La Reserva Federal mantiene las tasas, los mercados digieren la tensión en el Golfo Pérsico y el colón costarricense se estabiliza: la semana de las grandes decisiones monetarias.
La decisión del 17 de junio, que sigue vigente esta semana, frena las expectativas de recortes en el corto plazo y mantiene la presión sobre los mercados de crédito.
La Reserva Federal de los Estados Unidos mantuvo el 17 de junio la tasa de interés de referencia en el rango de 3.5% a 3.75% y señaló en el comunicado oficial que la inflación, medida por el índice PCE, sigue por encima del 2% fijado como meta. El presidente de la Fed, Jerome Powell, declaró en la conferencia de prensa posterior que el banco central necesita 'mayor confianza en que la inflación se encamina de manera sostenible hacia el objetivo' antes de considerar recortes. Los mercados de futuros descuentan un primer recorte de 25 puntos base para septiembre con una probabilidad de alrededor del 55%, según datos de CME FedWatch Tool. La decisión tiene consecuencias directas para Costa Rica: el tipo de cambio del colón se mueve en correlación con las señales de la Fed, y el Banco Central de Costa Rica ha mantenido su tasa de política monetaria en niveles consecuentes con el entorno internacional.
La caída, la más brusca desde marzo, estuvo asociada a la venta masiva de ETFs de bitcoin en EE.UU. y a la tensión en el Estrecho de Ormuz.
Bitcoin registró el 25 de junio su caída más pronunciada desde marzo al desplomarse de 64.500 a 59.000 dólares en menos de seis horas. Los analistas de CoinDesk Research y Glassnode atribuyen el movimiento a una confluencia de factores: salidas netas de fondos ETF de bitcoin en EE.UU. por cuarto día consecutivo, liquidación de posiciones largas apalancadas en plataformas de derivados, y el impacto del riesgo geopolítico asociado a la tensión en el Estrecho de Ormuz tras las declaraciones del presidente Trump sobre los drones iraníes. Para el cierre de mercados del 26 de junio, bitcoin se había recuperado parcialmente a 62.000 dólares. La volatilidad renovada genera debate sobre el papel de los activos digitales como cobertura frente a la inestabilidad geopolítica: los datos sugieren que, al menos en el corto plazo, bitcoin sigue correlacionado positivamente con el apetito por riesgo general.
Las acusaciones del presidente Trump sobre drones iraníes empujaron el Brent a 85.40 dólares por barril el 26 de junio, máximo en tres semanas.
El precio del petróleo Brent trepó a 85.40 dólares por barril el 26 de junio, su nivel más alto en tres semanas, después de que el presidente Donald Trump declarara que Irán lanzó cuatro drones en el Estrecho de Ormuz en violación del memorando de entendimiento firmado el 17 de junio. El canal, por donde transita aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo, concentra siempre la atención de los mercados de energía ante cualquier tensión. Reuters citó a tres analistas de Goldman Sachs y Barclays que señalaron que un cierre parcial o temporal del Estrecho podría elevar el precio hasta los 100 dólares por barril. Para Costa Rica, que importa el 100% del petróleo que consume, la escalada presiona directamente el precio de los combustibles que fija la ARESEP, cuya próxima revisión ordinaria está programada para la segunda semana de julio.
Las proyecciones macroeconómicas publicadas por la Reserva Federal en su reunión de junio elevan la estimación del Índice de Precios de Gastos de Consumo Personal (PCE) para el año completo 2026 a 3.6%, por encima del 3.2% previsto en marzo. El alza obedece a la persistencia de la inflación en servicios —especialmente en vivienda, seguros de salud y educación— que no ha respondido a las subidas de tasas de la manera en que los modelos de la Fed anticipaban. Al mismo tiempo, el mercado laboral muestra señales mixtas: la tasa de desempleo se mantiene en 4.1%, por encima del 3.8% de comienzos de año, pero los salarios nominales siguen creciendo por encima de la inflación en sectores de alta calificación. El dilema de la Fed —bajar tasas para apoyar el empleo o mantenerlas para controlar los precios— no tiene solución sencilla según los economistas consultados por el Financial Times.
La semana del 23 al 27 de junio es la más activa del año en materia de política monetaria global: ocho bancos centrales anuncian sus decisiones, y al menos dos de ellos se proyectan con movimientos significativos. El Banco de Japón podría concretar la segunda subida de tipos de 2026 —tras la de febrero— si los datos de inflación publicados el 25 de junio confirman una tendencia sostenida por encima del 2%; los mercados japoneses descontaban una probabilidad de subida del 65% al cierre del jueves. En América Latina, el Banco Central de Brasil se espera que recorte 50 puntos base en respuesta a la desaceleración económica doméstica. Los bancos centrales de Suecia, Noruega, Indonesia, Filipinas y México también reúnen esta semana, aunque con expectativas de mantenimiento. El BCCR de Costa Rica no tiene reunión programada, aunque monitorea de cerca las decisiones en EE.UU. y la zona euro.
— La semana del 23 al 27 de junio concentra la mayor densidad de decisiones de política monetaria del año, con movimientos esperados en Asia y América Latina.
Morgan Stanley elevó el 25 de junio su precio objetivo para el Ibex 35 hasta los 14.800 puntos, lo que representa un potencial alcista del 8.8% desde los niveles actuales de cotización. El banco estadounidense cita como catalizadores la solidez de los resultados del primer trimestre de la banca española —BBVA, Santander y CaixaBank superaron las estimaciones de beneficio—, el avance de las empresas de energía renovable cotizadas en Madrid y el descenso de las primas de riesgo en el sur de Europa. El Ibex 35 es, junto al índice italiano FTSE MIB, el mejor desempeño de la eurozona en el segundo trimestre de 2026. Para inversores costarricenses con exposición a fondos de pensiones voluntaria, la tendencia positiva de los mercados europeos tiene impacto indirecto a través de los portafolios globales de los operadores de pensiones.
El S&P 500 Equal Weight —versión del índice que asigna el mismo peso a cada empresa independientemente de su capitalización— alcanzó un nuevo máximo histórico la semana del 23 de junio, superando por primera vez al S&P 500 ponderado por capitalización en el rendimiento anual. Los toros del mercado interpretan el dato como señal positiva: cuando la amplitud del mercado es alta —es decir, cuando muchas acciones suben, no solo las megacaps de IA—, históricamente el ciclo alcista tiene más recorrido. Los osos, sin embargo, señalan que un mercado que sube en todos los sectores simultáneamente suele preceder a correcciones: la euforia generalizada borra la distinción entre calidad y ruido. El estratega de renta variable de JPMorgan, Dubravko Lakos, publicó el 26 de junio una nota de cautela donde señala que las valoraciones de pequeña y mediana capitalización han superado sus medias históricas en 1.8 desviaciones estándar.
Cuando todo sube por igual, el mercado no está siendo sabio: está siendo eufórico.
El tipo de cambio del colón costarricense operó entre ₡451 y ₡455 por dólar durante la semana del 23 al 27 de junio, según datos del Banco Central de Costa Rica (BCCR). La institución realizó una intervención el 24 de junio a través del MONEX, el mercado organizado de divisas, para frenar una presión depreciatoria asociada a la caída de bitcoin y a la escalada del precio del petróleo derivada de la tensión en el Estrecho de Ormuz. El economista jefe del BAC San José, Rodrigo Cubero —exjefe del BCCR—, señaló en declaraciones a La Nación que el colón mantiene fundamentos macroeconómicos sólidos: reservas internacionales en 15.000 millones de dólares, superávit en cuenta corriente y flujo estable de inversión extranjera directa en zonas francas. La próxima revisión de la política cambiaria del BCCR está programada para la reunión de julio.
Del bitcoin en 59.000 dólares a la tensión en el Golfo Pérsico: un vistazo a los números que mueven los mercados esta semana.
La semana financiera del 23 al 27 de junio estuvo marcada por tres vectores de presión simultáneos: la rigidez monetaria de la Fed —que no proyecta recortes antes de septiembre—, la volatilidad en criptomonedas derivada de la tensión geopolítica en el Golfo Pérsico, y las ocho reuniones de bancos centrales que definen el rumbo del dinero global. Para los mercados emergentes, incluida Costa Rica, la semana representa un momento de prueba: un dólar fuerte, petróleo caro y apetito por riesgo reducido son la combinación menos favorable para las monedas de la región. El saldo del viernes será determinante para la apertura de los mercados asiáticos el lunes.