La rotación más marcada del año: Broadcom hunde el Nasdaq mientras healthcare y finanzas llevan el Dow a récord; Bitcoin toca su menor nivel desde febrero; el informe de empleo de mayo sale hoy.
Bitcoin abrió el 4 de junio a $64.038, cayó intradía hasta $61.300 —su menor nivel desde febrero de 2026— y generó $1.600 millones en liquidaciones totales de cripto, según la Fundación Bitcoin. El 5 de junio operaba en torno a $62.875, con una caída del 14% en la semana. Los ETF de bitcoin al contado acumulan 13 días consecutivos de salidas netas con un total de $4.400 millones, según Blockchain Reporter. Los factores que convergen: la Fed mantuvo su tasa en 3,5%-3,75% por tercera reunión consecutiva, el dinero institucional rota hacia AI stocks y las OPI tecnológicas masivas de Anthropic y OpenAI que se anticipan para el segundo semestre, y la inflación de abril del 3,8% —impulsada por energía— reduce el atractivo de activos de riesgo sin rendimiento. Bitcoin opera por debajo de sus medias móviles de 20, 50 y 100 días, confirmando la tendencia bajista. El ángulo contrario: analistas de Binance Research señalan que el ciclo de halvings históricamente produce correcciones de entre el 20% y el 35% en el segundo trimestre posterior al halving —que ocurrió en abril de 2024—, seguidas de máximos nuevos entre 12 y 18 meses después. Si el patrón se repite, el actual retroceso desde el máximo de $128.000 de octubre de 2025 sería una corrección técnica dentro de un bull market secular. Para Costa Rica, donde el BCCR no regula las criptomonedas como activos financieros formales pero sí permite su uso como medio de pago en comercios voluntarios, la caída del bitcoin reduce el volumen de transacciones en plataformas locales como CriptoMercado.
La mayor divergencia entre índices en meses: UnitedHealth, Goldman Sachs y Merck lideran el Dow al alza mientras Broadcom arrastra el Nasdaq con su mayor caída sectorial en 16 meses.
El 4 de junio los mercados de EE.UU. registraron la mayor divergencia entre índices del año: el Dow Jones Industrial Average subió 875 puntos (+1,73%) para cerrar en un máximo histórico de 51.562 puntos, liderado por UnitedHealth Group (+5,2%), Goldman Sachs (+4,9%) y Merck (+4,86%), según 24/7 Wall St. y TheStreet. El S&P 500 avanzó un 0,41% mientras el Nasdaq Composite cayó un 0,09%, el único índice en rojo del día. El conductor de la divergencia fue Broadcom (AVGO), cuya guía de chips de IA para el Q3 —$16.000 millones versus la expectativa de analistas de $17.200 millones— generó una caída del 12,6% que se propagó a todo el sector de semiconductores. La rotación desde tech y chips hacia defensivos y valor (salud, finanzas, consumo básico) fue la más pronunciada desde el repunte inicial de 2026. El S&P 500 cruzó por primera vez los 7.600 puntos el 1 de junio, impulsado por el chip y la tech rally, para retroceder parcialmente el 4 de junio. Para el 5 de junio, los futuros del Nasdaq cayeron de nuevo ante la debilidad continuada de los semiconductores. El informe de empleo de mayo —con una estimación de 80.000 a 105.000 nuevos empleos y desempleo esperado del 4,3%, según CNN Business— domina la agenda del 5 de junio y puede mover la expectativa de recorte de tasas de la Fed para el segundo semestre.
La cifra más importante para la política monetaria del segundo semestre se publica esta mañana; Spirit Airlines y el sector de transporte pesarán sobre el número total.
La Oficina de Estadísticas Laborales publicó el informe de empleo de mayo el 5 de junio a las 8:30am ET. El consenso de economistas oscila entre 80.000 nuevos empleos (encuesta de Dow Jones) y 105.000 (consenso más amplio), con la tasa de desempleo esperada en 4,3% —igual que en abril—, según NBC News. El cierre de Spirit Airlines el 2 de mayo —que puso a 17.000 empleados y contratistas fuera de trabajo— se esperaba que pesara en el sector de transporte. El contexto es la inflación de abril: el IPC aceleró a 3,8%, el nivel más alto en tres años, impulsado por energía. Esa cifra refuerza la postura de la Fed de mantener tasas en 3,5%-3,75% —tercer hold consecutivo— sin señales de recorte inminente. Un informe de empleo débil (por debajo de 80.000) podría abrir la puerta a un recorte en la reunión de septiembre; un informe fuerte (por encima de 120.000) la cerraría. Para Costa Rica, donde el BCCR sigue de cerca las decisiones de la Fed para calibrar su Tasa de Política Monetaria —mantenida en 5,5% desde enero de 2026— un cambio de postura de la Fed en el segundo semestre podría generar espacio para un recorte local que alivie las tasas de préstamos en colones, que promedian el 14,2% para crédito de consumo según datos de junio del SUGEF.
La Reserva Federal dejó sin cambio su tasa de fondos federales en 3,5%-3,75% en su reunión de abril de 2026 —el tercer hold consecutivo— citando «alta incertidumbre» sobre las perspectivas económicas derivadas del conflicto en Oriente Medio, según los datos de la Reserva Federal publicados el 4 de junio. La siguiente decisión del FOMC se espera en junio de 2026, con el mercado de futuros dividido sobre si habrá un recorte antes de fin de año. La inflación de abril —3,8% interanual, el nivel más alto en tres años impulsado por energía— complica materialmente cualquier pivote. El Índice de Precios al Productor también subió, señalando que las presiones de costos no se han contenido. La divergencia entre el mandato dual de la Fed —máximo empleo e inflación del 2%— y la realidad de 3,8% de inflación y una tasa de desempleo de 4,3% limita el margen de acción de Jerome Powell. Para las empresas costarricenses con deuda en dólares —especialmente exportadoras que financian capital de trabajo en dólares— la tasa de la Fed en 3,5% se traslada directamente al costo de sus líneas de crédito con bancos corresponsales internacionales. El Banco Nacional y el Banco de Costa Rica reportaron en mayo un aumento del 0,4% en la tasa efectiva de sus créditos en dólares, correlacionado con los movimientos de la Fed.
El WTI cerró el 4 de junio a $92 por barril, aun con la caída del 3% del día, acumulando un alza del 24% en 2026 —el mayor nivel desde la invasión rusa de Ucrania en 2022—, según Trading Economics. El conjunto de materias primas sube un 16% en el año, liderado por energía, fertilizantes y metales clave. OPEC+ aumentó producción en 188.000 barriles/día para junio, pero el mercado considera el movimiento insuficiente dado el cierre del Estrecho de Ormuz, que mueve normalmente el 25% del petróleo marítimo mundial. El oro se mantuvo sobre $4.450/oz el 5 de junio, en camino a un descenso semanal —inusual para un activo refugio— que analistas atribuyen al alza de las tasas reales y al temor de que la inflación prolongada mantenga a la Fed restrictiva, lo que reduce el atractivo del oro sin rendimiento.
El S-1 confidencial de Anthropic ante la SEC (1 de junio) dominó las conversaciones del mercado financiero durante toda la semana. Con un revenue run rate de $47.000 millones —frente a $10.000 millones en 2025, un aumento del 370% en doce meses— y una valoración objetivo de $965.000 millones, la potencial OPI de Anthropic superaría la de Saudi Aramco de 2019 como la mayor de la historia si alcanza el billón de dólares en el debut, según Fortune y CNBC. La OPI de Anthropic tiene implicaciones sistémicas para los mercados: obliga a revisitar los múltiplos de valuación del software-as-a-service (SaaS) enterprise, que históricamente se han medido con EV/Revenue de entre 8x y 15x para empresas de alto crecimiento. Un múltiplo implícito del 20x o superior en Anthropic establece un nuevo precedente que presiona al alza las valuaciones de toda la cadena de startups de IA. Para el mercado costarricense, donde las startups tecnológicas buscan capital de riesgo principalmente en Miami y Ciudad de México, la presión al alza de valuaciones que genera la OPI de Anthropic tiene un efecto paradójico: mejora el apetito de los VC por categorías de IA, pero eleva el listón de tracción que una startup local debe demostrar para ser considerada invertible.
La primera semana de junio de 2026 dibuja la bifurcación más clara del año: los activos defensivos y el sector financiero suben a máximos históricos mientras los criptoactivos y los semiconductores corrigen. El Dow en 51.562 y Bitcoin en $62.875 son las dos caras del mismo movimiento: la rotación institucional desde activos de alto riesgo hacia valor y rendimiento. El telón de fondo lo ponen tres variables que se resuelven en las próximas semanas: el informe de empleo de mayo de hoy, que puede mover la expectativa de recorte de la Fed; las conversaciones Irán-EE.UU., que pueden mover el precio del petróleo en cualquier dirección en horas; y el debut del S-1 público de Anthropic, que puede redefinir los múltiplos de valuación de todo el sector tecnológico. La incertidumbre de corto plazo es máxima —y eso, paradójicamente, es la noticia más importante del día.