Trump cierra su cumbre con Xi con «acuerdos fantásticos» que China no confirma; el número dos del ISIS es eliminado; el Estrecho de Ormuz mantiene varados a 1.600 barcos.
Las delegaciones acordaron un intercambio de 1.000 prisioneros; el Reino Unido, Francia, Alemania y Polonia calificaron las exigencias territoriales rusas de «inaceptables».
El 16 de mayo se celebraron en el Palacio Dolmabahçe de Estambul las primeras conversaciones directas entre delegaciones ucranianas y rusas desde el fracaso de las negociaciones en Viena en 2023. La reunión, facilitada por Turquía y con observadores de Arabia Saudita, duró cuatro horas. El único resultado concreto fue un acuerdo de intercambio de 1.000 prisioneros por bando en los próximos 30 días, según comunicados de ambas partes. Rusia presentó una propuesta que exige cesiones territoriales en cuatro oblasts todavía bajo control ucraniano, incluidos sectores de la región de Járkov que Ucrania recuperó en su contraofensiva de 2022. Los cuatro principales aliados europeos de Ucrania —Reino Unido, Francia, Alemania y Polonia— emitieron una declaración conjunta calificando esas exigencias de «inaceptables» y pidiendo que cualquier acuerdo respete la integridad territorial reconocida por la ONU. El presidente Zelenski criticó públicamente que Putin no enviara a la reunión a ningún «responsable real de la toma de decisiones». Washington propuso nuevas rondas de negociación en Turquía o Suiza para las próximas semanas. El impacto en Costa Rica es principalmente comercial: las exportaciones ticas a Europa —principalmente a Países Bajos, Bélgica y Alemania— podrían verse afectadas si el conflicto endurece los costos de transporte marítimo, dado que el Canal de Suez y el Mar Negro siguen bajo presión logística.
La cumbre del 13-15 de mayo en Beijing terminó con anuncios de Trump sobre Boeing, petróleo y soja, pero Xi advirtió que el manejo de Taiwan podría llevar a un «conflicto directo».
La cumbre bilateral entre Donald Trump y Xi Jinping (13-15 de mayo en Beijing) concluyó con un comunicado asimétrico: Trump anunció en Truth Social «acuerdos fantásticos» que incluyen la compra china de 200 aviones Boeing, un aumento de las importaciones chinas de petróleo y soja estadounidenses, y un compromiso de China de no apoyar militarmente a Irán. Sin embargo, el gobierno chino no emitió ningún comunicado oficial confirmando ninguno de esos puntos —una divergencia que los analistas calificaron de inusual incluso para Trump. Xi Jinping aprovechó la cumbre para transmitir tres mensajes directos a Washington: que Taiwan es «la cuestión más crítica» en las relaciones bilaterales; que un manejo inadecuado podría llevar a las dos potencias a «chocar o enfrentarse»; y que el compromiso de no intervención militar en Irán estará condicionado a que EE.UU. no entregue armas ofensivas a Taiwan. Trump admitió en conferencia que aún no ha decidido si continuará con la venta de armas a Taipei valuada en USD 14.000 millones. El secretario de Estado Marco Rubio insistió en que la política de EE.UU. hacia Taiwan «no ha cambiado». Para Costa Rica, que tiene tratados de libre comercio con China (desde 2011) y con EE.UU. (desde 2009), el escenario de tensión comercial sino-americana tiene implicaciones en los aranceles sobre productos electrónicos importados desde China que se consumen en el mercado nacional.
El 16 de mayo el estrecho sigue bloqueado; Trump anunció la muerte de Abu-Bilal al-Minuk en una operación en la región como señal de que la presión sobre actores no estatales continúa en paralelo a las negociaciones con Teherán.
El Estrecho de Ormuz registra su semana decimocuarta de bloqueo parcial: aproximadamente 1.600 barcos siguen varados o desviados en la zona desde que la confrontación EE.UU.-Israel-Irán escalo a intercambios de fuego directo en marzo. Trump anunció a través de Truth Social el 16 de mayo la muerte de Abu-Bilal al-Minuk, identificado como el segundo al mando del Estado Islámico (ISIS), en una operación no especificada en la región. En el plano diplomático, el canciller iraní confirmó que los intercambios de mensajes con Washington continúan «aunque lentamente». EE.UU. permitió el 15 de mayo la salida de tres petroleros chinos cargados con crudo iraní, lo que algunos analistas interpretan como un gesto de desescalada hacia Beijing en medio de la cumbre Trump-Xi. Sin embargo, Trump advirtió el 16 de mayo que su paciencia con Irán «no va a durar mucho más». Israel eliminó en un ataque de precisión al líder del brazo armado de Hamas, Ezedin Al Hadad, en el norte de Gaza. El ejército israelí no confirmó el número de bajas civiles del ataque. La UNRWA —la agencia de la ONU para refugiados palestinos— reportó en las últimas 24 horas que 14 camiones de ayuda humanitaria ingresaron a Gaza norte, el número más bajo en tres semanas. Para Costa Rica, el gobierno de Fernández mantiene la posición del gobierno anterior: llamada al alto al fuego y apoyo al proceso en la Corte Internacional de Justicia.
El Kremlin confirmó que Vladimir Putin visitará China los días 19 y 20 de mayo, apenas cuatro días después del cierre de la cumbre Trump-Xi. La visita coincide con el 25° aniversario del Tratado de Amistad Sino-Rusa firmado en 2001. Putin discutirá con Xi cómo «fortalecer la relación estratégica global» y firmará una declaración conjunta; también tiene previsto un encuentro con el primer ministro Li Qiang para revisar la cooperación económica bilateral. El timing es deliberado y cargado de señales: Putin llega a Beijing para consolidar la narrativa de que la presión occidental sobre Rusia no aísla al Kremlin de las principales economías emergentes. Para Xi, recibir a ambos líderes en una semana con resultados divergentes —acuerdos formales con Putin, anuncios no verificados con Trump— refuerza la postura de China como el árbitro indispensable del orden mundial multipolar. El analista Oriana Skylar Mastro (Hoover Institution) advirtió que la secuencia de cumbres «envía el mensaje de que Beijing puede hablar con Washington sobre negocios y con Moscú sobre alianzas sin que ninguno dicte los términos». Para Costa Rica, la diplomacia triangular EE.UU.-China-Rusia no tiene efectos directos inmediatos, pero define el marco geopolítico en el que el país navega su apertura comercial simultánea con los tres bloques.
— Sería la primera vez en que Beijing recibe a los presidentes de las dos principales potencias mundiales con menos de una semana de diferencia, fuera de cumbres multilaterales.
La advertencia de Xi Jinping durante la cumbre con Trump fue inusualmente directa: si EE.UU. «maneja mal» la cuestión de Taiwan, los dos países podrían «chocar o enfrentarse». No es retórica nueva, pero el contexto la carga: se pronunció en una cumbre bilateral, frente al presidente, con cámaras de ambos lados, sin el amortiguador diplomático de la jerga multilateral. Lo que Xi está haciendo es colocar Taiwan como variable de veto: cualquier beneficio económico que Trump anuncie de la relación con China tiene un precio tácito —que Washington no degrade la posición del Ejército de Liberación Popular respecto a Taiwan con armamento ofensivo adicional. Trump no se comprometió, y ahí está la grieta. El riesgo de esta estrategia de Xi es que sobreestima la consistencia de Trump. El presidente estadounidense ha cambiado su posición sobre Taiwan cuatro veces en dieciocho meses. Un Congreso que perciba una concesión sobre el armamento a Taiwan como «debilidad» puede forzar una votación sobre las ventas suspendidas, empujando a Trump a aprobarlas solo para no parecer bloqueado por China.
«Si lo manejan mal, nos enfrentaremos» — Xi Jinping a Trump, Beijing, 15 de mayo de 2026
La semana del 12 al 16 de mayo tuvo a Beijing como centro gravitacional de la geopolítica global. Trump llegó el 13; Putin llega el 19. En el intervalo, Xi convirtió las visitas en una demostración de que China puede gestionar relaciones simultáneas con las dos potencias sin comprometerse con ninguna en los temas que más le importan. Ormuz sigue bloqueado, Ucrania habló con Rusia sin avanzar más allá del intercambio de prisioneros, y el ISIS perdió a su segundo al mando sin que eso cambie la ecuación en Oriente Medio. Para los lectores costarricenses, la pregunta práctica no es filosófica sino económica: ¿cuánto tiempo más sostendrá el petróleo a USD 100+ por el bloqueo de Ormuz? Cada semana adicional es una factura más alta para el RECOPE y eventualmente para los precios al surtidor en el país.