Zuckerberg calificó 2026 como «el año que la IA empieza a cambiar radicalmente cómo trabajamos»; Meta recortará el 10% de su plantilla y dejará vacantes 6.000 posiciones abiertas para reinvertir el presupuesto en IA.
Mark Zuckerberg comunicó a los empleados de Meta que la empresa recortará 8.000 posiciones y dejará vacantes otras 6.000 como parte de una reorganización orientada a acelerar la inversión en inteligencia artificial.
Meta anunció ayer, 23 de abril, que despedirá a aproximadamente 8.000 empleados —el 10% de su plantilla global— a partir del 20 de mayo, con compensación de 16 semanas de salario base más dos semanas adicionales por año de antigüedad. La empresa también no cubrirá 6.000 posiciones abiertas que tenía planeado contratar. La decisión se produce mientras Meta planea gastar al menos $115.000 millones en gastos de capital en 2026 —principalmente en centros de datos y chips para IA—, frente a los $72.200 millones gastados en 2025. El mensaje implícito es directo: el capital humano que se recorta se redirige a infraestructura de IA. Zuckerberg describió 2026 como «el año que la IA empieza a cambiar radicalmente cómo trabajamos» en la comunicación interna filtrada a Bloomberg y CNN. Los recortes se concentran principalmente en roles operativos, administrativos y de soporte que la empresa identifica como parcialmente automatizables. Bloomberg señala que los ingenieros de software de producto no están en el primer recorte, pero que la empresa evaluará en el segundo semestre del año si la productividad de IA permite reducir también ese segmento. El ángulo contrario: Meta fue noticia negativa por despidos masivos también en 2022 y 2023, y en ambos casos recuperó rentabilidad. Pero mientras los recortes de 2022 eran respuesta a una sobrecontratación pandémica, los de 2026 señalan algo más estructural: la empresa no cree que el trabajo que esas personas hacen sea necesario en el futuro cercano, independientemente del ciclo económico. Para empresas costarricenses con presencia de Meta —el país tiene equipos locales de soporte regional para Latinoamérica— los recortes en la plantilla de Meta CR aún no están confirmados específicamente, aunque los anuncios globales típicamente tienen impacto regional en las semanas siguientes.
El primer trimestre de 2026 acumuló 45.363 despidos en la industria tecnológica global, con aproximadamente 9.238 posiciones —el 20,4%— que las propias empresas atribuyeron explícitamente a IA y automatización como causa directa del recorte, según el tracker especializado de despidos del sector. El número total de despidos tech en 2026 podría superar los 260.000 si el ritmo del Q1 se mantiene, lo que convertiría este año en uno de los tres más activos en despidos tech de la historia, junto con 2022 y 2023. El patrón de 2026 difiere del de 2022: en 2022, los recortes respondieron a una sobrecontratación pandémica y a la corrección del mercado de capitales. Los de 2026 son más planificados, más vinculados a IA y más permanentes: las empresas no están recortando con la intención de recontretar cuando mejore el ciclo económico, sino reestructurando el tipo de trabajo que consideran necesario. Las empresas con mayores recortes en Q1 fueron Amazon (16.000 en enero), Block (40% de plantilla en febrero) y ahora Meta (8.000 en mayo). Microsoft también tiene cortes adicionales planeados para 2026 según The HR Digest, aunque la magnitud no ha sido confirmada. Para profesionales de tecnología en Costa Rica, el patrón global es relevante: empresas multinacionales con operaciones en el país están en el mismo ciclo de racionalización de costos laborales que sus matrices. La señal más clara del mercado es que la demanda de habilidades de IA crece al mismo tiempo que la demanda de habilidades operativas tradicionales se contrae.
El 2026 tiene ya un patrón claro de recortes en el sector tech: Amazon despidió 16.000 empleados en enero, Block anunció el recorte del 40% de su plantilla en febrero y ahora Meta suma 8.000 en mayo. A diferencia de los ciclos anteriores, los tres anuncios comparten un denominador: la IA como motor declarado del recorte, no la coyuntura económica. Axios señala en su análisis del anuncio de Meta que la diferencia entre los despidos de 2022-2023 y los de 2026 es que ahora las empresas ya no pretenden que la reducción sea temporal o que sea solo por el ciclo. El caso de Block —que recortó el 40% de su plantilla en un solo movimiento— es el más radical: el CEO Jack Dorsey dijo explícitamente que la IA permite que un equipo mucho más pequeño haga el mismo trabajo. Meta usó un lenguaje más corporativo («eficiencia» y «agentes de IA»), pero el mensaje de fondo es equivalente. La velocidad con que se encadenan estos anuncios —uno por mes en los primeros cuatro meses del año— sugiere que hay un efecto de señalización entre pares: cuando Amazon lo hace sin consecuencias reputacionales severas, Block y Meta se sienten autorizadas a hacer lo mismo. Para el mercado laboral costarricense en el sector tech —donde las empresas de servicios compartidos, BPO y startups suelen seguir los patrones de talento de sus matrices en el norte global— el efecto puede llegar con un rezago de uno a dos trimestres, cuando las matrices transladen los criterios de eficiencia a sus subsidiarias regionales.
El 87% de los líderes de recursos humanos globales reportó haber ejecutado o tener planeados recortes en 2026, con el 39% habiendo realizado recortes y esperando más, según el estudio más reciente de Staffing Industry Analysts (SIA). El dato sube desde el 73% de 2024, lo que confirma que la tendencia no ha cedido. El cambio más notable frente a ciclos anteriores: el 41% de los líderes de RRHH atribuye los recortes a «right-skilling» —recalificación estratégica—, casi el doble del porcentaje que citó habilidades como factor en 2023. El término «right-skilling» es nuevo en el vocabulario corporativo de despidos y tiene una función específica: suena menos definitivo que «eliminación de posiciones» y sugiere que la empresa está invirtiendo en su gente en lugar de simplemente recortarla. El ángulo contrario: investigaciones independientes de instituciones como el MIT y Brookings muestran que la mayoría de las empresas que hacen «right-skilling» en el contexto de un despido no recontreatan a los empleados recalificados en el mismo rol ni en un rol equivalente; la ruta real de la mayoría de los afectados es salir de la empresa y buscar empleo externo. La narrativa del right-skilling crea expectativas de reintegración que los datos no respaldan. Para departamentos de RRHH en Costa Rica, el marco del right-skilling llegará inevitablemente si sus matrices globales lo adoptan. La recomendación de los especialistas en gestión del cambio es preparar a los equipos líderes para comunicar con honestidad cuando un recorte es permanente, no temporal.
La Directiva de Transparencia Salarial de la Unión Europea entra en vigor para empresas con más de 100 empleados en junio de 2026. La norma obliga a publicar rangos de compensación en las ofertas de empleo, informar al personal sobre los criterios de progresión salarial y reportar brechas de pago entre géneros anualmente. Las empresas que no cumplan enfrentan multas según las legislaciones nacionales de transposición de cada Estado miembro. El efecto indirecto en Costa Rica opera a través de las multinacionales con matrices en Europa: Intel, HP Enterprise, Synnex y docenas de empresas de servicios compartidos con operaciones en Zona Franca aplican estándares globales de compensación desde sus matrices. La presión de armonización hacia la transparencia salarial podría llegar a sus subsidiarias latinoamericanas en 2027-2028. El ángulo contrario: la transparencia salarial puede desincentivar la negociación individual por encima del rango publicado, lo que algunos especialistas en compensación ven como un límite al reconocimiento del mérito diferencial; empleados con habilidades muy escasas podrían perder poder de negociación si el rango publicado funciona como ancla.
El 24 de abril de 2026 acumula la evidencia de una transformación laboral que ya no es prospectiva: es el presente. Meta suma 8.000 despidos al contador del Q1; el 20% de los recortes tech del trimestre se atribuyeron directamente a la IA; y el marco narrativo del «right-skilling» intenta hacer digerible un cambio que para muchos profesionales es simplemente el fin de un tipo de empleo que no volverá. La Directiva europea de transparencia salarial llega en junio y empezará a cambiar cómo las empresas comunican la compensación, con efectos que llegarán a América Latina en 2027. Para equipos de RRHH en Costa Rica, el mensaje del mes es múltiple: prepararse para gestionar el impacto local de reestructuraciones globales, comunicar con honestidad cuando los recortes son permanentes, y entender que la transparencia salarial que Europa exige es probablemente el estándar al que el mercado latinoamericano se aproximará en los próximos años.