El primer ministro de Pakistán confirmó que existe un texto casi final. Trump canceló ataques adicionales mientras los negociadores trabajan. El G7 se reúne la próxima semana en Évian con Irán, Ucrania e IA en la agenda.
El primer ministro de Pakistán anunció que los negociadores tienen un borrador casi final de acuerdo. Trump canceló una segunda ronda de ataques mientras se evalúa la propuesta iraní.
El primer ministro de Pakistán, que actúa como mediador entre Washington y Teherán, confirmó el viernes que los equipos negociadores tienen un texto preliminar de 14 puntos para un acuerdo de cese del fuego entre Estados Unidos e Irán. El anuncio llegó horas después de que el presidente Donald Trump descartara públicamente nuevos ataques militares contra instalaciones nucleares iraníes, señal que los mercados interpretaron como una apertura real hacia la desescalada. Irán respondió con cautela: el Ministerio de Relaciones Exteriores emitió un comunicado reconociendo que "existe un canal abierto" pero negándose a confirmar el contenido del borrador. La Guardia Revolucionaria, que controla los puntos clave del Estrecho de Ormuz, no se ha pronunciado. Analistas de la Rand Corporation advierten que cualquier acuerdo que no incluya garantías verificables sobre el programa nuclear iraní —el núcleo del conflicto— difícilmente supera el escrutinio del Congreso estadounidense, donde el ala más dura del Partido Republicano pide términos más exigentes que los del JCPOA de 2015. Para Costa Rica, el escenario importa por dos rutas: el precio del petróleo —que bajó 4% esta semana ante las señales de tregua— y las condiciones del G7, donde los líderes de las siete economías más poderosas decidirán el nivel de sanciones que permanece activo contra Irán. Las zonas francas costarricenses que exportan a Europa monitorean si el BCE mantiene su política restrictiva o si una resolución del conflicto cambia las perspectivas de inflación del bloque.
La cumbre del G7 en Évian-les-Bains, Francia, se celebra entre el 15 y el 17 de junio con una agenda más densa que la habitual. Los tres grandes temas son: el futuro del régimen de sanciones a Irán —dependiente del resultado de las negociaciones en curso—, el paquete de ayuda militar y económica a Ucrania para el segundo semestre de 2026, y la coordinación regulatoria sobre inteligencia artificial generativa, tema que entró por primera vez en la agenda formal del G7 tras la propuesta de la Unión Europea de un tratado multilateral de IA. La presidencia francesa, que asume la conducción de la cumbre, propuso incluir también la coordinación fiscal ante la inflación energética global —tema en el que BCE y Fed tienen posturas divergentes. El canciller alemán y el primer ministro británico llegaron a Évian con posiciones distintas sobre cuánto del presupuesto conjunto destinar a reconstrucción de Ucrania frente a las demandas de defensa de la OTAN. Costa Rica, como observador externo al G7, sigue de cerca los compromisos de libre comercio que puedan afectar los acuerdos de COMEX con Europa y Japón.
El avance de las fuerzas rusas en Ucrania durante la ofensiva de primavera de 2026 registra el ritmo más lento desde que comenzó la guerra a gran escala en febrero de 2022. El Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) documenta avances de entre dos y cinco kilómetros cuadrados diarios en el Oblast de Zaporizhzhia, comparado con los 15 a 20 de la ofensiva del otoño pasado. Los analistas atribuyen la desaceleración a tres factores: mayor efectividad de los sistemas de defensa antiaérea ucranianos con equipos PATRIOT adicionales entregados en abril, el agotamiento de la reserva de misiles Iskander-M de Rusia y la llegada del verano europeo, que endurece el suelo y limita el movimiento de blindados. Ucrania aprovechó la tregua relativa en el frente este para avanzar en la reconstitución de tres brigadas mecanizadas en el norte. El G7 de Évian decidirá si se aprueba un nuevo paquete de ayuda militar por $40.000 millones para el segundo semestre. La posición de Trump, que ha condicionado el apoyo estadounidense a que los aliados europeos aumenten su contribución propia, sigue siendo el variable más incierta del cálculo.
El CISA y sus homólogos europeos emitieron alertas coordinadas sobre campañas de intrusión iraníes dirigidas a redes energéticas, financieras y de comunicación en países del G7.
La Agencia de Ciberseguridad e Infraestructura de EEUU (CISA), junto con el NCSC del Reino Unido y el BSI alemán, publicaron el jueves una alerta conjunta sobre campañas de intrusión atribuidas a actores ligados al gobierno iraní. Las operaciones, denominadas por los investigadores como "Storm-2035", apuntan a redes del sector energético, infraestructura bancaria y sistemas de comunicación gubernamental en los siete países del G7, con un pico de actividad registrado en los últimos diez días previos a la cumbre de Évian. Los ataques aprovechan principalmente vulnerabilidades en software de gestión industrial (OT/SCADA) no parcheado, con un método de entrada inicial a través de correo electrónico de phishing dirigido a personal técnico. Costa Rica tiene experiencia directa con ataques de este tipo: el ransomware Conti en 2022 afectó al Ministerio de Hacienda y paralizó sistemas del CCSS. El MICITT y el CSIRT-CR emitieron una alerta preventiva recomendando a las empresas costarricenses con socios comerciales en el G7 reforzar sus protocolos de autenticación y segmentación de red.
Las fuerzas israelíes expandieron sus operaciones terrestres en el norte de Gaza durante la semana, en una maniobra que el ejército describió como "operación de limpieza" en zonas donde Hamas había reconstituido posiciones. Las negociaciones para liberar a los rehenes israelíes restantes —cuyo número preciso los mediadores estiman entre 40 y 45— están en un punto muerto, con Qatar y Egipto incapaces de lograr un acuerdo provisional. La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA) reporta que la situación humanitaria en el sur de Gaza es crítica: el suministro de alimentos cubre apenas el 30% de la necesidad diaria y los hospitales operan por encima del 200% de su capacidad. El Consejo de Seguridad de la ONU tiene programada una sesión de emergencia para el lunes. Costa Rica, con una tradición diplomática de apoyo al derecho internacional humanitario, respaldó en mayo una resolución de la Asamblea General que llama a un cese inmediato de las hostilidades.
Mientras el mundo mira el Mundial de fútbol y el conflicto en el Golfo, América Latina vive dos situaciones que definirán la región. En Venezuela, el gobierno de Maduro enfrenta la mayor presión internacional de los últimos cuatro años: EEUU reimplantó sanciones petroleras en abril, y el flujo de migrantes venezolanos hacia Colombia, Panamá y Costa Rica se aceleró nuevamente durante mayo, con un incremento del 18% en los cruces del Darién registrado por la ACNUR. En Ecuador, el gobierno del presidente Daniel Noboa convocó a referéndum para el 13 de julio sobre una reforma constitucional que busca endurecer la respuesta al crimen organizado. La pregunta incluye la posibilidad de extraditar a nacionales ecuatorianos a EEUU —medida que ha generado debate jurídico regional. Para Costa Rica, ambas crisis tienen consecuencia directa: el flujo migratorio aumenta la presión sobre el sistema de asilo y los servicios públicos, mientras que la inestabilidad regional aleja inversión que podría destinarse a países de renta media como el costarricense.
China registró en mayo su mayor superávit comercial mensual en la historia: $102.000 millones de dólares, impulsado por exportaciones de vehículos eléctricos, baterías y equipos de energía solar hacia mercados de África, Medio Oriente y América Latina, que compensan parcialmente el menor volumen hacia EEUU y Europa. Los aranceles de Trump —que promedian el 145% sobre productos chinos— han rediseñado los flujos comerciales sin reducir el volumen exportado total chino. El yuan cotiza cerca de 7,25 por dólar, nivel que el Banco Popular de China mantiene con intervenciones periódicas para evitar una depreciación que podría recrudecer las tensiones comerciales con Washington. Para Costa Rica, el mapa importador muestra que China es el segundo proveedor del país, y que el encarecimiento de productos chinos por los aranceles —que afecta a reexportaciones desde terceros países— se ha trasladado parcialmente a los precios del comercio local.
La semana termina con el mundo en un momento inestable pero con menos riesgo de escalada que hace diez días: hay texto sobre la mesa entre EEUU e Irán, el petróleo respira y los mercados ganaron algo de suelo. El G7 de Évian será la primera prueba: si los líderes del bloque logran coordinar un mensaje claro sobre Irán, Ucrania y la IA, la próxima semana podría marcar el inicio de un nuevo ciclo. Si fracasan en llegar a acuerdos, los mercados lo sabrán el lunes por la mañana.