El memorándum Irán-EE.UU. se firmó este 18 de junio en el Palacio de Versalles. La OTAN eleva su objetivo de gasto al 5% del PIB. Rusia avanzó 10 millas en Ucrania en cuatro semanas. Gaza: alto al fuego desde octubre con más de 1,000 muertos.
El presidente Donald Trump y la delegación iraní firmaron este 18 de junio en el Palacio de Versalles un memorándum de entendimiento que pone fin formalmente al conflicto iniciado en febrero; la firma de tratado definitiva ocurrirá mañana en el resort Bürgenstock, Suiza.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó el 18 de junio en el Palacio de Versalles el memorándum de entendimiento que cierra el conflicto entre Estados Unidos e Irán iniciado en febrero de 2026. La ceremonia protocolar definitiva se celebrará el 19 de junio en el resort Bürgenstock, en Suiza, según confirmó el Departamento Federal de Asuntos Exteriores de Berna. El acuerdo incluye una prórroga de 60 días del alto al fuego vigente y la reapertura del Estrecho de Ormuz, que fue el principal detonador del repunte energético de los últimos meses, según CNBC. El acuerdo no resuelve el programa nuclear iraní —ese punto queda diferido para negociaciones de una segunda fase— ni levanta formalmente las sanciones, que permanecen sujetas a verificación en los próximos 60 días. Irán solicitó el descongelamiento de activos valorados en decenas de miles de millones de dólares como condición para la firma definitiva; EE.UU. no confirmó montos al cierre de esta edición. El ángulo contrario al optimismo: analistas en el Council on Foreign Relations señalan que acuerdos similares de 60 días —como el alcanzado con Corea del Norte en 2018— generaron expectativas que no se tradujeron en compromisos vinculantes. El proceso de verificación del cumplimiento iraní carece aún de mecanismo internacional acordado. Para Costa Rica, cuya factura de combustibles depende del precio del Brent, la firma iraní ya se tradujo en la caída del crudo a $81,55; el MINAE aún no ajustó precios locales.
Kyiv inauguró la primera ronda formal de negociaciones de ingreso a la Unión Europea, un avance histórico que ocurre mientras Rusia avanzó 10 millas de territorio en las últimas cuatro semanas.
Ucrania abrió la semana del 18 de junio la primera fase de negociaciones formales de adhesión a la Unión Europea, un proceso que el Consejo Europeo activó en 2024 y que avanzó con más velocidad de lo previsto dado el contexto del conflicto activo. La apertura de los capítulos de negociación es un reconocimiento político de la resiliencia ucraniana, aunque el camino hacia la membresía plena puede tomar entre cinco y diez años, según Al Jazeera. En el frente militar, el panorama es menos alentador. El análisis semanal de Russia Matters del 17 de junio registró una ganancia neta rusa de 10 millas cuadradas en las cuatro semanas entre el 19 de mayo y el 16 de junio, con avances en ocho asentamientos distintos y ninguna contraofensiva ucraniana registrada en el mismo período. Los apagones provocados por ataques rusos a la red energética ucraniana redujeron el crecimiento económico del país en 2,5 puntos porcentuales en 2026. El ángulo contrario al avance diplomático: la membresía en la UE no implica protección militar de la OTAN, que tiene sus propios criterios y procesos de adhesión separados. La tensión entre la integración europea como objetivo de largo plazo y la realidad bélica de corto plazo sigue sin resolución. Costa Rica tiene relaciones diplomáticas y comerciales con Ucrania limitadas, pero como país exportador de tecnología de uso dual —semiconductores médicos fabricados en Intel Belén— sigue de cerca las restricciones de exportación que la UE aplica al mercado ruso y que afectan cadenas de suministro regionales.
El alto al fuego entre Israel y Hamás cumple su octavo mes activo con un balance que el Consejo de Seguridad de la ONU describió como «lejos de ser perfecto». Al 18 de junio, las operaciones israelíes en Gaza bajo el marco del cese del fuego han matado a al menos 1.005 palestinos y registrado 3.269 violaciones del acuerdo, según datos de la ONU publicados el 17 de junio. El acceso humanitario sigue siendo parcial: apenas el 36% de los camiones asignados —52.129 de 144.000— han logrado ingresar al enclave. Las negociaciones de segunda fase, anunciadas por el enviado especial de EE.UU. Steve Witkoff en enero de 2026, permanecen estancadas por desacuerdos sobre el desarme de Hamás y las condiciones para la liberación de rehenes restantes. El gobierno israelí, liderado por Netanyahu, insiste en no firmar una segunda etapa que no incluya garantías de desmantelamiento de la capacidad militar de Hamás. El contexto importa para Costa Rica: el gobierno Fernández ha mantenido una posición de respaldo al proceso de paz multilateral sin adherir a las posiciones más críticas de la región hacia Israel, siguiendo una línea de neutralidad activa similar a la de administraciones anteriores. La Cancillería costarricense no emitió declaración sobre el informe de la ONU al cierre de esta edición.
Los aliados de la OTAN acordaron en la última semana elevar su objetivo de gasto en defensa desde el 2% —el umbral que pocos países cumplían— hasta el 5% del PIB para 2035, cediendo ante la presión sostenida del presidente Trump, que llevó años exigiendo mayor corresponsabilidad en la alianza. La decisión, reportada por la FDD Foreign Policy Tracker, representa el mayor aumento del objetivo de gasto en la historia de la alianza atlántica. El acuerdo marca un cambio geopolítico de fondo: Europa, que desde la Guerra Fría delegó en EE.UU. la mayor parte de la disuasión nuclear y convencional, asumirá un rol presupuestario mucho más pesado. Países como Alemania, España e Italia —históricamente los rezagados en el cumplimiento del umbral— tendrán que aumentar su gasto en defensa de manera sostenida o enfrentar presión diplomática de Washington. Para Costa Rica, que no es miembro de la OTAN ni tiene gasto militar significativo (la Constitución prohíbe el ejército), el acuerdo tiene impacto indirecto: una Europa que gasta más en defensa reduce los fondos disponibles para cooperación al desarrollo y fondos climáticos con Centroamérica, donde Costa Rica es receptor habitual de ayuda europea.
La 52ª cumbre del G7 en Évian-les-Bains, Francia, cerró el martes 17 de junio con participantes adicionales de Kenia, India, Brasil, Egipto y Corea del Sur. Las declaraciones finales cubrieron el respaldo al acuerdo iraní, una respuesta coordinada al brote de Ébola de la cepa Bundibugyo en Uganda, compromisos de prevención del cáncer, y acciones contra el tráfico de drogas y el tráfico de migrantes, según el Consejo de la UE. El formato ampliado del G7 —que en los últimos años ha incorporado a invitados del Sur Global— generó fricción sobre la representación equitativa: India y Brasil presentaron posiciones distintas sobre el acuerdo iraní y las sanciones económicas. La declaración final no menciona cifras concretas de nuevos fondos para cooperación al desarrollo, lo que críticos como Oxfam señalaron como una promesa vacía en términos presupuestarios. Para Costa Rica, el cierre del G7 con el respaldo al acuerdo iraní consolida el marco político que sostiene la baja del Brent, con impacto directo en la factura de importación energética del país.
— La 52ª cumbre del G7 en Évian-les-Bains, Francia, cerró el 17 de junio con una declaración conjunta que avaló el proceso de paz Irán-EE.UU. y anunció un paquete de respuesta al brote de Ébola Bundibugyo en Uganda.
Los mercados financieros globales reaccionaron positivamente al acuerdo Irán-EE.UU.: el S&P 500 subió 1,9% el miércoles 18, el mayor rally diario desde el inicio de las negociaciones de paz. El barril de Brent cayó a $81,55, acumulando una baja de cerca de 15 dólares en lo que va del mes —desde los $96 de inicio de junio— mientras el mercado descuenta el retorno del petróleo iraní a los mercados globales y la reapertura del Estrecho de Ormuz. El oro, por su parte, subió a $4.301 por onza como activo de reserva ante la incertidumbre sobre los términos de verificación del acuerdo, según CNBC y CBS News.
El 18 de junio cierra con tres ejes geopolíticos simultáneos: Trump firma en Versalles el acuerdo con Irán —la ceremonia definitiva es mañana en Suiza— y el petróleo cae a $81,55; la OTAN eleva su objetivo de gasto al 5% del PIB para 2035, el mayor compromiso de la alianza en décadas; Ucrania abre su primera fase de adhesión a la UE mientras Rusia acumula 10 millas de terreno en cuatro semanas. Gaza continúa bajo un alto al fuego frágil con más de 1.000 muertos desde octubre.