El Nasdaq perdió 4,2% en la peor jornada desde octubre, el Bitcoin cayó a $61.094 con trece días consecutivos de salidas de ETF, y el Brent subió a $97 por las tensiones en Ormuz — todo en un solo viernes.
Una sola cifra — 172.000 empleos versus la estimación de 88.000 — invirtió la dirección del mercado en minutos: los inversionistas que apostaban por recortes de la Fed salieron corriendo.
El viernes 5 de junio fue la peor jornada del mercado de valores estadounidense desde octubre: el Nasdaq Composite perdió 4,2%, el S&P 500 bajó 2,64% y el Dow Jones retrocedió 1,35%, según TheStreet. El detonante: el Bureau of Labor Statistics publicó a las 8:30 AM que los empleadores estadounidenses sumaron 172.000 puestos de trabajo en mayo, más del doble del consenso de analistas de 88.000 recogido por Bloomberg. El desempleo se mantuvo en 4,3% y los salarios crecieron 0,3% mensual y 3,4% interanual. Las caídas más pronunciadas vinieron de los semiconductores: Marvell Technology perdió 8%, AMD y Micron cedieron 6,3% cada una, y Broadcom retrocedió 3,8%. Meta bajó 7% ante rumores de una oferta secundaria de acciones. El Dow Jones, en contraste, había marcado un récord histórico el jueves 4 de junio en 51.561,93 puntos —impulsado por la rotación desde tecnológicas hacia sectores defensivos— antes de invertir el movimiento el viernes. Para Costa Rica, el impacto del dato de empleo llega de manera indirecta: Intel Belén, con más de 3.500 empleados en diseño de semiconductores, sigue el ciclo de capex de sus clientes como indicador de su propia hoja de ruta de inversión. Un escenario de subida de tasas de la Fed también encarece el crédito en dólares para empresas costarricenses que se financian en mercados internacionales.
El Tesoro a 10 años saltó al 4,54% en minutos — el nivel más alto en dos semanas — mientras los futuros de tasas descuentan ahora un movimiento restrictivo antes de fin de año.
El informe de empleo de mayo transformó el panorama de política monetaria en Estados Unidos en menos de una hora. Los futuros de tasas de los fondos federales pasaron el 5 de junio a descontar una probabilidad del 60% de al menos un alza de 25 puntos básicos antes de diciembre, desde el 25% de la semana anterior, según Bloomberg. La tasa efectiva actual está en 3,62%. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subió al 4,54% — su nivel más alto en dos semanas — y el bono a 2 años, que refleja más directamente las expectativas de la Fed, saltó al 4,16% desde el 4,04% previo al dato. La Reserva Federal había mantenido las tasas sin cambios durante tres reuniones consecutivas en su nivel de 3,5%-3,75%, argumentando que la inflación convergía hacia el objetivo del 2% y que el mercado laboral se moderaba de forma ordenada. El dato de mayo desmiente esa narrativa: 172.000 empleos es una cifra propia de una economía recalentada, no de una que frena. El contra-argumento de economistas de Schwab: el dato de mayo podría ser una anomalía — los últimos tres meses habían promediado 95.000 puestos — y la Fed podría esperar uno o dos informes más antes de actuar. Las actas de la reunión del 14-15 de junio darán más señales.
Bitcoin cerró el 5 de junio en torno a $61.094, su nivel más bajo en tres meses, con una pérdida semanal del 14,3%, según BlockchainReporter. La causa central: los ETF de Bitcoin al contado en EE.UU. registraron su decimotercer día consecutivo de salidas netas el 5 de junio, acumulando $4.400 millones en ese período —una racha récord que supera a la de enero de 2024. La rotación institucional hacia acciones de IA y el tono restrictivo de la Fed tras el dato de empleo absorbieron capital que meses atrás fluía hacia el cripto. Ethereum siguió la misma tendencia, cayendo por debajo de $2.800. El mercado de futuros muestra que las posiciones largas en Bitcoin se redujeron al nivel más bajo desde febrero. El contra-argumento de analistas de Fidelity Digital Assets: los ciclos de salidas de ETF previos —incluido el de enero 2025— fueron seguidos en las semanas posteriores por recuperaciones de entre 25% y 40%, y la demanda estructural de largo plazo de inversores institucionales no ha cambiado. Para Costa Rica, donde el comercio de activos digitales creció 35% en 2025 según el BCCR, la caída afecta principalmente a early adopters individuales más que a la economía formal.
Los enfrentamientos entre EE.UU. e Irán cerca del Estrecho de Ormuz —por donde transita el 20% del suministro mundial— mantienen los precios elevados pese a la caída de la demanda especulativa.
El petróleo Brent cotizó a $97,44 por barril el 5 de junio, acumulando un alza semanal del 3,9% impulsada por nuevos enfrentamientos entre fuerzas de EE.UU. e Irán que amenazaron el suministro a través del Estrecho de Ormuz, según Fortune. El Estrecho es la arteria por la que transita aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo. La firma del acuerdo nuclear entre Irán y Rusia por $25.000 millones aumentó adicionalmente la percepción de riesgo geopolítico en la región. Análistas de JPMorgan señalan que el precio del Brent llevaría a $93 sin la prima de riesgo de Ormuz, lo que implica que casi $4,50 del precio actual son «petróleo geopolítico» — volátil y reversible si las conversaciones con Irán avanzan. Para Costa Rica, que importa el 100% del petróleo que consume, cada dólar de alza en el Brent implica un costo adicional aproximado de $80 millones anuales en la factura importadora, según estimaciones del BCCR de 2025.
El precio del oro cotizó por debajo de $4.370 la onza el 5 de junio, su nivel más bajo del año, con una pérdida semanal de casi 4%, según BullionVault. El fuerte dato de empleo de EE.UU. fortaleció el dólar y elevó los rendimientos de los bonos del Tesoro, restando atractivo al metal precioso como activo de refugio. A las 9:30 AM del viernes, el oro se negociaba en $4.408 antes de profundizar las pérdidas. El oro había llegado a tocar máximos históricos de $4.620 en marzo de 2026, impulsado por la incertidumbre geopolítica.
El Banco Central de Costa Rica (BCCR) reportó el 5 de junio un tipo de cambio de referencia de ¢458,41 para la compra y ¢463,58 para la venta del dólar estadounidense. La estabilidad relativa del colón en un día de fortaleza global del dólar responde a la combinación de una cuenta de capital relativamente cerrada en Costa Rica y a la baja deuda externa de corto plazo del sector privado costarricense en comparación con otros países de la región. El Informe del FMI publicado esta semana proyecta que el tipo de cambio permanecerá estable en el corto plazo, con una ligera presión depreciadora si los aranceles de EE.UU. al 12,5% se materializan y reducen el flujo de dólares por exportaciones. El BCCR tiene reservas internacionales por $12.800 millones — equivalentes a siete meses de importaciones — para defender el tipo de cambio si fuera necesario.
La semana del 1 al 6 de junio terminó con una reversión brutal: el Dow había marcado récord histórico en 51.561 el jueves 4, pero el viernes 5 la Bolsa perdió más de $1 billón en capitalización bursátil por el informe de empleo de mayo. El dato de 172.000 puestos —el doble del esperado— resucitó el escenario de subida de tasas de la Fed y golpeó a tecnológicas y cripto simultáneamente. El oro cayó, el petróleo subió, y el dólar se fortaleció. Para Costa Rica, el tipo de cambio aguantó estable, pero el impacto del Brent a $97 el barril ya se siente en la factura energética importadora.