Los mercados de criptomonedas registran la mayor salida mensual de la historia en ETFs de Bitcoin, mientras Wall Street cierra un semestre sólido y la Reserva Federal mantiene el sesgo restrictivo.
Bitcoin abrió el 1 de julio de 2026 en 58.278 dólares, según datos de CoinMarketCap, su nivel más bajo desde octubre de 2024 y una caída de aproximadamente 47.430 dólares respecto al precio de hace exactamente un año. La capitalización de mercado de la criptomoneda descendió a 1,33 billones de dólares, borrando buena parte de las ganancias acumuladas en el rally de finales de 2025. La causa principal identificada por analistas de Fortune y Finbold es el comportamiento de los fondos cotizados (ETF) de Bitcoin al contado aprobados en Estados Unidos: en junio registraron una salida neta de 4.510 millones de dólares, la mayor en la historia de estos instrumentos desde su lanzamiento en enero de 2024. La salida refleja rebalanceo de fin de semestre en fondos institucionales, no pánico minorista, según datos de flujos de Bloomberg. El Bitcoin Rainbow Chart —modelo técnico de largo plazo— sitúa el rango de «precio en oferta de fuego» en torno a los 63.349 dólares para fin de julio, lo que implicaría una recuperación del 8% desde los niveles actuales. El escenario contrario, una ruptura por debajo de los 55.000 dólares, abriría soporte en los 50.000 dólares, zona de acumulación institucional identificada en ciclos anteriores. En Costa Rica, el mercado cripto opera sin regulación específica aunque el BCCR ha emitido alertas sobre los riesgos de inversión; los holders locales —estimados en decenas de miles por encuestas de plataformas como Binance— enfrentan pérdidas sobre papel en el corto plazo.
Wall Street anota el tercer mejor primer semestre de la última década pese a la corrección de semiconductores del 1 de julio, liderada por una caída de más del 10% en Micron.
El S&P 500 cerró el 1 de julio en 7.483,23 puntos, con una baja diaria del 0,22%, pero con una ganancia acumulada del 9,6% en el primer semestre de 2026, según datos de CNBC. El Nasdaq Composite cedió un 0,66% en la sesión, situándose en 26.040,03 puntos, aunque acumuló un 12,8% de rendimiento en los primeros seis meses del año. El Dow Jones Industrial Average anotó un alza semestral del 8,9%. La sorpresa del período fue el índice Russell 2000, representativo de pequeñas empresas, que avanzó un 22% en el primer semestre —el mayor rendimiento relativo en más de una década—, señalando un ensanchamiento del rally bursátil más allá del núcleo tecnológico de las «Magnificent Seven». La caída del 1 de julio en el sector de semiconductores fue protagonizada por Micron Technologies, que se desplomó más del 10% a pesar de acumular un avance del 260% en lo que va del año. Analistas de JP Morgan atribuyeron la corrección a toma de ganancias institucional tras la presentación de resultados trimestrales que superaron las expectativas, pero con guía hacia adelante más cautelosa de lo previsto. Desde Costa Rica, los fondos de pensiones complementarias (OPCs) gestionados por entidades como Popular Pensiones e INS Pensiones tienen exposición a índices bursátiles internacionales y se beneficiaron del rally semestral, aunque las reglas de las OPCs limitan la exposición internacional al 50% del portafolio.
Los fondos cotizados (ETF) de Bitcoin al contado aprobados por la SEC en enero de 2024 registraron en junio de 2026 una salida neta de 4.510 millones de dólares, la mayor desde su lanzamiento y la primera vez que la cifra mensual de salidas supera los 4.000 millones. Los datos, compilados por Bloomberg Intelligence, muestran que los productos de BlackRock (iShares Bitcoin Trust), Fidelity y Ark Invest fueron los que mayor salida experimentaron en términos absolutos. El evento contrasta con el optimismo que acompañó la aprobación de estos instrumentos hace dos años y medio: en ese momento, los analistas proyectaban que la institucionalización del acceso a Bitcoin elevaría el precio de forma sostenida. La realidad del primer semestre de 2026 muestra que los inversores institucionales tratan el Bitcoin como un activo de riesgo más —y lo reducen cuando el ciclo se pone hawkish. Voces contrarias al pesimismo abundan. Analistas de Cathie Wood en ARK Invest mantienen un precio objetivo de 1,5 millones de dólares para Bitcoin en el horizonte de cinco años, argumentando que las salidas de los ETFs son transitorias y que la adopción de Bitcoin como reserva estratégica por parte de gobiernos —incluido el piloto iniciado por El Salvador— seguirá avanzando. Costa Rica no tiene Bitcoin como reserva estatal.
El nuevo presidente de la Reserva Federal, con una postura más restrictiva que su antecesor Jerome Powell, presiona sobre los mercados con la perspectiva de un endurecimiento adicional.
La Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo su tasa de fondos federales en el rango de 3,50%–3,75% en su reunión de junio, la tercera reunión consecutiva sin cambios desde que Kevin Warsh asumió la presidencia del banco central en mayo de 2026, reemplazando a Jerome Powell. El comunicado post-reunión señaló que «la mitad del comité proyecta al menos un alza adicional antes de fin de año», condicionada a la evolución de la inflación y el mercado laboral. Warsh, considerado más hawkish que Powell, ha reorientado la comunicación de la Fed hacia un lenguaje que enfatiza los riesgos de una inflación que «permanece por encima del objetivo del 2%» a pesar de los 18 meses de tasas restrictivas. El mercado de futuros de tasas (CME FedWatch) asignaba al 1 de julio apenas un 12% de probabilidad a un alza en la reunión del 28-29 de julio, pero un 48% para septiembre. Desde Costa Rica, la postura hawkish de la Fed tiene dos efectos directos: fortalece el dólar frente a monedas de mercados emergentes (lo que abarata importaciones ticas pero complica las exportaciones) y reduce el espacio del Banco Central de Costa Rica (BCCR) para bajar su propia Tasa de Política Monetaria (TPM), actualmente en el 4,25%, sin provocar presión cambiaria.
Micron Technology, el principal fabricante de chips de memoria DRAM y NAND en Estados Unidos, se desplomó más del 10% el 1 de julio tras publicar sus resultados del tercer trimestre fiscal 2026: ingresos de 9.200 millones de dólares (superior al consenso), pero con guía para el cuarto trimestre por debajo de las expectativas más optimistas del mercado. Los analistas esperaban más. La caída borra parte de las ganancias del stock, que acumula un avance del 260% en lo que va de 2026. El sector de semiconductores de memoria ha vivido un superciclo impulsado por la demanda de chips para centros de datos de IA, y Micron fue el principal beneficiario. La corrección de julio podría señalar que el mercado está comenzando a descontar una moderación en la tasa de inversión en IA por parte de los hyperscalers —Amazon, Microsoft y Google— en la segunda mitad del año. Para Costa Rica, donde Intel opera uno de sus campus más grandes del mundo en Belén, la evolución del ciclo de semiconductores es un indicador directo de posibles cambios en la estrategia de empleo e inversión de la filial local.
El rendimiento del 9,6% del S&P 500 en el primer semestre podría llevar a conclusiones demasiado optimistas sobre el segundo semestre de 2026. Los tres vientos en contra que los estrategas de Goldman Sachs y Deutsche Bank identifican son: la postura hawkish de la Fed con posible alza adicional en septiembre; las elecciones de mitad de término en varios países europeos que podrían añadir ruido político; y el ciclo crediticio corporativo, donde los vencimientos de deuda empresarial a tasas bajas de 2020-2022 continúan refinanciándose a tasas más altas. El análisis contrario al pesimismo existe. JPMorgan Asset Management señala que los fundamentales corporativos —márgenes, flujo de caja libre, crecimiento de ingresos— son los más sólidos de la última década, y que la IA está generando ganancias de productividad reales que se reflejarán en resultados del tercer y cuarto trimestre. El Russell 2000 +22% sugiere además que el rally ya no depende de unas pocas empresas tecnológicas mega-cap. Para los ahorrantes costarricenses con fondos de pensiones, el mensaje es doble: el primer semestre fue bueno para sus carteras internacionales, pero la volatilidad del segundo semestre podría erosionar esas ganancias si la Fed sube tasas y el mercado corrige.
Un mercado que sube 9,6% con la Fed hawkish, Bitcoin cayendo y el dólar fuerte no es un mercado complaciente. Es un mercado con mucho que perder.
El Russell 2000, índice representativo de las 2.000 empresas de menor capitalización bursátil de EEUU, avanzó un 22% en el primer semestre de 2026, superando al S&P 500 (+9,6%) y al Nasdaq (+12,8%) por el mayor margen en más de diez años. El fenómeno sorprendió a la mayoría de los estrategas, que a principios de año apostaban por un rally concentrado en las grandes tecnológicas vinculadas a la IA. La explicación más aceptada es el ciclo de consumo interno estadounidense: la economía de EEUU creció al 2,8% anual en el primer trimestre de 2026, y ese crecimiento se distribuyó de forma más amplia que en 2024-2025, beneficiando a empresas de servicios locales, manufactura ligera y retail que componen el Russell 2000. La reducción de la incertidumbre regulatoria tras las elecciones de noviembre de 2024 también contribuyó al rerating de sectores previamente deprimidos. Para Costa Rica, el rally del Russell 2000 tiene un ángulo indirecto: empresas estadounidenses de mediano tamaño con operaciones en zonas francas costarricenses o como clientes de exportaciones del país están en mejor posición financiera, lo que puede traducirse en pedidos más estables o expansiones de presencia local.
— El índice de pequeñas y medianas empresas supera al S&P 500 por un margen histórico, señalando que el ciclo económico se está extendiendo más allá de las grandes tecnológicas.
El calendario financiero de la primera semana de julio es denso: el viernes 3 se publica el informe de empleo de junio del Bureau of Labor Statistics, el dato más esperado por la Fed para decidir si sube tasas en su reunión del 28-29 de julio. El consenso de economistas espera 185.000 nuevos puestos de trabajo no agrícolas y una tasa de desempleo estable en el 4,3%. Un dato por encima de las expectativas podría elevar las probabilidades de alza en julio. En paralelo, los mercados digieren el arranque de la temporada de resultados del segundo trimestre, que comenzará con los grandes bancos —JPMorgan, Goldman Sachs y Bank of America reportan la semana del 14 de julio— y se extenderá durante todo agosto. El consenso de FactSet espera un crecimiento de ganancias por acción del 11,2% para el S&P 500, impulsado por el sector tecnológico y financiero. Desde el Banco Central de Costa Rica (BCCR), la próxima decisión de Tasa de Política Monetaria está prevista para la segunda quincena de julio. Si la Fed da señales de alza en su reunión del 28-29, el BCCR tendría menos margen para bajar su propia tasa.