Colombia decide entre 41 millones de votantes habilitados mientras Israel admite controlar el 60% de Gaza pese al cese al fuego; la segunda vuelta colombiana sería el 21 de junio.
Iván Cepeda, Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia compiten por los dos cupos para la segunda vuelta del 21 de junio; los sondeos finales sugieren que ninguno supera el umbral del 50%+1.
Colombia celebra este domingo 31 de mayo la primera vuelta de sus elecciones presidenciales para el período 2026-2030. Los más de 41,4 millones de ciudadanos habilitados —según la Registraduría Nacional— pueden votar hasta las 4 p.m. hora colombiana. Tres candidatos lideran las mediciones: Iván Cepeda (izquierda), Abelardo de la Espriella (derecha) y Paloma Valencia (centro-derecha), aunque ninguno aparece cercano al 50%+1 necesario para ganar en primera vuelta, lo que convierte la segunda vuelta del 21 de junio en el escenario más probable. El proceso se realiza con tensión institucional de fondo: el gobierno saliente de Gustavo Petro mantiene una relación compleja con el poder judicial y con varios organismos de control, y la campaña estuvo marcada por el uso de herramientas de IA generativa en la producción de contenido electoral, según reportó Infobae. Los colombianos residentes en el exterior pudieron votar durante la semana del 25 al 31 de mayo. Para Costa Rica, Colombia es un socio comercial y un mercado para servicios exportados desde el país; la estabilidad política colombiana impacta la percepción regional de inversión.
El primer ministro israelí confirmó que las tropas avanzan más allá de la línea acordada en octubre de 2025; Al Jazeera documentó 3.005 violaciones del cese al fuego desde esa fecha.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, confirmó que Israel controla el 60% del territorio de Gaza, superando el 53% acordado en el cese al fuego mediado por EE.UU. en octubre de 2025. Según Al Jazeera, que cita datos de la Oficina de Medios del Gobierno de Gaza, Israel ha cometido al menos 3.005 violaciones del cese al fuego entre el 10 de octubre de 2025 y el 27 de mayo de 2026, a través de ataques aéreos, artillería y disparos directos. Más de 850 personas murieron desde que el cese al fuego entró en vigor. Las negociaciones para avanzar hacia la fase 2 del acuerdo —que contempla la liberación de los rehenes restantes y una retirada israelí más amplia— permanecen estancadas. El principal punto de desacuerdo es la exigencia israelí del desarme de Hamas, que el movimiento rechaza como condición previa, según reportó Al Jazeera al citar al negociador Nickolay Mladenov. CNN advirtió que Gaza corre el riesgo de quedar permanentemente dividida si no se avanza en un acuerdo de segunda fase. El impacto directo sobre Costa Rica es marginal en términos comerciales, pero la inestabilidad en la región impacta los precios del petróleo y la percepción global de riesgo geopolítico.
India y Pakistán realizaron el 1 de enero de 2026 su 35.ª entrega mutua de listas de instalaciones nucleares, un mecanismo bilateral que ambos países mantienen desde 1988 para reducir el riesgo de ataques accidentales sobre sitios atómicos. El intercambio ocurrió en medio de la distensión posterior al conflicto militar de mayo de 2025, cuando un cese al fuego mediado por la administración Trump detuvo la escalada. India tiene 175 cabezas nucleares y Pakistán 170, según el SIPRI. En enero, el canciller indio S. Jaishankar y el presidente de la Asamblea Nacional de Pakistán, Sardar Ayaz Sadiq, se dieron la mano en el funeral de la ex primera ministra bangladesí Khaleda Zia, en el primer encuentro directo entre autoridades desde el conflicto. La tensión de fondo persiste: Pakistán anunció una modernización de sus tropas que integra IA, armas de largo alcance y capacidades cibernéticas.
Las fuerzas ucranianas bombardearon con drones en la madrugada del 22 de mayo un edificio residencial y una residencia estudiantil en Rusia, dejando 21 muertos y más de 60 heridos, según Pravda España. El ataque forma parte de la estrategia ucraniana de llevar la guerra al territorio ruso como respuesta a los bombardeos continuos sobre ciudades ucranianas. El gobierno ruso calificó el ataque como un crimen de guerra; el gobierno ucraniano no lo confirmó ni lo desmintió oficialmente. El conflicto, que entró en su cuarto año en 2026, no muestra señales de acuerdo de paz en el horizonte a corto plazo. Para Costa Rica, el impacto más directo sigue siendo el de los precios globales de energía y granos, que la guerra mantiene elevados frente a los niveles previos a 2022.
La cumbre del G20 de 2026 se celebrará en diciembre en Florida, con Donald Trump como anfitrión. Los analistas del El Orden Mundial anticipan que la reunión no producirá acuerdos significativos: el estilo negociador de Trump prioriza los acuerdos bilaterales sobre los multilaterales, y el clima de tensión entre EE.UU., China y la Unión Europea reduce el espacio para el consenso. La cumbre será relevante como termómetro del estado de las relaciones entre potencias, especialmente en los temas de aranceles, cambio climático y gobernanza de la IA. Costa Rica, como economía pequeña y abierta, depende de un orden multilateral funcional para mantener sus acuerdos comerciales vigentes.
El 31 de mayo de 2026 es un día bisagra para América Latina: Colombia elige su próximo gobierno mientras Costa Rica avanza en la ratificación del CPTPP, el mayor acuerdo comercial en el que el país caribeño ha participado. Los dos procesos ilustran la tensión que define la región: países que buscan integrarse al orden comercial global versus fuerzas políticas que prefieren mayor autonomía regulatoria y distancia de los bloques dominados por EE.UU. y China. El contexto es importante: el CPTPP incluye a Japón, Canadá, Australia, México y otros once países del Indo-Pacífico, y es una respuesta al TPP original que EE.UU. abandonó en 2017. La adhesión de Costa Rica —si se ratifica— la convertiría en el único país centroamericano del bloque. El resultado colombiano importa para la región porque la tercera economía de América del Sur marca tendencia en términos de apertura o cierre hacia la inversión extranjera y los acuerdos multilaterales.
El 31 de mayo de 2026 condensa la tensión del orden mundial en tres escenas simultáneas: Colombia vota sin candidato con mayoría suficiente, Israel continúa expandiendo su control en Gaza más allá de los límites acordados, e India y Pakistán mantienen el diálogo nuclear a pesar de la desconfianza estructural post-conflicto. El telón de fondo es un mundo que fragmenta sus acuerdos institucionales más rápido de lo que construye otros nuevos.