La valoración de Anthropic en Forge Global superó a OpenAI impulsada por $30.000 millones en ingresos anualizados y $2.500 millones generados solo por Claude Code; Thinking Machines de Mira Murati firma un acuerdo multimillonario con Google Cloud.
La empresa fundada por Dario Amodei pasó de una valoración de $380.000 millones en febrero a más de $1 billón en Forge Global a finales de abril, impulsada por un crecimiento del 233% en ingresos en un solo trimestre.
Anthropic alcanzó una valoración de más de $1 billón en Forge Global, una de las plataformas líderes para negociación de acciones de empresas no públicas, superando a su rival OpenAI en esa métrica. Según QuantoSei News, los ingresos anualizados de Anthropic crecieron de $9.000 millones al cierre de 2025 a $30.000 millones en marzo de 2026, un aumento del 233% en un solo trimestre. La plataforma de codificación asistida Claude Code genera más de $2.500 millones en ingresos anualizados, un dato que ilustra hasta qué punto el mercado de desarrolladores se ha convertido en el motor principal del negocio de Anthropic. La valoración en mercados secundarios es distinta a una valoración en ronda de capital o en IPO: refleja el precio que inversores privados pagan por acciones existentes, no el precio al que la empresa emitió acciones. Axios señaló el 23 de abril que Anthropic enfrenta turbulencias a pesar de los números positivos: reportes de desarrolladores sobre disminuciones de rendimiento en Opus 4.6 —que Anthropic ha negado con datos de benchmarks— y la presión de precios que el episodio de Claude Code del 21 de abril dejó en evidencia. El ángulo contrario: un crecimiento del 233% en un trimestre es difícil de sostener; inversores veteranos como a16z señalan que las valoraciones secundarias pueden sobrerrepresentar el entusiasmo del mercado y no necesariamente el valor fundamental del negocio. Para empresas costarricenses que usan Claude vía AWS Bedrock para automatización o desarrollo, la valoración de $1 billón no cambia las condiciones de acceso, pero sí es una señal de que Anthropic tiene espacio financiero para seguir invirtiendo en el producto y que el riesgo de discontinuidad del servicio es bajo a mediano plazo.
Claude Code, el asistente de codificación de Anthropic disponible como herramienta de línea de comandos y extensión para VS Code, genera más de $2.500 millones en ingresos anualizados según datos citados por Business of Apps y reportes de analistas del sector. El dato representa más del 8% de los ingresos totales anualizados de Anthropic ($30.000 millones), una proporción notable para una herramienta lanzada hace menos de un año y todavía incluida en el plan Pro de $20 al mes. El episodio del 21 de abril —cuando Anthropic movió Claude Code al plan Max de $100/mes durante horas antes de revertir el cambio— tiene ahora más contexto: con $2.500 millones en ingresos anualizados, Claude Code es un negocio suficientemente importante como para que Anthropic quiera explorar modelos de monetización más agresivos. Simon Willison, desarrollador y analista habitual de noticias de IA, documentó el episodio completo y señaló que la falta de comunicación sobre que era un test de precios fue el error, no el test en sí. Para equipos de desarrollo costarricenses que usan Claude Code en su flujo de trabajo diario, el mensaje del episodio es claro: el precio actual en el plan Pro no debe asumirse como permanente. La herramienta genera suficiente valor para que Anthropic explore modelos de precio más altos, probablemente en el horizonte de 2026.
Thinking Machines Lab, la startup de Mira Murati —ex directora tecnológica de OpenAI— firmó un acuerdo multimillonario con Google Cloud para acceder a infraestructura de entrenamiento con chips Nvidia GB300, las GPU de nueva generación de NVIDIA. El acuerdo, reportado en exclusiva por TechCrunch el 22 de abril y confirmado por el Press Corner de Google Cloud, está valorado en los miles de millones de dólares y es el primero que Thinking Machines firma con un proveedor de nube; el acuerdo no es exclusivo, por lo que la startup podrá usar múltiples proveedores. Thinking Machines levantó $2.000 millones en su ronda semilla con una valoración de $12.000 millones en 2025. El producto de Thinking Machines es Tinker, una herramienta que automatiza la creación de modelos de IA de frontera personalizados. La escala del acuerdo con Google Cloud —que incluye acceso a los AI Hypercomputer de Google con chips GB300— refleja el costo computacional del reinforcement learning, la técnica que ha impulsado los avances recientes de DeepMind y OpenAI en razonamiento y que es el núcleo del enfoque técnico de Thinking Machines. El efecto directo sobre Costa Rica es marginal —Thinking Machines Lab no tiene presencia local y Tinker no está disponible públicamente todavía—, pero el acuerdo es relevante como señal de hacia dónde va la infraestructura de entrenamiento de IA: chips más poderosos, acuerdos más grandes, y una concentración creciente en los proveedores de nube que pueden financiar y mantener esa escala.
OpenAI, Anthropic y Google comenzaron a trabajar en conjunto para frenar los intentos de competidores chinos de extraer los resultados de sus modelos de lenguaje de última generación —técnica conocida como «model distillation» o «model stealing»— que permite replicar las capacidades de un modelo sin acceso a su código ni a sus datos de entrenamiento, solo mediante el uso masivo de sus respuestas como datos de entrenamiento. La colaboración es inusual entre empresas que compiten agresivamente por los mismos clientes y desarrolladores. Bloomberg reportó el 6 de abril que los detalles técnicos del acuerdo son limitados, pero que incluyen al menos el intercambio de información sobre patrones de uso anómalos que sugieren extracción sistemática. El Gobierno de EE.UU. ha señalado la distilación no autorizada de modelos como un riesgo de seguridad nacional equivalente al robo de propiedad intelectual. El ángulo contrario: algunos investigadores académicos argumentan que la destilación de modelos es una práctica legítima de aprendizaje automático que ha existido desde antes de los LLMs, y que la línea entre aprender de las respuestas de un modelo y copiarlo ilegalmente no está clara ni en términos técnicos ni legales. Para Costa Rica, el efecto es de observación: el país no tiene laboratorios de IA que produzcan modelos de frontera, pero sí tiene desarrolladores que usan APIs de estos modelos y podrían verse afectados si las restricciones de acceso se endurecen como parte de estas medidas.
El World Economic Outlook del FMI de abril 2026 incluyó por primera vez la inteligencia artificial como factor de riesgo en ambas direcciones para el crecimiento global: una «reasignación de expectativas en torno a la productividad impulsada por la IA» podría debilitar el crecimiento si los mercados concluyen que las ganancias de productividad esperadas no se materializan a la velocidad prometida. Al mismo tiempo, el FMI reconoce que una aceleración real en la adopción de IA podría ser uno de los pocos factores capaces de compensar el arrastre del conflicto en el Medio Oriente. La inclusión de la IA como variable macroeconómica del FMI refleja que el debate sobre si la IA generativa produce o no ganancias de productividad medibles ha llegado a las instituciones multilaterales. Los datos disponibles todavía no muestran aumentos de productividad agregados a escala nacional; los estudios a nivel de empresa y de trabajador sí muestran ganancias, pero la transmisión a datos macroeconómicos tiene un rezago histórico de cinco a diez años.
El 23 de abril de 2026 consolida una semana que redefine el peso económico de la IA. Anthropic cruza el billón de dólares en valoración secundaria con ingresos que crecen al 233% trimestral; Claude Code se revela como un negocio de $2.500 millones anualizados; Thinking Machines Lab firma el acuerdo de infraestructura más grande para una startup de IA en lo que va del año; y el FMI incorpora la IA por primera vez como variable de riesgo macroeconómico en ambas direcciones. El patrón del mes es la concentración: tres laboratorios dominantes colaborando para frenar la competencia china, dos proveedores de nube (Google y Amazon) financiando el ecosistema de startups de IA, y un mercado de herramientas para desarrolladores donde Anthropic y OpenAI compiten en cada cuenta. Para empresas y equipos técnicos en Costa Rica que construyen con estas herramientas, el mensaje es que la infraestructura de IA está madura pero los precios son volátiles —como el episodio de Claude Code del 21 de abril recordó de forma abrupta.