La inflación sube impulsada por el cierre del Estrecho de Ormuz mientras el Nasdaq abre a la baja y el FOMC del 16 de junio cobra mayor relevancia
El Buró de Estadísticas Laborales de EEUU (BLS) publicó esta mañana, 10 de junio a las 8:30 AM ET, el Índice de Precios al Consumidor de mayo 2026: un aumento del 4,2% interanual, frente al 3,8% de abril. La inflación núcleo se ubica en 2,9%. El componente energético explica la mayor parte del salto: el cierre parcial del Estrecho de Ormuz desde el inicio del conflicto Irán-EEUU desencadenó un alza del precio del petróleo que ya se transmitió a gasolineras, tarifas aéreas y costos de distribución, según CNBC y FactSet.El 4,2% es el nivel más alto desde abril de 2023 y llega en un momento políticamente delicado para la Reserva Federal: el comité FOMC se reúne el 16-17 de junio con tasas en 3,5-3,75%, y el mercado asignaba antes de hoy el 99,1% de probabilidad a que no haya cambio. Si el IPC de mayo impacta las expectativas de inflación futura, ese consenso podría moverse. Para Costa Rica, el dato es relevante porque la inflación estadounidense presiona el colón indirectamente: un Fed más hawkish mantiene el dólar fuerte y reduce el apetito por activos emergentes. El BCCR ya incorporó esta dinámica en su comunicado de mayo.
Los futuros del S&P 500 y el Nasdaq cotizan a la baja en la apertura del 10 de junio, impulsados por el deterioro de la situación militar entre EEUU e Irán en el Estrecho de Ormuz. Nvidia baja 2,10%, Micron Technology cae 3,9% y Arm Holdings pierde 4% en pre-mercado, según TheStreet. Las acciones de semiconductores lideran las pérdidas porque el conflicto afecta tanto los precios de energía de los centros de cómputo como el apetito general de riesgo hacia activos de crecimiento.La combinación del dato de IPC y la escalada militar configura un escenario complicado para la Reserva Federal: la inflación sube por un choque de oferta externo (petróleo por Ormuz) que las tasas no pueden resolver directamente, pero la economía necesita condiciones financieras que no sufoquen el crecimiento. El Nasdaq tuvo su peor jornada desde abril de 2025 el pasado 4 de junio con una caída del 4%, y la apertura de hoy podría repetir ese patrón. Para los inversionistas costarricenses con fondos de inversión o portafolios con exposición a mercados americanos, el mes de junio está siendo el más volátil desde el colapso de Silicon Valley Bank en 2023.
La Reserva Federal mantiene el rango objetivo de la tasa de fondos federales entre 3,5% y 3,75% desde su última reunión de abril, donde los oficiales señalaron que podría ser necesario mayor endurecimiento si la inflación no cede. Antes de la publicación del IPC de hoy, el mercado asignaba el 99,1% de probabilidad a que no haya cambio en la reunión del 16-17 de junio, según Polymarket. Ese consenso podría ajustarse durante la sesión de hoy al conocerse el 4,2%.El presidente Jerome Powell tiene una comunicación difícil por delante en la conferencia de prensa del 17 de junio: el IPC sube por energía —un choque externo que los modelos de la Fed históricamente tratan como temporal— pero la percepción pública de la inflación sigue siendo políticamente sensible en un año con elecciones de medio término en EEUU. El ángulo que complica la narrativa del banco central es que si el Fed sube tasas para combatir una inflación de origen geopolítico, podría enfiar una economía que no tiene problemas de demanda excesiva, sino de costos de oferta. Costa Rica tiene un efecto de segunda ronda: la tasa de la Fed influye directamente en el costo del servicio de la deuda soberana denominada en dólares, que representa una porción significativa del presupuesto de Hacienda.
El precio del petróleo Brent fluctúa entre $91 y $93 por barril al 10 de junio, con el WTI en torno a $88, en un mercado que la Agencia Internacional de Energía calificó de estar atravesando la mayor disrupción de suministro en la historia del mercado global de petróleo a raíz de los ataques al tráfico en el Estrecho de Ormuz. El tráfico comercial por el Estrecho —que concentra el 20% del comercio mundial de petróleo— cayó más del 90%, según JP Morgan y CNN Business. Los precios del gas natural en Asia y Europa subieron 54% y 63% respectivamente.El contexto de los $91-93 es paradójico frente a los $94 de la semana pasada: el precio bajó ligeramente a pesar de que la situación en el Estrecho no mejoró, lo que sugiere que los mercados ya descontaron parcialmente el escenario de disrupción prolongada. El precio implícito del petróleo en los futuros a 6 meses sigue siendo bajo, lo que indica que los traders esperan una resolución o sustitución de rutas antes de finales de año. Para Costa Rica, el precio de los combustibles ya incorporará el impacto en el ajuste de la ARESEP vigente desde el 15 de junio.
Bitcoin cotizaba en $62.639 al cierre del 9 de junio, una caída de más del 45% desde su máximo histórico de $120.000+ alcanzado en octubre de 2025. Los fondos cotizados en bolsa (ETF) de Bitcoin registraron 13 días consecutivos de salidas netas con un total de $4.400 millones, lideradas por Grayscale, BlackRock y Fidelity. Strategy —la empresa antes conocida como MicroStrategy— vendió 32 BTC, la primera venta desde 2022, enviando una señal psicológica al mercado aunque esos 32 BTC representen apenas el 0,004% de sus tenencias totales, según Fortune y TechTimes.El ángulo contrario al pánico es estructural: los on-chain analysts señalan que la mayoría de los BTC vendidos en junio son de compradores que entraron en 2025 en el pico, no de holders de largo plazo. El volumen de BTC en wallets con más de 5 años de antigüedad no ha disminuido, lo que sugiere que los inversores más experimentados no están saliendo. Para inversionistas costarricenses con posiciones en cripto, la caída de Bitcoin arrastra al resto del mercado: Ethereum, Solana y las altcoins más especulativas tienen caídas proporcionales o mayores en el mismo período.
El tipo de cambio del colón costarricense al 9 de junio se ubica en ₡455,55 compra y ₡460,70 venta según datos del BCCR, con estabilidad relativa en un entorno de alta volatilidad global. Entre las divisas emergentes, el yuan chino fue la de mejor desempeño en mayo con un avance de 0,80% frente al dólar, vinculado al acuerdo comercial Trump-Xi que incluye compras de $17.000 millones en productos agrícolas anuales. El real brasileño cotiza entre 4,9 y 5,2 BRL/USD, y el peso chileno fluctúa entre 920 y 1.020 CLP/USD por la volatilidad del cobre, según MUFG y Marc to Market.Para Costa Rica, la estabilidad del colón en junio frente a la volatilidad global se explica por el superávit de divisas generado por las exportaciones de zonas francas y servicios empresariales. El riesgo más inmediato es el arancel de EEUU del 22,5% propuesto esta semana: si se formaliza, la entrada de dólares caería y el BCCR tendría que intervenir más activamente para sostener el tipo de cambio. La tasa de referencia del BCCR al 9 de junio es la información más reciente disponible; el dato del 10 de junio se publicará más tarde en la tarde.
El 10 de junio arranca con tres datos simultáneos que se refuerzan: el IPC de mayo al 4,2% —impulsado por la energía del Estrecho de Ormuz— aterriza justo cuando los futuros del Nasdaq abren a la baja y Bitcoin acumula 13 días de salidas en ETFs. La Reserva Federal tiene una reunión el 16-17 de junio que esta mañana se volvió más complicada de comunicar que hace 24 horas.El hilo conductor es geopolítico: el conflicto Irán-EEUU es el factor que más está moviendo el tablero financiero global en junio, desde los precios del petróleo hasta las expectativas de tasas y la confianza de los inversores en activos de riesgo. Costa Rica está expuesta a tres canales distintos de ese mismo factor: energía (el alza de gasolina de la ARESEP vigente el 15 de junio), tipo de cambio (si el Fed sube tasas) y comercio (el riesgo arancelario de EEUU). No es frecuente que tres exposiciones del país a un mismo evento geopolítico externo se activen al mismo tiempo.