Las conversaciones en Bürgenstock arrancaron con una crisis: la delegación iraní salió de la sala en protesta por los comentarios de Trump en redes. La guerra de Ucrania cumple más días que la Primera Guerra Mundial y Venezuela estrena nueva presidenta.
Las conversaciones técnicas comenzaron el 21 de junio en el complejo turístico de Bürgenstock, con JD Vance por EEUU y Mohamad Baqer Qalibaf por Irán, medidas por Catar y Pakistán.
Las negociaciones técnicas entre Estados Unidos e Irán para concretar un acuerdo permanente que suceda al memorándum firmado por el presidente Trump y el presidente iraní Masud Pezeshkián arrancaron el 21 de junio en el complejo de Bürgenstock, cerca de Stansstad, Suiza. Por EEUU participó el vicepresidente JD Vance; por Irán, el presidente del Parlamento Mohamad Baqer Qalibaf y el ministro de Exteriores Abbas Araqchi, con delegaciones mediadoras de Catar y Pakistán confirmadas por el propio gobierno catarí. Sobre la mesa están cuatro temas: el futuro del paso por el estrecho de Ormuz —por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial—, el programa nuclear iraní, la posibilidad de que Irán administre parte del tráfico marítimo en la ruta, y la posible imposición de peajes al comercio que usa el estrecho. El acuerdo de 60 días firmado semanas antes estableció que Irán reabrió el estrecho a cambio del levantamiento del bloqueo naval estadounidense, pero sin acuerdo sobre qué ocurre cuando venza el plazo. Para Costa Rica, que importa prácticamente todo su petróleo a través de rutas que pasan por el Golfo Pérsico o el Atlántico, cualquier cierre prolongado del estrecho de Ormuz tendría un impacto directo en el precio de los combustibles y en los costos de RECOPE. El BCCR incluyó el riesgo del estrecho de Ormuz en su informe de perspectivas del primer trimestre de 2026.
La delegación iraní se retiró temporalmente de la mesa de negociación en protesta por las amenazas que el presidente Trump publicó en redes mientras el encuentro estaba en curso.
Las conversaciones de alto nivel entre Estados Unidos e Irán en Bürgenstock tuvieron un inicio tenso: la delegación iraní abandonó la sala de reuniones en protesta por los comentarios que el presidente Donald Trump publicó en su red social mientras las negociaciones estaban activas, según El Español. Trump reiteró en ese posteo la amenaza de cobrar peajes en el estrecho de Ormuz y de tomar el control de la ruta marítima por la fuerza si las negociaciones fracasan. La delegación iraní regresó a la mesa horas después, según confirmó Catar en su rol de mediador. El incidente no rompió las conversaciones pero marcó la temperatura del proceso: Irán negocia en una posición de debilidad militar relativa —sus capacidades fueron seriamente dañadas durante los bombardeos del primer semestre de 2026— pero con una posición doméstica en la que no puede mostrarse cediendo ante un Trump que amenaza activamente en público mientras habla de paz en privado. El análisis de La Nación de Argentina es útil: 'El acuerdo de Trump con Irán podría ser recordado como el momento en que Estados Unidos comenzó su retirada estratégica del Medio Oriente'. Esa lectura es discutida por otros analistas que ven en las amenazas de Trump una postura negociadora, no una señal de desentendimiento.
El presidente Trump publicó el 21 de junio una nueva amenaza sobre el estrecho de Ormuz: si las negociaciones con Irán no producen un acuerdo permanente antes de que venzan los 60 días del memorándum preliminar, Estados Unidos impondrá peajes al tráfico comercial que pase por el estrecho y se quedará con el 20% del petróleo en tránsito. La amenaza, publicada en redes sociales según reportó Ámbito, fue el detonante de la crisis de la mesa negociadora en Suiza. El estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el mar de Omán y es la única salida marítima para el petróleo de Arabia Saudí, los Emiratos, Kuwait, Irak e Irán. El 21% del comercio marítimo de petróleo pasa por ahí. Un cierre o la imposición de peajes tendría un efecto inmediato en el precio global del crudo. El petróleo WTI reaccionó el lunes 22 de junio subiendo cerca de un 2% hasta los USD 80 el barril según los datos recogidos por Euribor.com.es, mostrando que el mercado sigue con atención cómo evoluciona la negociación. Para Costa Rica, que importa el 100% del petróleo que consume, cada dólar de alza en el WTI se traduce en presión sobre el precio de los combustibles que RECOPE ajusta cada dos semanas.
A principios de junio de 2026, la guerra entre Rusia y Ucrania superó en duración a la Primera Guerra Mundial —1.565 días de combate activo—, sin que existan señales concretas de un proceso de paz en marcha, según el análisis de Crisis Group publicado en enero de 2026 y actualizado con los datos del primer semestre. Es la primera vez en la historia moderna que un conflicto armado de esta escala en suelo europeo supera ese umbral sin un acuerdo de armisticio. El mapa de control territorial no ha cambiado significativamente desde la estabilización de líneas del invierno 2024-2025. Rusia ocupa aproximadamente el 18% del territorio ucraniano reconocido internacionalmente, incluyendo Crimea y partes de Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón. Ucrania mantiene el control de Kíiv, Leópolis, Odesa y la mayor parte del occidente del país. La línea del frente tiene una extensión de más de 1.100 kilómetros y ninguno de los dos ejércitos tiene la capacidad actual de romperla decisivamente. Para Costa Rica, cuya cancillería mantiene una posición de apoyo a la integridad territorial de Ucrania y de condena a la agresión rusa en los foros de la ONU, el conflicto es geopolíticamente relevante pero con impacto económico directo bajo. La diáspora ucraniana en Costa Rica es pequeña —menos de 2.000 personas— pero la presencia de empresas con operaciones en ambos países ha generado algunas complicaciones logísticas puntuales.
Delcy Rodríguez, designada nueva presidenta de Venezuela, ha mostrado en sus primeras semanas una postura de continuidad moderada: no ha roto con los viejos aliados de Nicolás Maduro —Cuba, Nicaragua, Rusia e Irán—, pero tampoco ha escalado el conflicto diplomático con los países que no reconocieron el resultado electoral de 2024. El análisis de Crisis Group y del portal El Orden Mundial describe un gobierno que por ahora prioriza la estabilidad interna y la gestión de la crisis económica sobre las declaraciones confrontativas. Venezuela sigue siendo el origen de la mayor crisis migratoria de América Latina: según el ACNUR, más de 7,7 millones de venezolanos han emigrado desde 2014, con Colombia, Perú, Ecuador y Chile como principales destinos. Costa Rica es uno de los países latinoamericanos con menor proporción de migrantes venezolanos per cápita, pero la Dirección General de Migración reportó en 2025 que los solicitantes de asilo venezolanos son el grupo más numeroso entre los nuevos trámites. El ángulo contrario que plantea El Orden Mundial es relevante: 'Venezuela emerge convencida de haber resistido la presión de la principal potencia del mundo sin renunciar a sus objetivos esenciales'. La lectura interna del gobierno es de victoria política frente a las sanciones internacionales, no de apertura genuina.
El acuerdo preliminar firmado entre Trump y el presidente de Irán Masud Pezeshkián estableció que Irán reabrió el estrecho de Ormuz de manera inmediata a cambio del levantamiento del bloqueo naval estadounidense. El texto del memorándum es declarativo y no vinculante: es una 'declaración de buena voluntad' para empezar un diálogo de 60 días, no un tratado con mecanismos de verificación o consecuencias legales por incumplimiento. Según La Nación de Argentina, el documento no aborda el programa nuclear iraní ni la presencia de milicias proiraníes en Líbano, Siria, Iraq y Yemen.
El panorama geopolítico del 22 de junio de 2026 se define por tres dinámicas simultáneas. En Oriente Medio, el acuerdo Trump-Irán mantiene el estrecho de Ormuz abierto pero en una tensión constante: cada tuit del presidente estadounidense puede desestabilizar una negociación técnica que recién empieza en Suiza. El mundo financiero vigila con atención el precio del petróleo, que el lunes sube un 2% anticipando que las conversaciones podrían progresar. En Europa, Ucrania lleva cuatro años de guerra sin que el tablero de poder haya producido las condiciones para un acuerdo negociado. Ni Rusia tiene capacidad de avance decisivo ni Ucrania tiene capacidad de recuperar el territorio perdido sin un nivel de apoyo occidental que no está disponible. La guerra seguirá en la agenda internacional por lo menos durante el resto del año. Para Costa Rica, el 22 de junio ofrece un mapa global que impacta en tres vías: el precio del petróleo (Ormuz), la seguridad de las rutas comerciales del Pacífico (tensiones en el Indo-Pacífico que no han disminuido) y la presión migratoria venezolana, que aunque moderada en el caso costarricense, forma parte de la agenda regional que la cancillería sigue con atención.