El brote de ébola en la República Democrática del Congo ronda ya las 1.300 muertes mientras personal médico vuelve a la huelga, el Ministerio de Salud recibe 6.800 unidades de medicamento contra la leishmaniasis donadas por Panamá, Brasil y Perú, la Junta Directiva de la CCSS cumple 66 días sin sesionar y el Gobierno pide a los sindicatos un nuevo candidato pese a que las organizaciones gremiales mantienen su respaldo a Rocío Alfaro.
El brote de ébola en la República Democrática del Congo sumó cerca de 3.000 casos confirmados y más de 1.300 muertes en el balance difundido el 25 de julio, mientras trabajadores de salud volvieron a la huelga esta semana.
El brote de ébola por el virus Bundibugyo en la República Democrática del Congo sumó, según el balance difundido el 25 de julio, entre 2.973 y 3.075 casos confirmados y entre 1.309 y 1.354 muertes, de acuerdo con distintos cortes horarios recogidos ese día por The Washington Post, Al Jazeera e Infobae. La tasa de letalidad se ubica en 44%, frente al 40,4% del corte del 22 de julio, con 766 pacientes en aislamiento u hospitalización y 540 recuperados, según el mismo balance. La velocidad del contagio —de 999 a más de 1.300 muertes en apenas tres días— sostiene la lectura de Africa CDC de que este es el brote de mayor propagación registrado para la enfermedad. Sin embargo, The Washington Post reportó el 25 de julio que trabajadores de salud congoleños volvieron a la huelga esta semana, la más reciente de una serie de paros que golpea la respuesta sanitaria en las provincias afectadas —un dato que matiza la narrativa de una emergencia bajo control internacional: la epidemia crece al mismo tiempo que parte del personal que debería contenerla protesta por sus propias condiciones laborales. La Organización Mundial de la Salud no ha informado si logró cerrar la brecha de financiamiento de 115 millones de dólares que solicitó a mediados de julio, ni si el brote superará en muertes totales a la epidemia congoleña de 2018-2020, que cerró con 2.299 fallecidos. Costa Rica no reporta casos ni contacto epidemiológico con la región; el Ministerio de Salud mantiene desde mayo sus alertas de vigilancia en puertos y aeropuertos para viajeros procedentes de África central.
El Ministerio de Salud confirmó que Costa Rica recibió 6.800 unidades de medicamento contra la leishmaniasis donadas por los Gobiernos de Panamá, Brasil y Perú, según informó Infobae el 25 de julio. Perú aportó 3.000 ampollas de antimoniato de meglumina, el fármaco de primera línea contra la enfermedad —conocida popularmente como papalomoyo—, de acuerdo con Delfino.cr. La donación coincide con un desabasto que el propio Ministerio reconoció al gestionar la cooperación internacional: Costa Rica acumula 369 casos de leishmaniasis reportados hasta junio de 2026, según la cartera. La Caja Costarricense de Seguro Social quedó a cargo de la revisión técnica de la documentación y de los trámites logísticos para el traslado y la recepción del medicamento, de acuerdo con el comunicado del Ministerio de Salud. El Ministerio de Salud no ha detallado cuánto tiempo cubre el nuevo lote donado ni si negocia una compra regular que evite depender de donaciones puntuales en el futuro.
La Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social pidió a las organizaciones sindicales presentar un nuevo perfil para la representación laboral ante el órgano, pero los sindicatos mantienen su respaldo a la exdiputada Rocío Alfaro, según reportó La Teja. La solicitud llega mientras la Junta cumple hoy 66 días sin sesionar por falta de quórum, desde que el Consejo de Gobierno rechazó el 21 de mayo su nombramiento. Alfaro presentó el 21 de julio una medida cautelar ante el Tribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda, registrada bajo el expediente 26-003998-1027-CA-8, para suspender el rechazo del Consejo de Gobierno y evitar que el Ejecutivo convoque un nuevo proceso de elección mientras el litigio esté pendiente, según documentaron Delfino.cr y Monumental. El Consejo de Gobierno justificó el veto citando falta de formación económico-social de la exdiputada, un requisito que Semanario Universidad contrastó con el nombramiento en 2023 de otro representante sindical sin la misma exigencia. Ni el Tribunal Contencioso Administrativo ni el Consejo de Gobierno han fijado fecha para resolver la medida cautelar de Alfaro ni la solicitud de un nuevo candidato. La parálisis mantiene sin discutirse la compra de medicamentos y la infraestructura hospitalaria de la Caja.
Costa Rica enfrenta al mismo tiempo tres frentes sanitarios: un desabasto de antimoniato de meglumina que obligó al Ministerio de Salud a gestionar una donación de 6.800 unidades con Panamá, Brasil y Perú para atender 369 casos de leishmaniasis; un brote de chikungunya que subió de 11 a 47 casos confirmados entre Guanacaste y Alajuela, según el Ministerio de Salud citado por Infobae Costa Rica; y una Junta Directiva de la CCSS que cumple hoy 66 días sin sesionar por el litigio en torno a la representante sindical Rocío Alfaro. La combinación no es solo simbólica: la calificadora S&P Global Ratings advirtió en julio que la deuda estatal con la CCSS asciende a ¢4,4 billones, 2,5 veces más que en 2019, y que las reservas de los seguros de salud y pensiones podrían agotarse en un plazo de entre cinco y diez años si la tendencia no se revierte, según reportó La Nación. Mientras la discusión de fondo sobre compras y presupuesto permanece congelada por falta de quórum, las direcciones regionales de la Caja siguen ejecutando, sin decisión política de por medio, el operativo de fumigación en Guanacaste y la logística de la donación contra la leishmaniasis. No todos los indicadores apuntan a una crisis generalizada: el propio boletín del Ministerio de Salud reconocía, al 4 de julio, una reducción del 8% en el acumulado de dengue frente al mismo período de 2025, lo que matiza la lectura de un sistema desbordado. Lo que sí queda pendiente es institucional: ni el Tribunal Contencioso Administrativo ha resuelto la medida cautelar de Alfaro, ni el Consejo de Gobierno ha explicado cómo sostendrá las decisiones de compra de la CCSS mientras la Junta siga sin quórum.
El 26 de julio deja varios frentes abiertos afuera. El brote de ébola en la República Democrática del Congo se acercó a los 3.000 casos confirmados y superó las 1.300 muertes, con una letalidad de 44%, mientras The Washington Post reportó que trabajadores de salud congoleños volvieron a la huelga esta semana, en el mismo ciclo en que Africa CDC describe el brote como el de más rápida propagación registrado para la enfermedad. Costa Rica vivió su propia jornada puertas adentro: el Ministerio de Salud recibió 6.800 unidades de medicamento contra la leishmaniasis donadas por Panamá, Brasil y Perú para atender 369 casos acumulados, mientras la Junta Directiva de la CCSS cumple 66 días sin sesionar y el Gobierno pidió a los sindicatos un nuevo candidato pese a que las organizaciones gremiales mantienen su respaldo a Rocío Alfaro. Un análisis de esta edición conecta ambos frentes: el desabasto de medicamento, el brote de chikungunya y la deuda estatal de ¢4,4 billones presionan a una Caja que, sin quórum en su máximo órgano, no puede decidir sobre compras ni presupuesto. Lo que sigue: si el Tribunal Contencioso Administrativo resuelve la medida cautelar de Alfaro antes de que la parálisis de la Junta cumpla tres meses, si el Ministerio de Salud confirma cuánto tiempo cubre la donación contra la leishmaniasis, y si la OMS logra evitar que el brote de ébola supere en muertes a la epidemia congoleña de 2018-2020.