El Gobierno congoleño eleva a 999 las muertes por ébola y Save the Children reporta que al menos 189 niños han muerto en el brote, la Junta Directiva de la CCSS cumple 62 días sin sesionar por el caso de Rocío Alfaro, el Ministerio de Salud confirma 21 casos de chikungunya distribuidos en once cantones, y un análisis de El Pisuika examina la presión que los brotes vectoriales y la deuda estatal ejercen sobre una Caja sin órgano de gobierno pleno.
El Gobierno congoleño elevó el 22 de julio a 999 las muertes y a 2.473 los casos confirmados de ébola, con una letalidad de 40,4%.
El Gobierno de la República Democrática del Congo elevó a 999 el número de muertos y a 2.473 los casos confirmados de ébola por el virus Bundibugyo, con una tasa de letalidad de 40,4%, según el balance oficial que recogió CNBC Africa el 22 de julio. El reporte detalla que 737 pacientes permanecen en aislamiento u hospitalización y 482 se han recuperado, cifras que ubican al brote a un paso de cruzar el umbral simbólico de las 1.000 muertes. El brote, declarado Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional por la Organización Mundial de la Salud el 13 de julio, se acerca ahora a la magnitud de epidemias anteriores en el propio país: la de 2018-2020 dejó 2.299 muertes y la de África Occidental de 2014-2016 rondó las 11.000, según recordó swissinfo.ch al citar al director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. La comparación matiza la narrativa de una curva descontrolada: en poco más de dos meses el brote actual alcanzó 999 muertes, mientras que el de 2018-2020 tardó casi dos años en sumar más del doble de esa cifra —una velocidad de propagación mayor, pero todavía una magnitud absoluta menor que la peor epidemia registrada de la enfermedad. La OMS no ha anunciado si el brote superará en muertes totales a la epidemia de 2018-2020 ni ha confirmado si logró cerrar la brecha de financiamiento de 115 millones de dólares que solicitó a los países miembros a mediados de julio. Costa Rica no reporta casos ni contacto epidemiológico con la región, y el Ministerio de Salud mantiene desde mayo sus alertas de vigilancia en puertos y aeropuertos para viajeros procedentes de África central.
La organización Save the Children alertó que al menos 189 niños han muerto por el brote de ébola declarado el 15 de mayo en la República Democrática del Congo, según difundió Infobae el 22 de julio con datos de la organización. La cifra —equivalente a cerca de una quinta parte de las 999 muertes totales registradas hasta hoy en el país— no había sido desglosada previamente por edad en los balances oficiales del Gobierno congoleño, y proviene únicamente del reporte de Save the Children recogido por Infobae, sin corroboración independiente adicional al cierre de esta edición. El hallazgo pone en el centro una dimensión del brote que los balances epidemiológicos diarios no capturan: los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) recomiendan evitar viajes no esenciales a las cinco provincias afectadas —Ituri, Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uélé y Tshopo—, una zona donde el cierre de escuelas y centros de salud golpea de forma desproporcionada a la niñez, según el resumen de situación que el propio CDC mantiene actualizado sobre el brote. Save the Children no ha detallado todavía cuántos de esos menores quedaron huérfanos ni qué apoyo específico despliega en las provincias de reciente expansión del brote. Costa Rica no participa de la respuesta internacional al brote ni reporta casos: sin impacto local conocido al cierre de esta edición.
— La organización humanitaria Save the Children alertó que al menos 189 niños han muerto en el brote de ébola que golpea a la República Democrática del Congo desde mediados de mayo.
El Ministerio de Salud notificó 21 casos de chikungunya confirmados por pruebas moleculares (PCR) en Costa Rica durante 2026, según informó La Nación el 21 de julio con base en el conteo oficial de la cartera. Alajuela concentra el mayor número, con seis casos, seguido por San Ramón, Grecia, Nicoya y Esparza, con dos cada uno, y Carrillo, San José, Alajuelita, Tibás, Matina, Guácimo y Heredia, con uno cada uno. La dispersión geográfica —que ya no se limita a Playa Langosta, el foco del brote que el Ministerio de Salud declaró el 1 de julio en Santa Cruz de Guanacaste— combina casos ligados a ese brote local con contagios esporádicos en la Meseta Central, según el desglose por cantón difundido por La Nación. El chikungunya comparte vector con el dengue y el zika: los tres virus se transmiten por el mosquito Aedes aegypti, según recuerda el propio Ministerio de Salud en su material informativo sobre las tres enfermedades. La información sobre el desglose por cantón proviene únicamente de La Nación, sin una réplica independiente publicada por el Ministerio de Salud al cierre de esta edición. Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos mantienen desde el 16 de julio su aviso de viaje a Costa Rica en «Nivel 2 — Precauciones reforzadas» por la transmisión activa del virus.
La Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) cumple hoy, 22 de julio, 62 días sin sesionar por falta de quórum, desde que el Consejo de Gobierno rechazó el 21 de mayo a la representante que el sector laboral eligió para el período 2026-2030, la exdiputada Rocío Alfaro, según ha documentado Semanario Universidad. El órgano de nueve integrantes continúa sin los cinco miembros que necesita para sesionar. La Sala Constitucional admitió a trámite el recurso que presentó la Unión Médica Nacional contra el rechazo a Alfaro y todavía no fija fecha de resolución, según Delfino.cr. El Consejo de Gobierno ha justificado la exclusión citando falta de formación económica de la excandidata, un argumento que Semanario Universidad contrastó la semana pasada con el hecho de que el propio Gobierno nombró en 2023 a otro representante sindical ante la Junta sin exigirle el mismo requisito —una inconsistencia que el Ejecutivo no ha explicado públicamente. Ni el Consejo de Gobierno ni la Sala IV registraron movimientos nuevos en el expediente esta semana, según el rastreo de cobertura disponible al cierre de esta edición. La parálisis mantiene sin discutirse la compra de medicamentos, la infraestructura hospitalaria y la deuda estatal con la institución, que S&P Global Ratings cifró en ¢4,4 billones.
Costa Rica acumula 21 casos de chikungunya confirmados por PCR en 2026, distribuidos en once cantones que van de Guanacaste hasta la Meseta Central, y 1.411 casos de dengue reportados por el Ministerio de Salud hasta julio, según el boletín epidemiológico de la cartera y el reporte de La Nación sobre chikungunya. Ambos brotes comparten vector —el mosquito Aedes aegypti— y presionan al mismo sistema hospitalario cuya máxima autoridad, la Junta Directiva de la CCSS, cumple hoy 62 días sin sesionar por el caso de la representante sindical Rocío Alfaro. La combinación no es solo simbólica: la calificadora S&P Global Ratings advirtió la semana pasada que la deuda estatal con la CCSS asciende a ¢4,4 billones, 2,5 veces más que en 2019, y que las reservas de los seguros de salud y pensiones podrían agotarse en un plazo de entre cinco y diez años si la tendencia no se revierte, según reportó La Nación. Mientras esa discusión de fondo permanece congelada por falta de quórum en la Junta Directiva, las direcciones regionales de la Caja siguen atendiendo, sin decisión política de por medio, el operativo de fumigación en Guanacaste y la vigilancia reforzada del dengue que opera desde julio. No todos los indicadores apuntan a una crisis sanitaria generalizada: el propio boletín del Ministerio de Salud reconoce que el total anual de dengue muestra una ligera reducción frente al año previo, incluso con el repunte reciente, lo que matiza la lectura de un sistema desbordado. Lo que sí queda pendiente es institucional: ni la Sala Constitucional ha fijado fecha para resolver el recurso contra el rechazo a Alfaro, ni el Consejo de Gobierno ha explicado cómo planea sostener las decisiones de compra y presupuesto de la CCSS mientras la Junta siga sin quórum.
El 22 de julio deja varios frentes abiertos afuera. En la República Democrática del Congo, el Gobierno elevó a 999 las muertes y a 2.473 los casos confirmados de ébola, un balance que se acerca al umbral simbólico de las 1.000 muertes, mientras Save the Children alertó que al menos 189 niños han muerto en el brote. La cifra de fallecidos sigue, sin embargo, por debajo de las 2.299 muertes que dejó la epidemia congoleña de 2018-2020. Costa Rica vivió su propia jornada puertas adentro: el Ministerio de Salud confirmó 21 casos de chikungunya distribuidos en once cantones, desde Guanacaste hasta la Meseta Central, mientras la Junta Directiva de la CCSS cumple 62 días sin sesionar por el rechazo a la representante sindical Rocío Alfaro. Un análisis de esta edición conecta ambos frentes: los brotes vectoriales y la deuda estatal de ¢4,4 billones presionan a una Caja que, sin quórum en su máximo órgano, no puede decidir sobre compras ni presupuesto. Lo que sigue: si la Sala IV resuelve el recurso contra el Gobierno antes de que la parálisis de la Junta de la CCSS cumpla tres meses, si el Ministerio de Salud confirma que la dispersión del chikungunya se estabiliza fuera de Guanacaste, y si la OMS logra evitar que el brote de ébola supere en muertes a la epidemia congoleña de 2018-2020.