sus bancos colocadores -Morgan Stanley, Goldman Sachs y JPMorgan- han confirmado si la compañía ajustará el calendario o el precio objetivo de la oferta. Anthropic no tiene oficina ni filial en Costa Rica, por lo que el ajuste de valoración no modifica los contratos vigentes de las empresas ticas que ya usan la API de Claude; el efecto local, si existe, sería indirecto y se notaría sobre todo en el apetito de capital de riesgo regional hacia startups de inteligencia artificial.
Un informe de Futurism fechado el 30 de octubre documentó una caída generalizada en acciones tecnológicas vinculada al temor de una burbuja de inteligencia artificial, un desplome que firmas de análisis describen como continuo hacia los primeros días de noviembre.
Las acciones tecnológicas estadounidenses atravesaron una caída generalizada el viernes 30 de octubre, que el medio especializado Futurism atribuyó al temor creciente de una burbuja en el sector de inteligencia artificial. La corrección continuó durante la primera semana de noviembre: el comentario de mercado de Bert y Dion Dohmen, de Dohmen Capital, publicado el 2 de noviembre en ZeroHedge, describió movimientos bruscos a la baja en los gráficos de varias acciones ligadas a IA, que los analistas atribuyeron a inversionistas apalancados saliendo de esas posiciones. La corrección golpea directamente la ventana de salida a bolsa que Anthropic buscaba aprovechar antes de fin de año (ver nota aparte), y reabre una discusión que el estratega Peter Berezin planteó en octubre sobre si la inversión en infraestructura de IA -centros de datos, chips, contratos de cómputo- está sobrevalorada frente a los ingresos reales de las empresas del sector. Ningún banco central ni regulador bursátil ha confirmado una intervención formal ante la caída; los próximos reportes de resultados corporativos de noviembre serán la referencia para saber si la corrección se revierte o se profundiza. En Costa Rica, los fondos de pensión complementaria (OPC) mantienen parte de sus carteras en instrumentos internacionales con exposición a acciones tecnológicas estadounidenses, por lo que una caída prolongada en ese sector tendría un efecto indirecto sobre los ahorros de las personas afiliadas, aunque ninguna operadora costarricense ha reportado pérdidas específicas por esta corrección al cierre de esta edición.
Los despidos en el sector tecnológico atribuidos directa o indirectamente a la adopción de inteligencia artificial superaron los 39.000 empleos durante 2026, según un conteo difundido por Oman Observer que cita rastreadores especializados del sector. Oracle encabeza la lista, con una reducción de personal de hasta 21.000 puestos en doce meses -una caída de 13% en su plantilla, según la propia compañía-, seguida por recortes anunciados en Meta, de alrededor de 8.000 plazas, y en Block, con 4.000 puestos eliminados en el año, de acuerdo con el reporte citado por Feedbagel. La cifra total varía según la metodología: otros rastreadores citados por los mismos medios ubican el número de personas afectadas por encima de 92.000 si se cuenta cualquier despido tecnológico del año, no solo los que las empresas atribuyen explícitamente a la IA. Economistas consultados por esos medios matizan que, en la mayoría de los casos documentados, la inteligencia artificial no sustituye de forma directa el trabajo de las personas despedidas, sino que acompaña recortes motivados por otros factores financieros. El informe mensual de la firma Challenger, Gray & Christmas correspondiente a octubre se esperaba a inicios de noviembre y será la primera medición formal que compare el ritmo de despidos atribuidos a IA contra los meses anteriores. Costa Rica alberga operaciones de varias de las multinacionales tecnológicas golpeadas por esta ola global -entre ellas Microsoft, Amazon e IBM, con miles de empleos combinados en zonas francas-, aunque ninguna ha anunciado recortes específicos en sus operaciones costarricenses al cierre de esta edición.
Un informe regional del Banco Mundial, divulgado en octubre y reportado por El Financiero, concluye que Costa Rica tiene condiciones relativamente favorables para la adopción de inteligencia artificial -en conectividad y capital humano-, pero enfrenta barreras persistentes para que las empresas la integren en sus procesos productivos. El hallazgo se suma a la posición que el país obtuvo esta semana en el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2026: quinto lugar entre 20 países y primero en Centroamérica, con fortalezas en gobernanza y conectividad, pero con rezagos en infraestructura e investigación, según Semanario Universidad. Ambos informes coinciden en que la brecha costarricense no es de acceso a la tecnología, sino de capacidad empresarial para aplicarla con beneficios medibles en productividad. El Banco Mundial no detalló un plan de seguimiento ni una fecha para actualizar su diagnóstico. La información de este hallazgo proviene, al cierre de esta edición, únicamente de la cobertura de El Financiero, sin acceso directo al documento original ni confirmación cruzada de otro medio.
El viernes de la IA combinó mercados nerviosos con cifras laborales acumuladas. La salida a bolsa de Anthropic enfrenta presión para recortar su valoración hasta cerca de USD 1 billón después de que una corrección bursátil borrara unos USD 3 billones en acciones estadounidenses, mientras analistas como Peter Berezin y la firma Dohmen Capital insisten en que el sector de IA podría estar en una burbuja. En paralelo, los despidos tecnológicos atribuidos a la inteligencia artificial superan ya los 39.000 empleos en 2026, y un informe del Banco Mundial confirma que Costa Rica, pese a sus condiciones favorables, todavía enfrenta barreras para que sus empresas adopten estas herramientas de forma productiva. Ninguno de estos movimientos altera de inmediato las operaciones de las empresas tecnológicas que ya funcionan en el país, pero los tres hilos -mercado bursátil, empleo global y adopción empresarial- seguirán moviéndose la próxima semana.