El Comando Central confirma el fin de la oleada; el informe de 149 páginas de AI se publicó el mismo día que el mundo llegó al Azteca para el Mundial
El Comando Central americano (CENTCOM) anunció el 11 de junio el cese de la última ronda de ataques contra sistemas de defensa iraníes — los mercados globales rebotaron de inmediato, con el S&P 500 subiendo 0,83%.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció el 11 de junio que ha concluido su última ronda de ataques contra Irán, abriendo una ventana para negociaciones diplomáticas en medio de una crisis que mantiene cerrado el Estrecho de Ormuz al comercio internacional desde hace semanas. Los mercados financieros reaccionaron de inmediato: el S&P 500 subió 0,83% y los futuros del Nasdaq lideraron el rebote, después de que el lunes anterior el Dow Jones cayera 953 puntos por la escalada. El petróleo Brent, que llegó a $94,27 el 10 de junio cuando Irán declaró cerrado Ormuz, retrocedió por debajo de $90 con la noticia del cese, según datos de Reuters e Investing.com.El ángulo que complica la lectura optimista es que Irán no ha confirmado que acepte las condiciones del cese y que el Estrecho de Ormuz sigue físicamente bloqueado para el tráfico de petróleo. El Secretario General de la ONU, Guterres, declaró la semana previa que la situación muestra 'mayor deterioro donde el alto el fuego parece más bien un fuego menor'. Para Costa Rica, el impacto directo es el precio de los combustibles: el BCCR proyecta que una normalización de Ormuz en julio podría reducir el costo de la energía importada en un 12-15%, según estimaciones del organismo.
El reporte publicado el 11 de junio documenta que más de 100 aldeas palestinas fueron vaciadas total o parcialmente entre enero de 2023 y abril de 2026, y que el patrón obedece a una política de Estado, no a acciones aisladas de colonos.
Amnistía Internacional publicó el 11 de junio un informe de 149 páginas en el que acusa al gobierno israelí de llevar a cabo una campaña sistemática de 'limpieza étnica' de palestinos en Cisjordania ocupada. El documento, elaborado con datos de la ONU y mapeos satelitales, señala que más de 100 aldeas de Cisjordania fueron vaciadas total o parcialmente entre enero de 2023 y abril de 2026, con al menos 7.280 instancias de desplazamiento individual registradas. Amnistía argumenta que los desplazamientos no obedecen a acciones de colonos individuales sino a una política de Estado concertada, que incluye la expansión de asentamientos anunciada días antes por el ministro de Finanzas Bezalel Smotrich: más de 2.000 nuevas viviendas en tres asentamientos, según NPR y CBC News.Israel rechazó el informe como 'propaganda política'. El Ministerio de Relaciones Exteriores israelí argumentó que las cifras de desplazamiento son exageradas y que las operaciones en Cisjordania responden a amenazas de seguridad concretas. El ángulo que el informe de Amnistía no puede ignorar es el contexto político interno israelí: Netanyahu enfrenta elecciones legislativas a finales de 2026, y la base coalicionista más extrema —liderada por Smotrich y Ben-Gvir— hace que cualquier moderación en Cisjordania sea políticamente costosa. Para Costa Rica, que mantiene relaciones diplomáticas con Israel y el Estado Palestino reconocido desde 2008, la posición oficial del gobierno Fernández sobre el informe de Amnistía no había sido publicada al cierre de esta edición.
La opositora venezolana María Corina Machado anunció su regreso a Venezuela antes de diciembre de 2026, después de reunirse en Panamá con partidos opositores para coordinar el proceso de transición. En enero de 2026, fuerzas estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro en una operación militar, y Delcy Rodríguez encabeza actualmente un gobierno de transición bajo presión directa de Washington. Edmundo González —quien ganó las elecciones presidenciales de julio de 2025 pero no pudo asumir— exige nuevas elecciones supervisadas internacionalmente, según reacciones en la ONU documentadas en SC16271.La situación en Venezuela es el episodio geopolítico más disruptivo en América Latina en décadas. Para Costa Rica, el impacto es doble: el flujo de migrantes venezolanos que usaban el país como tránsito hacia Norteamérica podría reducirse si las condiciones en Venezuela mejoran, pero también podría aumentar si el proceso de transición se vuelve violento. El gobierno Fernández ha sido cauteloso con sus declaraciones sobre Venezuela: está comprometido con la democracia en la región pero también consciente del impacto migratorio de cualquier colapso del proceso. La información sobre la situación interna de Venezuela proviene de fuentes de la ONU y Reuters; los detalles operativos del gobierno de transición no han sido confirmados de forma independiente al cierre de esta edición.
El informe semanal de Russia Matters del 10 de junio documenta que las fuerzas rusas ganaron una red de 6 millas cuadradas en la última semana, aunque en el período de cuatro semanas previo Rusia tuvo una pérdida neta de 1 milla cuadrada —avances militares marginales en ambas direcciones. Los apagones energéticos causados por ataques rusos recortaron el crecimiento económico de Ucrania en 2,5 puntos porcentuales en 2026. Las negociaciones de paz en Ginebra enfrentan desacuerdos fundamentales: Rusia exige la retirada ucraniana del Donbas; Ucrania reclama garantías de seguridad vinculantes de EEUU y la OTAN como condición para cualquier acuerdo territorial. Hungría vetó el préstamo de €90.000 millones de la UE para Kyiv para 2026-2027, complicando el financiamiento de la defensa.El ángulo de contexto que importa es que la guerra entra en su quinto año con las dos partes militarmente agotadas pero políticamente incapaces de ceder lo suficiente para un acuerdo. Para Costa Rica, que tiene una comunidad ucraniana pequeña pero visible, el impacto más directo sigue siendo el energético: el petróleo caro derivado de Ormuz es la consecuencia tangible de la inestabilidad geopolítica global acumulada. El BCCR ha proyectado que si el conflicto ucraniano escala en la segunda mitad del año, la inflación local podría añadir hasta 0,8 puntos adicionales a la proyección actual.
El presidente chino Xi Jinping visitó Corea del Norte entre el 7 y el 10 de junio en su primer viaje a Pyongyang desde 2019, siendo recibido con una ceremonia de alfombra roja por Kim Jong-un. Xi instó a reforzar los intercambios en diplomacia, aplicación de la ley y asuntos militares, buscando reafirmar la influencia de China sobre Pyongyang ante el creciente acercamiento entre Corea del Norte y Rusia —una alianza que Pekín observa con preocupación por su potencial para escalar el conflicto en la península coreana. El viaje llegó semanas después de que Xi recibiera en Beijing tanto a Vladimir Putin como a Donald Trump, según CNN y La Nación Argentina.El movimiento es tácticamente calculado: China necesita que Corea del Norte siga siendo su esfera de influencia, no la de Rusia. La presencia de tropas norcoreanas en Ucrania —confirmada por servicios de inteligencia occidentales— ha generado fricción entre Pekín y Moscú. Para Costa Rica y América Central, el eje China-Corea del Norte tiene implicaciones indirectas: China es el principal socio comercial de la región y las tensiones en Asia pueden afectar las cadenas de suministro de productos electrónicos que abastecen las zonas francas costarricenses. El impacto directo es difuso al cierre de esta edición.
Colombia celebra el 21 de junio la segunda vuelta de sus elecciones presidenciales tras la primera ronda del 31 de mayo, en la que Abelardo de la Espriella (movimiento Defensores de La Patria, derecha) obtuvo el 43,73% y el izquierdista Iván Cepeda (Pacto Histórico) el 40,91%, sin que ninguno superara el 50% requerido. El margen de diferencia es estrecho y la campaña se desarrolla en un clima de intensa polarización política marcada por los debates sobre la consulta popular de 2025 y la reforma laboral del presidente saliente Gustavo Petro. Los colombianos en el exterior pueden votar del 15 al 21 de junio en consulados de 67 países, incluyendo Costa Rica.Para Costa Rica, la elección colombiana tiene impacto en la comunidad de aproximadamente 45.000 colombianos residentes en el país, que podrán votar en el consulado en San José. Un gobierno de De la Espriella, de orientación más afín a EEUU, podría facilitar acuerdos comerciales regionales que incluyan a Costa Rica. Un gobierno de Cepeda, como continuidad del petrismo, mantendría una política exterior más autónoma. La información proviene de CNN en Español y El Tiempo; datos preliminares, sujetos a la segunda vuelta.
La segunda vuelta presidencial peruana del 7 de junio arrojó el resultado más ajustado en la historia electoral del país: con el 97,9% de actas contabilizadas, Roberto Sánchez (Juntos por el Perú, izquierda) tenía el 50,027% frente al 49,973% de Keiko Fujimori (Fuerza Popular) —una diferencia de aproximadamente 27.000 votos sobre más de 20 millones emitidos. El voto en el exterior, donde Fujimori obtuvo aproximadamente el 70% de los sufragios, le permitió revertir la ventaja que Sánchez mantuvo durante días de escrutinio. Con más de 1.600 actas aún pendientes ante los JEE, el resultado seguía siendo matemáticamente reversible al 10 de junio, según El Peruano e Infobae.El escenario post-electoral en Perú importa para Costa Rica en al menos dos dimensiones: la migración peruana hacia Centroamérica se activa cuando hay inestabilidad política en Lima, y Perú es el quinto socio comercial de Costa Rica en América del Sur. Cualquiera de los dos gobiernos mantendrá el Tratado de Libre Comercio vigente, pero el énfasis en política económica difiere significativamente: Sánchez prioriza redistribución y Fujimori, apertura a la inversión extranjera.
La semana del 10-11 de junio condensa múltiples crisis simultáneas: el cierre de Ormuz al tráfico de petróleo que sigue afectando los mercados globales; el informe de Amnistía Internacional sobre Cisjordania que llega al debate público mientras el torneo de fútbol más grande de la historia inaugura en Ciudad de México; y dos países latinoamericanos en el filo de una navaja electoral (Colombia el 21 de junio, Perú contando votos). El mundo en 2026 no tiene una sola crisis: tiene diez simultáneas y cada una impacta las otras.Para Costa Rica, el hilo conductor de toda esta inestabilidad es el precio de la energía y el flujo migratorio. Un Ormuz bloqueado encarece los combustibles. Ucrania en guerra reduce el flujo de inversiones europeas hacia la región. América Latina en tensión electoral aumenta la presión migratoria. El gobierno Fernández tiene política exterior activa —la designación de Lina Ajoy como Secretaria General del SICA lo confirma— pero el entorno internacional en junio de 2026 es el más complejo en al menos una década.