La semana en que la IA dejó de ser solo un fenómeno de laboratorio: una OPI histórica en preparación, 10.000 vulnerabilidades críticas detectadas por Claude Mythos y el primer modelo en-casa de Microsoft.
Anthropic presentó el 1 de junio un prospecto confidencial ante la SEC como paso previo a una oferta pública inicial (OPI), según reportó CNBC. La empresa cerró previamente su Serie H de $65.000 millones con una valoración post-money de $965.000 millones —liderada por Altimeter Capital, Dragoneer, Sequoia y co-liderada por Capital Group, Coatue, GIC e ICONIQ— que la sitúa por encima de OpenAI (valorada en $852.000 millones en marzo de 2026). Los ingresos anualizados de Anthropic superan los $47.000 millones, según el comunicado de la ronda publicado el 28 de mayo, frente a los $10.000 millones del año anterior — un crecimiento de 370% en doce meses. La OPI dependerá de las condiciones de mercado, pero Anthropic es descrita por analistas de Motley Fool y 24/7 Wall St. como la candidata más sólida a debut bursátil del sector IA en 2026, junto con SpaceX. La empresa reveló que Claude escribe el 80% de su propio código —un dato que ilustra la magnitud de la adopción interna de la herramienta que vende al mercado. El ángulo contrario: la codirectora ejecutiva Daniela Amodei rechazó en TechCrunch las dudas sobre el retorno de la inversión en IA, pero analistas de Forrester advierten que los modelos de ingresos de las empresas de IA de infraestructura dependen de contratos empresariales cíclicos, no de usuarios minoristas recurrentes. Una desaceleración en el gasto corporativo en IA podría comprimir márgenes antes de que Anthropic llegue a cotizar. Para Costa Rica, con decenas de empresas de servicios de TI que ya usan Claude para automatización, la OPI podría cambiar precios y condiciones de acceso a la API.
AWS, Apple, Google, Microsoft, NVIDIA, CrowdStrike y la Linux Foundation figuran entre los 150 socios del programa de ciberseguridad de Anthropic que ya rastrea fallos en todos los sistemas operativos y navegadores principales.
Anthropic amplió el Proyecto Glasswing —su iniciativa de ciberseguridad impulsada por Claude Mythos Preview— de 50 a 150 organizaciones en más de 15 países, según el anuncio publicado el 2 de junio. Los socios detectaron más de 10.000 vulnerabilidades de alta o crítica severidad en infraestructura que abarca todos los sistemas operativos y navegadores principales. La lista incluye AWS, Apple, Google, Microsoft, NVIDIA, CrowdStrike, Cisco, JPMorganChase, la Linux Foundation y Palo Alto Networks. Claude Mythos Preview es un modelo todavía no disponible al público en general que Anthropic describe como capaz de superar «a todos salvo los hackers más hábiles» en la detección y explotación de vulnerabilidades de software. Anthropic no planea publicar Mythos en acceso general hasta tener salvaguardas suficientes. Esta decisión ha generado debate en la comunidad de seguridad: organizaciones como la EFF argumentan que limitar el acceso a herramientas de análisis de vulnerabilidades crea asimetrías donde solo actores con relaciones corporativas con Anthropic pueden usar el modelo más poderoso para defensa. El impacto indirecto para Costa Rica es relevante: empresas como Intel (Belén, 3.500+ empleados) y varias multinacionales con operaciones locales participan en ecosistemas de ciberseguridad conectados a los socios de Glasswing, lo que podría traducirse en parches más rápidos para infraestructura crítica de la que dependen operaciones en el país.
La orden del 2 de junio prohíbe explícitamente que el gobierno federal exija licencias o permisos para desarrollar o distribuir modelos de IA, y crea una ventana de 30 días para que empresas sometan modelos al gobierno antes de su lanzamiento.
El presidente Trump firmó el 2 de junio la orden ejecutiva «Promoting Advanced Artificial Intelligence Innovation and Security», que establece el marco regulatorio de IA del gobierno federal para 2026. Los puntos clave: prohíbe cualquier esquema de licencias, pre-aprobación o permisos obligatorios para el desarrollo o distribución de modelos de IA; crea un «AI Cybersecurity Clearinghouse» voluntario donde industria y operadores de infraestructura crítica comparten información sobre vulnerabilidades; y abre un período de 60 días para que las agencias diseñen un marco que permita a los desarrolladores someter voluntariamente sus modelos al gobierno para evaluación de hasta 30 días antes de lanzarlos a socios. La orden también ordena al Fiscal General priorizar el procesamiento de ciberataques habilitados por IA. La Casa Blanca publicó el texto completo en whitehouse.gov junto con una hoja de hechos. Analistas de la Electronic Frontier Foundation y de la organización de derechos digitales Access Now advierten que el «clearinghouse» voluntario podría convertirse en un mecanismo de facto de pre-revisión gubernamental si la presión industrial lleva a las empresas a adoptarlo para evitar problemas regulatorios futuros. El impacto en Costa Rica es difuso: el país no tiene jurisdicción sobre los modelos, pero sus empresas usuarias de IA (sector BPO, financiero, salud) operarán dentro del marco que esta orden define para el mercado estadounidense.
Microsoft presentó en el Build 2026 (2 de junio) su primer modelo de razonamiento desarrollado internamente: MAI-Thinking-1, una arquitectura Mixture-of-Experts con 35.000 millones de parámetros activos (cerca de un billón de parámetros totales dispersos), ventana de contexto de 256.000 tokens y entrenado exclusivamente sobre datos con licencias comerciales —sin distilación de OpenAI ni de terceros. El modelo alcanzó 97% en el benchmark AIME 25 y 53% en SWE-Bench Pro, y está disponible en preview privado en Microsoft Foundry. Junto con MAI-Thinking-1, Microsoft lanzó MAI-Code-1-Flash: un modelo de 5.000 millones de parámetros para GitHub Copilot que supera a Claude Haiku 4.5 en 16 puntos porcentuales en SWE-Bench Pro (51,2% vs 35,2%) y usa 60% menos tokens. Ambos lanzamientos marcan el inicio de la independencia de Microsoft respecto a la infraestructura de modelos de OpenAI.
Google presentó Gemini 3.5 Pro en Google I/O el 19 de mayo con una ventana de contexto de 2 millones de tokens —la mayor en la familia Gemini— y un modo de razonamiento profundo llamado «Deep Think». Al 6 de junio, el modelo todavía está en preview empresarial limitada; su disponibilidad general se proyecta para junio de 2026. Junto con Gemini 3.5 Pro, Google presentó en I/O el modelo Gemini Omni: capaz de generar cualquier tipo de salida (texto, imagen, audio, video) a partir de cualquier entrada. Gemini Omni Flash ya está disponible para desarrolladores vía la API de Gemini. La llegada inminente de Gemini 3.5 Pro intensifica la competencia con Claude Opus 4.8 (Anthropic, lanzado el 28 de mayo) y el GPT-5.5 de OpenAI. Según el índice de benchmarks de llm-stats.com, Claude Opus 4.8 lidera con 61,4 puntos, seguido de cerca por Gemini 3.5 Pro en las evaluaciones preliminares disponibles. El mercado costarricense de herramientas de IA para empresas está dominado por estas tres plataformas.
El Stanford Human-Centered Artificial Intelligence Institute publicó en abril el AI Index 2026, cuyos hallazgos siguen dominando el debate en junio: la diferencia de rendimiento entre los mejores modelos de EE.UU. y China cayó a apenas 2,7 puntos porcentuales —desde un rango de 17,5 a 31,6 puntos que existía en mayo de 2023. En paralelo, EE.UU. invirtió $285.900 millones en IA privada frente a $12.400 millones de China (una brecha de 23 veces), aunque el informe advierte que el gasto gubernamental chino a través de vehículos estatales está subregistrado. EE.UU. produjo 59 modelos notables en 2025 frente a 35 de China, pero el total de modelos chinos se quintuplicó de 151 (2022) a 849 (2025). China lidera en patentes de IA (69,7% del total global) y publicaciones científicas (23,2%). Un dato que preocupa a responsables de política en Washington: la migración de investigadores de IA a EE.UU. cayó un 89% desde 2017, con un 80% de caída solo en el último año —en parte por las restricciones de visa bajo las administraciones recientes. Para Costa Rica, el informe tiene relevancia práctica: el país aspira a posicionarse como hub de servicios de IA en América Central, y la convergencia entre modelos americanos y chinos amplía las opciones de los compradores locales más allá del ecosistema OpenAI/Anthropic/Google.
La IA en la semana del 7 de junio avanzó en tres frentes simultáneos: el financiero (Anthropic prepara su OPI con $965.000 millones de valoración), el de seguridad (Claude Mythos detectó más de 10.000 vulnerabilidades críticas en infraestructura global) y el de competencia de modelos (Microsoft lanzó su propio razonador MAI-Thinking-1, reduciendo su dependencia de OpenAI). La orden ejecutiva de Trump dibuja un marco regulatorio favorable a la industria, mientras el Stanford AI Index muestra que China ya está a 2,7 puntos de los modelos líderes. La carrera no hace sino acelerarse.