La agencia de salud de la ONU certifica el control del brote que mató a 47 personas; en Costa Rica, el plan de desrepresamiento quirúrgico del primer semestre supera expectativas.
La agencia certifica el control del segundo brote más letal en Uganda en una década, gracias a la vacunación acelerada con rVSV-ZEBOV.
La Organización Mundial de la Salud declaró formalmente el 25 de junio el fin del brote de ébola en el distrito de Kasese, Uganda. El brote, causado por la cepa Zaire Ebolavirus, fue detectado el 2 de mayo y se cobró la vida de 47 personas entre 112 casos confirmados, una tasa de letalidad del 42%. La estrategia de contención combinó vacunación en anillo con la vacuna rVSV-ZEBOV (Ervebo), rastreo agresivo de contactos con apoyo de equipos de la OMS y la OPS, y el cierre preventivo de mercados en un radio de 20 kilómetros alrededor del epicentro. Ugandeses Health Ministry y la OMS coordinaron con el Centro de Control de Enfermedades de África (Africa CDC) para garantizar el suministro de equipos de protección personal. Aunque no hay presencia del virus en Centroamérica, el Ministerio de Salud de Costa Rica activó su protocolo de alerta epidemiológica de nivel 2 el 4 de mayo, con controles de temperatura en el Aeropuerto Juan Santamaría para vuelos provenientes de África Oriental.
La Caja Costarricense de Seguro Social anunció el 25 de junio los resultados del plan de desrepresamiento quirúrgico del primer semestre. Se realizaron 47.000 cirugías electivas entre enero y junio, una reducción del 22% en la lista de espera nacional, que pasó de 214.000 personas en diciembre de 2025 a 167.000 en junio de 2026. Las especialidades con mayor avance son oftalmología (reducción del 34%), ortopedia (27%) y cirugía general (21%). El plan incluyó la habilitación de bloques quirúrgicos nocturnos en seis hospitales regionales, la contratación de 180 especialistas en régimen de tiempo adicional y el fortalecimiento de la red de clínicas para absorber casos de complejidad baja y media. La presidenta ejecutiva de la CCSS, Marta Esquivel, destacó que el resultado 'demuestra que con planificación y recursos es posible reducir una de las deudas históricas del sistema de salud costarricense'.
— El plan lanzado en enero de 2026 superó sus metas con 47.000 cirugías electivas completadas, 8.000 más de lo proyectado.
Los resultados preliminares del ensayo de fase III de la vacuna BNT164b2 contra tuberculosis, desarrollada por BioNTech en colaboración con el Instituto Max Planck de Biología Infecciosa, muestran una eficacia del 68% en la prevención de la tuberculosis pulmonar activa en adultos mayores de 18 años. El ensayo, realizado en Sudáfrica, Tanzania, Mozambique y India, contó con 30.000 participantes durante 24 meses. La tuberculosis mata a 1,25 millones de personas al año según la OMS, y la BCG —la única vacuna existente— tiene una eficacia limitada en adultos. Si los resultados se confirman en el análisis final y la FDA y la EMA aprueban la vacuna, podría estar disponible a partir de 2028.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. aprobó el 24 de junio donanemab-azbt (Kisunla) en formulación oral de administración diaria, el primer fármaco para el Alzheimer en estadio temprano que puede tomarse en casa sin necesidad de infusión intravenosa. El medicamento, desarrollado por Eli Lilly, mostró en el ensayo TRAILBLAZER-ALZ 4 una reducción del 35% en el deterioro cognitivo a 18 meses en pacientes con carga amiloide intermedia. El precio anual será de aproximadamente $32.000 antes de descuentos de seguro médico. Para Costa Rica, la CCSS evalúa si incluir el donanemab oral en la lista de medicamentos de alta especialidad, aunque los altos costos hacen incierta su incorporación en el corto plazo.
El Ministerio de Salud reportó el 24 de junio 18.400 casos de dengue acumulados en el primer semestre de 2026, un 31% más que en el mismo período de 2025, que ya había sido un año histórico. El cantón de Pérez Zeledón acumula el mayor número de casos, seguido de Alajuela y Limón. Las autoridades atribuyen el aumento a las lluvias más intensas de lo habitual en la vertiente Pacífica y a la expansión del vector Aedes aegypti a altitudes superiores a los 1.200 metros sobre el nivel del mar. El Ministerio reforzó los operativos de eliminación de criaderos y lanzó una campaña de comunicación dirigida a zonas escolares. Se registraron 3 muertes por dengue grave en el primer semestre.
La CCSS redujo su lista de espera en 22% este semestre. Es una victoria real, ganada con recursos humanos, planificación y voluntad política. Pero la lista de espera sigue siendo de 167.000 personas. Sin herramientas que multipliquen la capacidad diagnóstica, sin algoritmos que ayuden a triagear, sin sistemas que identifiquen a los pacientes de mayor riesgo antes de que lleguen a urgencias, llegar a cero espera es matemáticamente imposible con la demografía costarricense actual. La conversación que el sistema de salud público debe tener es incómoda pero necesaria: la inteligencia artificial diagnóstica, cuando está bien validada y supervisada por profesionales, no reemplaza al médico. Lo libera para hacer lo que solo el ser humano puede: escuchar, contextualizar, decidir con empatía. El primer paso es desmitificar. El segundo es pilotear. El tercero es escalar lo que funciona. Costa Rica tiene la infraestructura digital para hacerlo. Lo que falta es la decisión política de intentarlo.
La OMS cerró el brote de ébola en Uganda. La CCSS superó sus metas de cirugías. Una vacuna mRNA contra la tuberculosis muestra eficacia inédita. La FDA aprobó el primer Alzheimer oral. Son buenas noticias genuinas, no ruido de fondo. Pero el dengue avanza en Costa Rica con cifras récord, las listas de espera siguen siendo de seis dígitos, y el acceso a los nuevos medicamentos aprobados por la FDA seguirá siendo privilegio de quienes tienen seguro privado o viven en países ricos durante años. La semana de salud de El Pisuika termina con una lectura honesta: el progreso existe y es real, pero llega desigual. Quien puede acceder a él importa tanto como el avance mismo.