El FOMC dejó el rango en 3,50%-3,75% con 98,6% de probabilidad anticipada; Bitcoin subió a $66.000 previo al anuncio. El Brent cierra por debajo de $83 con el acuerdo iraní. El G7 concluyó en Évian con compromisos macroeconómicos globales.
El comité anunció la decisión a las 2:00 PM ET; el mercado asignaba 98,6% de probabilidad a una pausa. Warsh presentó el dot plot actualizado y habló en rueda de prensa sobre la trayectoria de la inflación, que alcanzó 4,2% en mayo.
La Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo el miércoles 17 de junio la tasa de fondos federales en el rango de 3,50% a 3,75%, el mismo nivel que se fijó en diciembre de 2025 y que permanece inalterado seis meses después. La reunión del FOMC que concluyó hoy es la primera presidida por Kevin Warsh, el nuevo chairman designado por Trump, y el mercado la seguía con especial atención no por la decisión de tasas —casi descartada de antemano— sino por las señales de la nueva conducción sobre el sesgo futuro de la política monetaria, según StockTitan. Warsh enfrentó su primera rueda de prensa ante un panorama complejo: la inflación repuntó al 4,2% en mayo, el mayor nivel en tres años, lo que elimina cualquier espacio para recortes en el corto plazo. El dot plot actualizado, pendiente de publicación al cierre de esta edición, será clave para saber cuántos miembros del FOMC anticipan una baja de tasas antes de fin de año. El consenso de mercado anticipa que el primer recorte llegaría en el cuarto trimestre de 2026 si la inflación cede. Para Costa Rica, la pausa de la Fed tiene consecuencias directas. La deuda pública externa —que supera el 4% del PIB— está parcialmente emitida en dólares a tasa flotante referenciada al SOFR. Cada mes adicional sin recorte en Washington mantiene el costo de servicio de esa deuda sin alivio. El BCCR, que sigue de cerca las señales de la Fed para calibrar su propia Tasa de Política Monetaria, podría verse presionado a mantener su propia pausa más tiempo del previsto.
Bitcoin cotizaba en $66.000 el miércoles en la mañana, un alza de 3% frente al nivel de la semana pasada, impulsado por la caída del petróleo que reduce la presión inflacionaria percibida y por la esperanza de que el primer FOMC de Warsh mantenga el sesgo neutral. Los ETF de Bitcoin en EE.UU. registraron flujos de entrada suaves el martes tras varias semanas de salidas, señal de que el apetito por riesgo se recupera moderadamente, según FXStreet. El dato más reciente de KuCoin mostraba Bitcoin en $63.080 al 9 de junio; el rally de la segunda semana del mes lo llevó a $66.000. El ángulo contrario: la inflación al 4,2% en mayo presiona a la Fed hacia una pausa más prolongada, lo que históricamente ha correlacionado negativamente con el precio de Bitcoin según el análisis de FXStreet. Un dot plot que muestre resistencia a recortar tasas en 2026 podría revertir el rally en horas. La correlación del 94% entre Bitcoin y el S&P 500 en 2026 hace que la reacción del mercado de acciones al discurso de Warsh sea el principal determinante del precio cripto en las próximas horas.
Francia impulsó la agenda del bloque bajo la tesis de que los desequilibrios macroeconómicos —deuda, déficits comerciales, tasas divergentes— alimentan proteccionismo. Los compromisos de los siete líderes inciden directamente en el entorno financiero global.
La declaración final del G7 en Évian, publicada el 17 de junio, incluye compromisos en política fiscal coordinada, regulación financiera internacional, tributación de multinacionales y financiamiento de la transición energética. La presidencia francesa enmarcó la cumbre como una oportunidad para demostrar que el multilateralismo puede gestionar tensiones comerciales sin derivar en guerras de aranceles abiertas, según el Banque de France. Entre los puntos de mayor impacto para los mercados: el G7 respaldó el proceso de paz iraní como mecanismo para estabilizar los precios del petróleo —el Brent cerró el martes bajo $83 con ese catalizador— y reafirmó el compromiso de no aplicar nuevos aranceles a bienes tecnológicos críticos, lo que alivió parte de la presión sobre cadenas de suministro de semiconductores. Para Costa Rica, cuyas exportaciones de dispositivos médicos y semiconductores dependen de un entorno comercial global estable, los compromisos del G7 son relevantes: las zonas francas que exportan a EE.UU. y Europa se benefician directamente de la no-escalada arancelaria que el bloque reafirmó en Évian.
El barril de Brent cerró el martes 16 en $82,97, continuando la caída iniciada el lunes por el anuncio del acuerdo Irán-EE.UU. que incluye la reapertura del Estrecho de Ormuz. Goldman Sachs proyecta que, si la firma del 19 en Ginebra no enfrenta obstáculos, el precio podría caer hacia $75-$78 en julio cuando el petróleo iraní retome flujo regular al mercado internacional. La baja tiene un doble efecto en los mercados: reduce la inflación importada en países consumidores netos —como Costa Rica— y presiona los ingresos de los países productores que necesitan el crudo por encima de $80 para equilibrar sus presupuestos. La OPEP+ convocó una reunión de emergencia para la semana del 22 de junio donde podría anunciar recortes de producción compensatorios. El ángulo contrario proviene del mercado financiero: a pesar de la baja del petróleo —que debería reducir la inflación— la Fed mantuvo hoy las tasas sin cambio. Warsh señaló que la desinflación del petróleo no es suficiente para compensar la persistencia de la inflación en servicios, que sigue sobre el 5% en términos anuales en EE.UU.
SpaceX, que debutó en NASDAQ bajo el símbolo SPCX el 12 de junio con el que Bloomberg describió como el mayor IPO de la historia bursátil, completa esta semana su primera presencia completa como empresa pública. La cotización inicial de $135 escaló a $160,95 al cierre del primer día, una revalorización del 19,22%. Las casas de índices han comenzado el proceso de incorporar SPCX a sus canastas tecnológicas y de defensa/aeroespacial, lo que genera flujos adicionales de compra. El contexto de mercado en que debutó SpaceX fue excepcional: el mismo mes en que Anthropic (1 de junio) y OpenAI (8 de junio) presentaron sus S-1 confidenciales. La convergencia de tres salidas a bolsa de alto perfil en el mismo mes refleja el apetito del mercado de capitales por los sectores de IA y tecnología profunda a pesar del entorno de tasas altas. Para los fondos de pensiones complementarias costarricenses (ROP), que invierten en ETFs de tecnología global, la inclusión de SPCX en los índices subyacentes podría crear exposición indirecta a SpaceX sin necesidad de una decisión activa de los operadores.
El mercado de criptomonedas en junio de 2026 muestra Bitcoin en $66.000 —recuperándose del piso de $63.080 registrado el 9 de junio—, Ethereum en $1.690 con variación mínima, y el S&P 500 sobre los 7.400. La Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido propuso en junio permitir a fondos minoristas exposición a notas en bolsa de criptomonedas (ETN), acelerando la integración institucional. Rusia planea limitar el comercio cripto para inversores no calificados a BTC, ETH y USDT con un tope anual de $4.100, reflejando la presión regulatoria global que avanza en paralelo con la adopción.
El miércoles estuvo dominado por la primera reunión del FOMC con Kevin Warsh al frente, que mantuvo las tasas en 3,50%-3,75% con inflación al 4,2%. Bitcoin llegó a $66.000 antes del anuncio, impulsado por el acuerdo iraní y el buen ánimo de los mercados. El G7 cerró en Évian con respaldo al proceso de paz y compromisos macroeconómicos. El Brent bajo $83 presiona a la OPEP+ hacia una reunión de emergencia. SpaceX completa su primera semana en NASDAQ.