SpaceX abrió a $135 el jueves 12 y cerró a $160,95 en su debut; el acuerdo con Irán hundió el petróleo, impulsó las bolsas y comprimió el oro. La Fed inicia su primera reunión con Kevin Warsh al frente.
La empresa de Elon Musk abrió a $135 el 12 de junio y cerró a $160,95 en su primer día —un alza del 19,22%— superando cualquier debut bursátil anterior en términos de capitalización inicial.
SpaceX cotizó por primera vez en el índice NASDAQ el jueves 12 de junio bajo el símbolo SPCX, con un precio de apertura de $135 por acción que escaló hasta cerrar el día en $160,95, una ganancia del 19,22% en su primer día de negociación. Bloomberg definió el debut como el mayor IPO de la historia, según la cobertura del canal en YouTube transmitida desde la balconada de la Bolsa de NASDAQ en Times Square. El debut de SpaceX supera en capitalización inicial a Alibaba (2014) y Saudi Aramco (2019). El contexto del debut es inusual: SpaceX confirmó el 8 de junio su presentación confidencial de S-1, apenas una semana después de que Anthropic presentara la suya (1 de junio). OpenAI anunció también el 8 de junio su propia presentación confidencial de S-1, con una valuación objetivo de alrededor de $1 billón. Tres de las empresas más influyentes del momento tecnológico —una de cohetes, una de IA y otra de IA— han iniciado procesos de salida a bolsa en el mismo mes. Para Costa Rica, el IPO de SpaceX tiene un ángulo relevante para los fondos de pensiones del sistema ROP, que invierten en ETFs de tecnología global. El debut de SPCX podría integrarse en índices temáticos de espacio y defensa que figuran en portafolios de algunos operadores de pensiones costarricenses.
El anuncio del MOU envió el lunes a los mercados al alza —Nasdaq +3,07%, S&P 500 +1,65%, Dow +0,92%— mientras el petróleo se derrumbaba casi 5%, su peor día en meses.
El lunes 15 de junio fue una jornada de doble señal para los mercados: las acciones subieron con fuerza y el petróleo cayó. La combinación —bolsas al alza y crudo a la baja— es consecuencia directa del anuncio del MOU entre EE.UU. e Irán, que elimina el riesgo de un conflicto energético prolongado. El S&P 500 cerró en torno a los 7.600 puntos (+1,65%), el Nasdaq Composite subió 3,07% en su mejor día desde el 31 de marzo, y el Dow Jones ganó 469 puntos (+0,92%), según datos de TheStreet y Yahoo Finance. El Brent cerró el lunes en torno a $83 y el martes extendió la caída hasta $82,97 (–0,24%), con el WTI en $80,69. La apertura del estrecho de Ormuz —que transporta el 20% del suministro mundial de petróleo— reduce las primas de riesgo sobre el crudo. Siete de los once sectores del S&P terminaron el lunes en verde, liderados por tecnología, comunicaciones y consumo discrecional. Desde el ángulo contrario, analistas de JP Morgan y Goldman Sachs advierten que la caída del petróleo podría revertirse rápidamente si el acuerdo del viernes en Ginebra no se concreta o si las minas que permanecen en el estrecho de Ormuz provocan un incidente en los próximos días. Los mercados de opciones muestran una volatilidad implícita todavía elevada para el contrato de crudo de agosto.
El oro cotizaba este martes en $4.338,90 la onza troy, un nivel que se ubica un 25% por debajo del récord histórico de $5.589 registrado el 28 de enero de 2026. Sin embargo, las proyecciones institucionales para fin de año son inusualmente alcistas: Goldman Sachs apunta a $5.400, JPMorgan a $6.300, Morgan Stanley a $5.200 y UBS a $5.500, según el resumen de GoldSilver.com del 9 de junio. La paradoja del martes es que el acuerdo con Irán redujo la demanda de activos refugio —lo que normalmente presionaría al oro a la baja— pero el metal subió 2,77% el lunes, impulsado por la expectativa de que la reapertura del estrecho de Ormuz reducirá la inflación energética, lo que daría espacio a la Fed para eventualmente bajar tasas. El oro tiende a apreciarse en entornos de tasas bajas. La Fed tiene hoy su primera reunión con Kevin Warsh como presidente y el mercado descuenta una probabilidad del 99,6% de que no haya cambio en los tipos. Para los fondos de pensiones en Costa Rica —que deben mantener parte de sus inversiones en activos denominados en dólares— el nivel actual del oro representa tanto una oportunidad si los analistas aciertan como un riesgo si la reapertura de Ormuz normaliza demasiado rápido los mercados.
La Reserva Federal de EE.UU. abre hoy martes 16 de junio su reunión de dos días —la primera presidida por Kevin Warsh, quien reemplazó a Jerome Powell— con el mercado descontando una probabilidad del 99,6% de que no haya cambio en el rango de tasas de 3,50%–3,75%, según datos de CME FedWatch citados por Kiplinger. La decisión y las proyecciones económicas actualizadas se publicarán el miércoles a las 2 p.m. ET. Los elementos macro que Warsh hereda son complejos: la inflación en EE.UU. (CPI mayo 2026) cerró en 4,2% interanual —la más alta desde abril de 2023— impulsada por costos de energía que subieron 23,5% y gasolina que subió 40,5% interanual, según datos de Chase e IDEO. El acuerdo con Irán podría empezar a aliviar esa presión de energía, pero el FOMC históricamente no reacciona a un día de negociación. Los bancos de Wall Street deben entregar resultados de pruebas de estrés el 24 de junio.
Bitcoin (BTC) cotizaba en $66.521 el lunes 15 de junio, según datos de Fortune, en recuperación respecto al mínimo de $61.928 registrado el 5 de junio —cuando rompió el soporte de $62.000 y desencadenó liquidaciones de posiciones largas apalancadas por $1.500 millones en un solo día, según el análisis de Intellectia AI. El descenso de principios de junio tuvo tres causas identificadas: la postura restrictiva de la Fed sobre tasas, la tensión geopolítica en el estrecho de Ormuz que elevó el apetito por activos seguros y alejó capitales especulativos, y la decisión de Strategy (la empresa de Michael Saylor) de vender simbólicamente una fracción de sus reservas de Bitcoin —rompiendo su promesa pública de «nunca vender». Mastercard lanzó el 10 de junio «Agent Pay for Machines» junto con Coinbase, Aave y Ripple, una red de pagos cripto para transacciones autónomas entre agentes de IA, lo que introduce un nuevo caso de uso institucional para el activo. Ethereum también mostró una recuperación gradual en el mismo período. El efecto sobre los inversores costarricenses que mantienen activos cripto en plataformas internacionales depende de si la recuperación se consolida o si la volatilidad pre-firma del MOU el viernes genera nuevas correcciones.
El Banco Mundial publicó su informe de Perspectivas Económicas Globales para junio de 2026 con una proyección de crecimiento del 2,1% para América Latina y el Caribe en 2026, por debajo del 2,4% de 2025. El documento señala que Brasil crece por debajo de su potencial pese a la política fiscal expansiva, y que México registra estancamiento en 2026. Argentina moderó el crecimiento de principios de año ante condiciones monetarias todavía restrictivas. Costa Rica es una excepción positiva dentro de la región: el Banco Mundial proyecta un 3,5% de crecimiento para 2026 —el IICE-UCR estima 3,4% y la CEPAL 3,9%— impulsado por construcción, manufactura, turismo y servicios digitales. El PIB per cápita costarricense alcanzaría los $20.299 en 2026, según datos de Worldometer. El ángulo contrario: el Banco Mundial advierte que el crecimiento centroamericano en general es «remesas y exportaciones-dependiente» sin transformación productiva doméstica, lo que lo vuelve vulnerable a choques como los aranceles de Trump o un nuevo cierre de Ormuz.
— El informe de perspectivas económicas globales de junio indica que la región depende estructuralmente de remesas y exportaciones en un entorno donde los aranceles de Trump y el shock energético de Irán redujeron el dinamismo.
La semana financiera del 16 de junio concentra tres catalizadores: el debut histórico de SpaceX en NASDAQ la semana pasada ($160,95), el acuerdo con Irán que hundió el petróleo y levantó las bolsas el lunes, y la primera reunión de la Fed bajo Kevin Warsh cuyos resultados se publicarán el miércoles. El bitcoin recupera $66.521. El oro cotiza a $4.338. La firma del MOU en Ginebra el viernes es el próximo evento de riesgo para todos los activos.