Demis Hassabis predijo este lunes que las máquinas superarán la inteligencia humana en un período concreto; Anthropic supera a OpenAI en el mercado empresarial y Claude Code ya escribe la mayor parte del código de Anthropic.
El CEO de Google DeepMind declaró que las máquinas alcanzarán capacidades cognitivas superiores a las humanas en un período acotado; la frase ya genera debate en laboratorios rivales.
Demis Hassabis, CEO de Google DeepMind, declaró este lunes que el campo de la inteligencia artificial se aproxima al punto en que los sistemas superarán de forma sostenida la inteligencia biológica, y puso una fecha —que medios como Que.es reprodujeron con cuidado dado que las estimaciones del propio Hassabis han variado en los últimos años— para ese cruce. La declaración llegó en el contexto del debate sobre la automejora recursiva de la IA: OpenAI reportó que GPT-5.3-Codex fue fundamental en su propio proceso de desarrollo, y Anthropic confirmó que la mayor parte de su código activo es generado por Claude Code. El ángulo contrario viene de dentro del propio sector: investigadores de la Universidad de California en Berkeley y del Instituto Allen para la IA publicaron la semana pasada un paper en arXiv argumentando que los benchmarks que sustentan las afirmaciones sobre capacidades cognitivas superiores miden habilidades de recuperación y síntesis, no razonamiento causal verdadero ni generalización fuera de distribución. El paper señala que el salto del 'hace muchas cosas mejor que yo' al 'es más inteligente que yo' no está formalmente definido y que las comparaciones son metodológicamente cuestionables. Para Costa Rica, el debate tiene consecuencias prácticas: Intel, Oracle y AWS tienen operaciones significativas en el país que dependen de talento técnico local, y una aceleración real de la automatización cognitiva remodelará la demanda de ese talento en el mediano plazo.
Anthropic capturó el 34.4% del mercado de suscripciones empresariales de IA en Estados Unidos en abril de 2026, desplazando a OpenAI (32.3%) en el segmento de mayor margen del negocio de modelos de lenguaje, según datos publicados por analistas del sector. El diferenciador declarado por la mayoría de las empresas que migraron: la política de Anthropic de no licenciar Claude para aplicaciones militares ofensivas, frente a la postura más flexible de OpenAI en ese terreno. Goldman Sachs, confirmado esta semana como cliente, usa Claude para automatizar procesos de contabilidad y cumplimiento regulatorio. El ángulo que matiza el titular: el 34.4% de cuota en el segmento enterprise no equivale al 34.4% de los ingresos totales del sector. OpenAI sigue siendo el proveedor dominante en consumo masivo y en la plataforma de desarrolladores —Codex tiene más de 4 millones de usuarios activos—, y Google lidera en infraestructura de búsqueda con IA, aunque su cuota empresarial directa es de solo 4.5%. Las operaciones de Anthropic en Costa Rica son indirectas: Intel, AWS y empresas con presencia en el país usan Claude a través de Amazon Bedrock, que distribuye el modelo en la región.
Google implementó en mayo su mayor actualización al buscador desde la introducción de los featured snippets: la interfaz ahora coloca la respuesta generada por Gemini 3.5 Flash en la parte superior de la pantalla, comprimiendo los resultados orgánicos tradicionales hasta debajo del pliegue en la mayoría de las consultas de información. La compañía describió el cambio como una mejora en la experiencia del usuario; medios de comunicación y editores de contenido lo describieron como una reducción estructural del tráfico referido de búsqueda. CNN en Español reportó que Google también actualizó la capacidad de procesamiento de vídeo dentro del buscador, integrando fragmentos de YouTube directamente en las respuestas de Gemini. Para El Pisuika y otros medios digitales costarricenses, el cambio tiene implicaciones directas: si Google responde preguntas de actualidad local directamente desde el buscador, el tráfico de entrada a artículos noticiosos podría caer. Las métricas de los primeros diez días posteriores al despliegue no estaban publicadas al cierre de esta edición.
El texto que la administración Trump preparó durante semanas fue retirado antes de la firma; Estados Unidos enfrenta un vacío regulatorio en el sector más dinámico de la economía.
Estados Unidos cierra mayo sin un decreto ejecutivo federal de inteligencia artificial vigente, luego de que la Casa Blanca cancelara en mayo un texto que había estado en elaboración durante semanas, según medios especializados. La cancelación dejó a la industria sin señales claras sobre qué marcos de seguridad y auditoría estarán vigentes en el segundo semestre, justo cuando los laboratorios más grandes aceleran el despliegue de modelos agentes con capacidad de ejecutar acciones en el mundo real. El vacío regulatorio contrasta con la Unión Europea, donde el AI Act está en implementación activa y exige auditorías de sistemas de alto riesgo antes del 2 de agosto de 2026. Para Costa Rica, que compite por inversión extranjera directa en tecnología, la divergencia entre el marco europeo y el estadounidense crea incertidumbre: las empresas que operan en ambos mercados deberán cumplir dos conjuntos de reglas distintos, y el costo de ese cumplimiento puede redistribuir dónde ubican sus centros de datos y equipos de IA.
Multiplicalia, una de las referencias en español sobre herramientas de IA, publicó su análisis mensual con un diagnóstico claro: mayo de 2026 marca un punto de inflexión en la adopción empresarial de la IA, que pasa de la fase de experimentación a la fase de producción regulada. Las empresas que más avanzaron en el despliegue de modelos agentes —sistemas que no solo responden preguntas sino que ejecutan tareas complejas de forma autónoma— reportan que el 60% de su inversión en IA está ahora en infraestructura de supervisión, no en los modelos mismos. El dato que más citaron los responsables de tecnología de las empresas encuestadas: la incapacidad de explicar por qué un modelo tomó una decisión concreta genera más riesgo legal que el beneficio que aporta la automatización. Esto ha impulsado la demanda de herramientas de explicabilidad (XAI) y de auditoría de modelos. En Costa Rica, el MICITT está en proceso de definir una estrategia nacional de IA que contemple estos marcos de supervisión; la consulta pública del borrador estaba programada para el segundo trimestre de 2026.
— El cambio de ciclo pasa de la euforia por la creación de contenido a un régimen de auditorías de código, trazabilidad y alineación con valores corporativos.
OpenAI actualizó su línea de modelos con GPT-5.4, optimizado para razonamiento en programación, generación de código y eficiencia de costo en API, según la compañía. ChatGPT superó los 800 millones de usuarios activos semanales y OpenAI reportó ingresos anualizados de USD 25.000 millones, una cifra que sus inversionistas usaron para justificar la valoración de USD 300.000 millones de la compañía en la última ronda de financiamiento. La información proviene de comunicados de OpenAI y cobertura de medios especializados sin confirmación de estados financieros auditados al cierre de esta edición. En Costa Rica, Codex y la API de OpenAI son herramientas de uso frecuente entre los equipos de desarrollo de las empresas de tecnología instaladas en el país, incluyendo firmas que operan en el parque tecnológico de Pozos de Santa Ana y en Cartago.
El borrador contempla marcos de auditoría de modelos de alto riesgo y criterios de compras públicas de sistemas con IA.
El Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones avanza en la elaboración de la primera estrategia nacional de inteligencia artificial de Costa Rica, que contempla marcos de auditoría para modelos de alto riesgo y criterios de compras públicas para sistemas que incluyan IA en sus procesos de decisión. La consulta pública del borrador estaba programada para el segundo trimestre de 2026, aunque fuentes dentro del ministerio señalaron a medios locales que el proceso se retrasó por el cambio de gobierno del 8 de mayo. Costa Rica tiene una posición relativamente avanzada en la región latinoamericana en cuanto a talento técnico —con una tasa de ingenieros por habitante superior a la media regional— pero el país carece de un marco regulatorio propio para IA. La nueva administración de Laura Fernández indicó que la estrategia de IA es una prioridad del Ejecutivo, pero no ha nombrado aún un coordinador técnico para el proceso. Las empresas tecnológicas del país, representadas por la Cámara de Tecnologías de Información y Comunicación (CAMTIC), solicitaron que el proceso incluya una mesa de trabajo permanente con el sector privado.