La cumbre del G7 inicia hoy con petróleo, Ucrania e IA en la agenda; UCR y Banco Mundial rebajan sus estimados de PIB para 2026. El gobierno Fernández-Chaves cumple 38 días.
El menor dinamismo de las zonas francas y la desaceleración del consumo interno explican la revisión a la baja, confirmada esta semana por dos fuentes independientes.
El Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica (IICE-UCR) publicó esta semana su actualización de perspectivas económicas y redujo la proyección de crecimiento del PIB real de Costa Rica para 2026 del 4,5% estimado a inicios de año al 3,4%. El ajuste responde a tres factores: la desaceleración del régimen de zonas francas —cuya contribución al crecimiento cayó del 1,8% al 1,1%—, un menor dinamismo del consumo privado y una contracción del gasto público asociada al ajuste fiscal del gobierno saliente. El Banco Mundial, en un análisis publicado por El Financiero CR, llegó a una conclusión similar: proyecta un crecimiento del 3,5% para Costa Rica en 2026, en línea con el diagnóstico de la UCR pero ligeramente por encima. El Banco Mundial destacó que la estabilidad fiscal heredada del gobierno de Rodrigo Chaves es un activo, pero advirtió que la economía costarricense es vulnerable a choques externos, especialmente a fluctuaciones en el precio del petróleo y en las tasas de interés del mercado global, ambas sensibles a los acuerdos del G7 que inician hoy en Évian. Desde el ángulo contrario, la economista Anabelle Ulate, de la Academia de Centroamérica, considera que las proyecciones de ambas instituciones son todavía optimistas: señala que el sector agroindustrial exportador aún no ha recuperado los niveles de 2024 y que la caída de remesas desde Estados Unidos —resultado del endurecimiento migratorio— podría quitarle hasta 0,3 puntos adicionales al crecimiento.
La cumbre de tres días en Francia concentra los temas que más pesan sobre la factura fiscal costarricense: petróleo, deuda soberana e inteligencia artificial.
La cumbre del G7 en Évian-les-Bains, Francia, inició este lunes 15 de junio con los líderes de Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido, Estados Unidos y la Unión Europea. La sesión de apertura se centró en Oriente Medio —particularmente el impacto del cierre del estrecho de Ormuz sobre el precio del barril— y en el avance de las negociaciones de paz en Ucrania. El presidente ucraniano Volodimir Zelenski interviene mañana martes en una sesión plenaria. Para Costa Rica, los resultados del G7 se traducen directamente en el costo de la energía y el transporte —el petróleo representa cerca del 18% de las importaciones nacionales— y en las tasas de interés que determinan el servicio de la deuda pública externa. El Ministerio de Hacienda confirmó al diario CRHoy que tiene un equipo de análisis siguiendo las discusiones en tiempo real. La presidenta Laura Fernández ha señalado en sus primeras semanas de gobierno que la diversificación energética es una prioridad, pero la dependencia del barril en el corto plazo sigue siendo alta.
El Banco Central de Costa Rica (BCCR) reportó el viernes 13 de junio que el tipo de cambio del colón cerró la semana en 459,40 colones por dólar, prácticamente sin variación respecto a los 459 que mantuvo la semana previa. La estabilidad es notable en un contexto en que el dólar global se aprecia frente a la mayoría de monedas emergentes, impulsado por la postura restrictiva de la Reserva Federal de Estados Unidos. Los analistas del mercado cambiario costarricense coinciden en que el principal riesgo para el colón esta semana proviene de Évian: si el G7 acuerda nuevas sanciones energéticas a Irán que presionen el precio del petróleo al alza, el BCCR podría verse obligado a intervenir para contener la depreciación. La intervención, según datos de la propia institución, ha sido mínima en 2026: menos de USD 120 millones entre enero y mayo, lo que refleja un mercado cambiario relativamente equilibrado.
El gobierno de la presidenta Laura Fernández Delgado, el segundo encabezado por una mujer en la historia costarricense, cumple esta semana 38 días con una estructura ejecutiva que no tiene paralelo reciente en la región: Rodrigo Chaves, el mandatario saliente, ocupa simultáneamente la cartera de Hacienda y el Ministerio de la Presidencia, además de supervisar la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS). La apuesta de Fernández es aprovechar el capital político acumulado por Chaves —que terminó con una aprobación del 62% según Unimer— para garantizar la continuidad de las reformas fiscales. Los primeros 38 días han estado marcados por tres prioridades: contención del gasto corriente para cumplir la regla fiscal, negociaciones con el FMI sobre el programa de acceso precautorio que vence en septiembre de 2026, y la estrategia de seguridad pública frente a un narcotráfico que en 2025 elevó la tasa de homicidios al nivel más alto en cinco años. El bloque oficialista en la Asamblea Legislativa, que no tiene mayoría propia, ha logrado aprobar tres proyectos prioritarios con el apoyo de bancadas independientes. El ángulo de disenso proviene del politólogo Eduardo Ulibarri, quien advierte que la concentración de poder en Chaves —aunque constitucional— debilita el principio de alternabilidad y genera un incentivo perverso para que el gobierno Fernández quede atado a las decisiones de su antecesor.
El Ministerio de Salud de Costa Rica mantuvo este lunes la alerta naranja por dengue en seis cantones del Pacífico Central —Parrita, Quepos, Garabito, Osa, Golfito y Corredores— con un incremento del 40% en casos confirmados en las últimas dos semanas respecto al mismo período de 2025. El boletín epidemiológico n.° 23 de 2026, publicado el viernes, confirmó que los serotipos circulantes son DENV-1 y DENV-2, ambos presentes desde el inicio de la temporada de lluvias en mayo. Las brigadas de descacharrización del Ministerio recorrieron 1.240 viviendas durante el fin de semana en los cantones en alerta. Las autoridades señalan que la incidencia más alta se concentra en comunidades con cobertura deficiente de agua potable entubada, donde los recipientes domésticos actúan como criaderos del mosquito Aedes aegypti.
La embajada de India en San José, inaugurada la semana pasada, marca el inicio de una fase bilateral más estructurada entre los dos países. La apertura simplifica trámites que antes debían gestionarse en Ciudad de México o Miami, y el embajador designado Rajiv Mehta confirmó en conferencia de prensa que la agenda prioritaria tiene cuatro ejes: exportación de café costarricense —India es el mercado de té con mayor crecimiento del mundo pero el consumo de café crece un 12% anual—, cooperación en software y servicios de tecnología, atracción de inversión india en el sector de dispositivos médicos y movilidad universitaria para ingenieros. Los empresarios de la Zona Franca Coyol ven la apertura como señal de que India diversifica su cadena de suministro de dispositivos médicos. Costa Rica exportó en 2025 más de USD 1.200 millones en este sector y es el cuarto exportador mundial de dispositivos médicos per cápita. El PROCOMER tiene previsto enviar una misión comercial a Mumbai y Chennai en el tercer trimestre de 2026.
— Con la primera representación diplomática permanente de India en Costa Rica ya activa, los empresarios del sector tecnológico en Coyol identifican oportunidades concretas en software, café y dispositivos médicos.
La jornada del lunes 15 de junio estuvo marcada en el plano externo por el inicio del G7 en Francia y en el plano interno por la confirmación de que el PIB crecerá menos de lo estimado. El tipo de cambio se mantuvo estable. Las alertas de dengue siguen vigentes en el Pacífico Central. La agenda india avanza con la embajada recién inaugurada en San José.