Un reporte del Financial Times revela que los prototipos "super sensing" de Meta no usarían luz de privacidad, Apple cancela el desarrollo de una versión económica del Vision Pro para apostar por lentes inteligentes, Samsung filtra el precio de sus primeras Galaxy Glasses y una demanda antitrust acusa a Samsung, SK Hynix y Micron de fijar precios de memoria.
El Financial Times reportó que los prototipos internos, con nombre en código Aperol y Bellini, tomarían fotos cada pocos segundos y grabarían audio continuo sin activar la luz que Meta volvió obligatoria apenas dos días antes.
El Financial Times reportó el 9 de julio que Meta prueba internamente un proyecto de lentes inteligentes conocido como "super sensing", con dos prototipos de nombre en código Aperol (tipo lente de sol) y Bellini (graduado), que tomarían una fotografía cada pocos segundos y grabarían audio de forma continua durante el día para alimentar un asistente de inteligencia artificial capaz de responder preguntas sobre la jornada del usuario, según recogieron 9to5Google y Road to VR. Entre los usos que describe el reporte están recordar dónde quedó un objeto, repasar lo que alguien dijo horas antes o traducir un letrero en tiempo real. El proyecto choca de frente con la actualización que la propia Meta empezó a distribuir apenas el 7 de julio para sus lentes Ray-Ban Meta, Oakley Meta y su línea de 299 dólares, que apaga por completo la cámara si detecta manipulación del LED de grabación. Según el reporte del Financial Times, citado por Road to VR, los ejecutivos de Meta no planean encender esa misma luz mientras el modo "super sensing" esté activo. La periodista de Tom's Guide que un día antes había elogiado la actualización de privacidad escribió tras conocer el reporte: "hoy, sus lentes 'super sensing' me demostraron que estaba completamente equivocada", y advirtió que la función podría activarse por software en lentes que la gente ya usa, sin cambiar el hardware. Meta no ha confirmado el proyecto ni una fecha de lanzamiento; los dos códigos apuntan a un debut hacia fines de 2026 o inicios de 2027, según el mismo reporte. Los Ray-Ban Meta ya se venden en Costa Rica mediante ópticas e importadoras como Innovacell e Intelec sin representación oficial de la empresa en el país, así que cualquier función de grabación permanente que Meta active por actualización remota llegaría también a los lentes que ya circulan entre consumidores ticos.
Samsung Display comenzó a desmontar internamente el desarrollo del panel de bajo costo conocido en la industria como "G-VR", destinado a una versión más económica y liviana del Vision Pro que Apple exploraba desde hace más de un año, según reportó MacRumors el 8 de julio con base en fuentes de la cadena de suministro; 9to5Mac confirmó por separado que el proyecto quedaría formalmente terminado en setiembre. El panel G-VR usaba una tecnología de micro-OLED sobre vidrio, más barata que el silicio OLEDoS del Vision Pro actual, con una densidad de entre 1.600 y 1.700 píxeles por pulgada frente a los 3.386 ppp del visor vigente, de acuerdo con wccftech. El cierre confirma reportes previos del analista Ming-Chi Kuo, quien había señalado desde junio que Apple sacó de la mesa cualquier sucesor directo del Vision Pro para concentrar a su equipo de realidad mixta en el desarrollo de lentes inteligentes, la categoría donde Meta ya vende millones de unidades de sus Ray-Ban y donde Samsung y Google preparan su propia entrada este año, según AppleInsider. La decisión llega después de que Apple subiera el mes pasado el precio inicial del Vision Pro de 3.499 a 3.699 dólares, un alza que ya alejaba al dispositivo de una adopción masiva; sin una versión económica en desarrollo, Apple concentra su apuesta de realidad extendida en un formato de lentes que se espera para 2027. Apple no ha confirmado oficialmente ni la cancelación del proyecto ni su calendario de lentes inteligentes. El Vision Pro nunca tuvo lanzamiento oficial en Costa Rica —Apple no vende el dispositivo en el país ni a través de sus distribuidores autorizados—, así que el giro hacia lentes más accesibles sería, para el consumidor tico, la primera puerta real de entrada a un producto de realidad extendida de la marca.
Un grupo de 17 demandantes —entre personas y pequeñas empresas— presentó el 25 de junio en la corte federal del distrito norte de California una demanda colectiva contra Samsung, SK Hynix y Micron, que en conjunto controlan cerca del 90% del mercado mundial de memoria DRAM, según reportaron Tom's Hardware y Notebookcheck. La demanda invoca la Sección 1 de la Ley Sherman y alega que las tres compañías coordinaron desde 2022 la oferta y los precios de sus chips, elevándolos alrededor de 700% en cuatro años; el escrito sostiene que el giro conjunto hacia memoria de alto ancho de banda (HBM) para servidores de inteligencia artificial sirvió, según los demandantes, como cobertura para recortar la producción de módulos DDR3 y DDR4 más antiguos. Ninguna corte ha determinado todavía si hubo colusión, y Micron negó las acusaciones: la compañía dijo en su respuesta que "compite de manera vigorosa, justa y en cumplimiento con todas las leyes aplicables en cualquier lugar donde opera", según recogió Tom's Hardware. La demanda no aparece de la nada: Samsung y SK Hynix ya se declararon culpables ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos por fijación de precios de memoria en una investigación anterior, que terminó con 731 millones de dólares en multas combinadas y varios ejecutivos encarcelados, de acuerdo con la misma cobertura —un antecedente que la demanda actual cita como parte de su argumento. Esa es la contracara real frente al relato dominante, que atribuye el alza de precios de memoria únicamente a la demanda genuina de inteligencia artificial. El caso está en etapas iniciales y ninguna de las tres empresas ha sido hallada responsable; la corte de California todavía no fija calendario de audiencias. En Costa Rica, donde laptops, teléfonos y componentes se importan con aranceles adicionales sobre un precio de fábrica ya inflado por la escasez de memoria, una eventual sanción por colusión —y no solo por escasez de mercado— le daría al consumidor tico una explicación distinta, y potencialmente accionable, para el sobreprecio que paga hoy.
Las Galaxy Glasses, primer producto de anteojos inteligentes de Samsung, usarían el asistente Gemini de Google sobre un chip Snapdragon AR1 y se presentarían junto a los plegables Fold8 en el Unpacked del 22 de julio en Londres.
Filtraciones recogidas por TechRepublic y Smartprix ubican el precio de las Galaxy Glasses, el primer producto de anteojos inteligentes de Samsung, entre 379 y 499 dólares según el modelo y los materiales del armazón. El dispositivo correría sobre un procesador Snapdragon AR1 de Qualcomm y usaría el asistente Gemini de Google en lugar de Meta AI, con integración directa a Google Maps, Búsqueda y el resto de aplicaciones Android, de acuerdo con Memeburn. Samsung y Google mostraron un primer adelanto de este producto en el Google I/O de este año junto a las marcas de moda Gentle Monster y Warby Parker, y el diseño final se presentaría formalmente en el Galaxy Unpacked del 22 de julio en Londres. El precio ubica a Samsung en una posición de igualar, no de abaratar, a Meta: los Ray-Ban Meta también parten de un rango similar, y Samsung apuesta a que la profundidad del ecosistema Android XR y la integración con Gemini compensen la falta de un precio disruptivo, según el análisis de TechRepublic. La apuesta llega dentro de una carrera de al menos cuatro fabricantes —Meta, Samsung, Google y Apple— por definir la categoría de lentes inteligentes como sucesora natural del teléfono para funciones simples de asistencia, traducción y navegación. Samsung no ha confirmado ninguna cifra ni fecha de disponibilidad; la compañía solo adelantó que las primeras colecciones llegarían "este otoño" en mercados selectos, según su propio comunicado. Samsung no fabrica en Costa Rica y no ha distribuido antes anteojos inteligentes en el país, así que cualquier lanzamiento de las Galaxy Glasses dependería, como los plegables de la marca, de que los distribuidores autorizados decidan traerlas semanas o meses después del evento de Londres.
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Documentos de certificación FCC ubican la batería del Galaxy Watch9 de 40mm en 382 mAh, un 23% más que su antecesor, mientras el modelo Watch9 Classic desaparece de los registros regulatorios.
> Filtraciones basadas en documentos de certificación de la FCC, reunidas por Smartwatch Insight y GSMArena, ubican la batería del Galaxy Watch9 de 40mm en 382 mAh —un 23% más que los 325 mAh del Watch8— mientras la versión de 44mm se mantendría en 435 mAh, igual que su antecesor. El Watch Ultra2 apuntaría a una batería de 784 mAh, la cifra más alta hasta ahora para un reloj Galaxy, según la misma cobertura. Ninguna especificación ha sido confirmada por Samsung.
> Los mismos registros regulatorios, que autorizaron los dispositivos desde mediados de junio, no incluyen ningún número de modelo para un Galaxy Watch9 Classic, lo que sugiere que Samsung descontinuaría la línea con bisel giratorio que reintrodujo en 2024, de acuerdo con Memeburn. La ausencia llama la atención porque el Classic había sido bien recibido por usuarios que preferían el bisel físico sobre el táctil del modelo estándar; Samsung no ha explicado la decisión ni confirmado si el diseño podría regresar más adelante.
> Samsung presentaría el Watch9 y el Watch Ultra2 junto a los plegables Fold8 y Flip8 en el Galaxy Unpacked del 22 de julio en Londres, donde se conocerán las especificaciones finales. Samsung no fabrica relojes en Costa Rica; los modelos Galaxy Watch llegan al país semanas después del lanzamiento europeo a través de distribuidores autorizados, que suelen mantener el mismo catálogo que Europa con ajustes de precio por aranceles y tipo de cambio.
Una corte federal del distrito norte de California celebró esta semana, con fecha del 9 de julio, una audiencia sobre la aprobación preliminar del acuerdo de 250 millones de dólares con el que Apple busca cerrar una demanda colectiva por publicidad engañosa de Siri, según reportó MacRumors; el juez a cargo todavía no emitió resolución. La demanda, presentada en nombre de consumidores estadounidenses, alega que Apple anunció funciones de "Siri mejorada" con inteligencia artificial que en realidad no existían todavía al momento de la compra, entre el 10 de junio de 2024 y el 29 de marzo de 2025, de acuerdo con CBS News. Bajo los términos propuestos, los propietarios de un iPhone 15 Pro o iPhone 16 comprado en ese período podrían reclamar 25 dólares por dispositivo, una cifra que subiría hasta 95 dólares si el volumen de reclamos resulta bajo, según Fortune. El caso se suma a un patrón reciente de litigios contra Apple por la brecha entre lo que promociona su publicidad de inteligencia artificial y lo que sus productos realmente entregan en el momento del lanzamiento —la misma tensión que atraviesa hoy el aviso de consentimiento que Apple ya muestra en iOS cuando ciertas funciones de Apple Intelligence usan servidores de Google Cloud. Con la audiencia de esta semana sin resolución, MacRumors estima que pasarán al menos varios meses antes de que los usuarios elegibles puedan presentar reclamos, con pagos que no comenzarían antes de fines de este año o inicios del próximo si la corte aprueba el acuerdo. Apple no vende iPhone de forma oficial en Costa Rica y el acuerdo aplica solo a compradores en Estados Unidos, así que los usuarios ticos con un iPhone 15 Pro o 16 importado no calificarían para el reclamo aunque hayan usado las mismas funciones de Siri cuestionadas en la demanda.
Even Realities, fabricante chino de anteojos inteligentes fundado por el exingeniero de Apple Will Wang, cerró una ronda pre-Serie B de 150 millones de dólares liderada por Meituan y Tencent que valora a la compañía en 1.000 millones de dólares, según reportaron CNBC y TechCrunch el 6 de julio. Wang trabajó en Apple entre 2016 y 2018 en el desarrollo del Apple Watch y del iPhone antes de fundar Even Realities en 2023. A diferencia de los Ray-Ban Meta o las futuras Galaxy Glasses de Samsung, el modelo insignia de Even Realities, el G2, no lleva cámara ni micrófono para grabar: entrega notificaciones, navegación y traducción en tiempo real mediante una pantalla integrada en el lente, apostando la privacidad del usuario como su principal diferencia frente a la competencia, según TechCrunch. Más de la mitad de sus usuarios están en Estados Unidos, y la empresa fue la primera en su categoría en vender más de 10.000 unidades, de acuerdo con la misma cobertura —un contraste directo con la controversia que enfrenta Meta esta semana por sus prototipos de lentes que grabarían audio y video de forma continua. Even Realities usará el financiamiento para desarrollar su siguiente plataforma de lentes y expandir operaciones globales; la empresa no vende directamente en Costa Rica ni en el resto de Centroamérica, y los interesados dependen hoy de importación personal o revendedores en línea sin garantía de soporte técnico local.
Sony presentó el 9 de julio la RX10 V, la primera actualización en nueve años de su línea de superzoom todo en uno, con un lente Zeiss Vario-Sonnar de 24 a 600mm (zoom óptico de 25x), autoenfoque con reconocimiento en tiempo real por inteligencia artificial y video 4K a 120 cuadros por segundo, según el comunicado oficial de Sony Electronics. La cámara sale a la venta en agosto en Estados Unidos a un precio sugerido de 2.299,99 dólares. El mismo 9 de julio, Micron Technology anunció que elevará su plan de inversión en Estados Unidos de 200.000 a más de 250.000 millones de dólares hasta 2035, con 3.000 millones adicionales para fortalecer la cadena de suministro de semiconductores, según Bloomberg y el comunicado de la compañía. Micron completó además el primer vaciado de concreto de su planta en Clay, Nueva York, adelantado al calendario, como parte de un plan que la empresa dice generará más de 90.000 empleos y elevará al 40% la producción doméstica de memoria DRAM. Ninguno de los dos anuncios tiene relación directa con Costa Rica: Sony vende sus cámaras en el país mediante distribuidores autorizados con la habitual demora de varias semanas tras el lanzamiento estadounidense, y Micron no tiene planta de manufactura local —a diferencia de Intel, que opera en Belén con más de 3.500 empleados—, así que el impacto de su expansión llega al país solo de forma indirecta, a través de la eventual disponibilidad futura de memoria para los equipos que sí se venden acá.