Alphabet sufre una caída pronunciada en bolsa, Intel se desploma tras un pronóstico débil de chips y Microsoft sube pese a financiar su expansión de IA con miles de millones en deuda nueva.
El cierre trimestral de Alphabet trajo una reacción negativa en bolsa, en una semana donde las grandes tecnológicas mostraron lecturas muy distintas sobre el costo de la carrera de IA.
Alphabet reportó resultados trimestrales que el mercado recibió con una caída de más de 10% en el precio de la acción, en lo que CNBC describió el 30 de octubre como el primer trimestre en casi cuatro años en que la compañía no alcanza las expectativas de ingresos y utilidades de Wall Street. El reporte llegó en la misma semana en que Microsoft, Amazon y Meta presentaron sus propios balances del tercer trimestre, todos bajo la sombra del gasto en infraestructura de inteligencia artificial. La caída contrasta con el discurso de los últimos trimestres, en los que las cuatro compañías defendían el gasto de capital en centros de datos como una inversión que ya se traducía en ingresos de nube e IA. CNBC señaló que, de las cuatro, solo Microsoft mantuvo flujo de caja libre positivo en el trimestre; Meta, Alphabet y Amazon lo reportaron en terreno negativo, una señal de que el ritmo de inversión en infraestructura de IA está empezando a pesar más que el crecimiento que genera. Alphabet no ha dado detalles adicionales sobre su plan de gasto para el cuarto trimestre más allá de lo dicho en su llamada con inversionistas; el mercado esperará la próxima actualización de capex de las cuatro compañías para saber si el ajuste es puntual o marca un cambio de ciclo. Costa Rica no fabrica ni opera infraestructura de nube de Alphabet, pero buena parte de la publicidad digital y los servicios de Google Workspace que usan empresas ticas dependen de esa misma infraestructura; al cierre de esta edición no hay señales de que el ajuste vaya a tocar precios o disponibilidad en el mercado local.
Intel se desplomó en bolsa después de publicar un pronóstico más débil de lo esperado para el cuarto trimestre, en una caída que una cobertura del 30 de octubre cifró en 30% y que coincidió con una jornada en que el conjunto de las tecnológicas perdió alrededor de USD 1 billón en valor de mercado. El golpe llegó justo después de que Intel reportara sus resultados del tercer trimestre el jueves 29 de octubre. El desplome confirma las dudas que ya rondaban al papel desde semanas antes: antes del reporte, Intel había caído más de 8% en una sola sesión en una venta masiva de acciones de semiconductores ligada a preocupaciones sobre el gasto en IA. AnalyticsInsight atribuyó el nuevo golpe tanto al pronóstico débil como a preocupaciones persistentes sobre el rendimiento (yield) de sus procesos de manufactura más avanzados, la pieza central del plan de recuperación que la compañía viene prometiendo desde 2024. Intel es, además, un nombre con peso directo en Costa Rica: la empresa opera en Belén con más de 3.500 empleados, uno de los mayores empleadores del régimen de zona franca del país, por lo que un retraso prolongado en su recuperación no es una noticia solo bursátil para el país. Intel no ha dado una fecha concreta para cuando su manufactura avanzada alcance los niveles de rendimiento que prometió a sus inversionistas. La cifra exacta de la caída bursátil proviene de una sola cobertura al cierre de esta edición, sin confirmación cruzada de una segunda fuente financiera de referencia.
Microsoft reportó ingresos trimestrales de USD 92.300 millones, un alza de 19% interanual que superó las expectativas de Wall Street, y su acción subió alrededor de 4% tras el reporte, según el resumen de CNBC del 30 de octubre. El resultado llega un día después de que la compañía colocara USD 25.000 millones en bonos para financiar la construcción de centros de datos de inteligencia artificial, como adelantó la edición de ayer de El Pisuika. La combinación —ingresos récord financiados en parte con deuda nueva— es exactamente el patrón que generó la advertencia del senador estadounidense Bernie Sanders, quien señaló que Microsoft, Meta, Google, Amazon, SpaceX, Oracle y Nvidia acumulan en conjunto unos USD 3 billones en deuda relacionada con infraestructura de IA, y que ningún contribuyente debería esperar rescatar ese apalancamiento si el ciclo se revierte, según Tech Insider. Microsoft fue, según CNBC, la única de las cuatro grandes tecnológicas que cerró el trimestre con flujo de caja libre positivo, lo que explica por qué el mercado trató su reporte de forma distinta al de Alphabet o Amazon el mismo día. Microsoft no ha respondido públicamente a la advertencia de Sanders ni ha dado una cifra de cuántos empleados aceptaron la oferta de retiro voluntario mencionada ayer. En Costa Rica, donde Microsoft opera un centro de soporte bajo el régimen de zona franca, el resultado de hoy no cambia de inmediato el costo de licencias de Azure u Office 365 para empresas ticas, pero sostiene el ritmo de inversión que la compañía necesita justificar ante sus propios inversionistas.
Amazon reportó resultados del tercer trimestre en los que su unidad de nube, AWS, creció alrededor de 39% interanual, según el resumen de CNBC del 30 de octubre; a pesar del dato, la acción de Amazon cayó tras el reporte. Es la misma jornada en que Microsoft subió y Alphabet cayó con fuerza, lo que confirma que el mercado está premiando o castigando a cada tecnológica según su propia lectura del gasto en infraestructura de IA, no según un patrón único para el sector. El crecimiento de AWS llega después de que su presidente ejecutivo, Andy Jassy, dijera el 23 de octubre que la capacidad de la nube de Amazon está prácticamente vendida hasta 2027, según reportes del sector recogidos por InsiderFinance. Amazon elevó su plan de inversión de capital para 2026 a unos USD 220.000 millones en su llamada de julio, y el mercado vigilará en los próximos reportes si esa cifra vuelve a subir. Junto con Meta y Alphabet, Amazon cerró el trimestre con flujo de caja libre negativo, según CNBC, el mismo patrón que explica la cautela de los inversionistas pese al crecimiento de la nube. Amazon no ha confirmado una cifra final de capex para 2027 ni ha respondido directamente a la lectura del mercado sobre su flujo de caja. Para las empresas costarricenses que corren su infraestructura sobre AWS —desde bancos hasta comercios en línea— el crecimiento de la nube no implica, por ahora, cambios de precio; el riesgo a vigilar es si la demanda sostenida por IA eleva el costo de los servidores que Amazon factura a clientes empresariales en la región.
— El crecimiento de la nube de Amazon no alcanzó para convencer al mercado, en un trimestre en que la compañía también reportó flujo de caja libre negativo.
Meta, Alphabet y Amazon reportaron flujo de caja libre negativo en el trimestre; solo Microsoft lo mantuvo positivo, una fractura que TechCrunch describió como las primeras grietas del boom de gasto en IA.
Tres de las cuatro grandes tecnológicas —Meta, Alphabet y Amazon— cerraron el tercer trimestre de 2026 con flujo de caja libre negativo, según el recuento de CNBC publicado el 30 de octubre; Microsoft fue la única que lo mantuvo positivo. TechCrunch tituló su análisis del mismo día «Cracks are emerging in the AI spending boom» («Aparecen grietas en el boom de gasto en IA»), una lectura que resume el ánimo con que el mercado recibió la semana de resultados. El patrón importa porque las cuatro compañías vienen defendiendo, desde 2024, que el gasto de capital en centros de datos de IA se pagaría solo con el crecimiento de sus negocios de nube y publicidad; que tres de cuatro muestren caja negativa en el mismo trimestre sugiere que la inversión está corriendo más rápido que el ingreso que genera, al menos por ahora. Esa misma semana, el índice Nasdaq cayó hasta 3,4% en una sola jornada y el sector perdió cerca de USD 1 billón en valor de mercado, de acuerdo con la cobertura citada sobre el desplome de Intel. Ninguna de las cuatro compañías ha anunciado un recorte de su plan de gasto de capital para 2027; la pregunta que domina los próximos reportes trimestrales es si el apetito de los inversionistas por financiar esa apuesta con deuda —como ya hizo Microsoft esta semana— se mantiene si la presión bursátil continúa. Costa Rica no tiene participación directa en ese financiamiento, pero las cuatro compañías son, a la vez, proveedoras de infraestructura de nube, publicidad y software para buena parte del sector privado tico, por lo que un ajuste brusco en su ritmo de inversión tendría, con rezago, efecto sobre los precios de esos servicios en el país.
La semana que cierra hoy deja un mapa de resultados contradictorio: Intel se desplomó en bolsa tras un pronóstico débil de chips, Alphabet sufrió una caída pronunciada después de resultados que no alcanzaron las expectativas de Wall Street, y Microsoft subió 4% pese a financiar buena parte de su expansión en IA con USD 25.000 millones en deuda nueva. Meta, Alphabet y Amazon cerraron el trimestre con flujo de caja libre negativo; solo Microsoft lo mantuvo positivo. El hilo común es el gasto de capital en infraestructura de inteligencia artificial, que el senador Bernie Sanders cifró esta semana en unos USD 3 billones de deuda acumulada entre Microsoft, Meta, Google, Amazon, SpaceX, Oracle y Nvidia. Ninguna de las compañías ha anunciado un cambio de rumbo en su plan de inversión; El Pisuika seguirá esta semana de resultados y sus efectos sobre el mercado centroamericano de nube, publicidad digital y semiconductores en las próximas ediciones.