La Asociación Americana de Diabetes presenta en su congreso anual datos que amplían las indicaciones de semaglutida y tirzepatida más allá del control glucémico.
Un metaanálisis presentado en el congreso de la ADA el 6 de junio es el estudio más amplio sobre GLP-1 y riesgo cardiovascular en pacientes con artritis reumatoide y lupus.
Un metaanálisis presentado el 6 de junio en el congreso anual de la Asociación Americana de Diabetes (ADA) en Chicago analizó datos de 47.000 pacientes con obesidad y enfermedad autoinmune —principalmente artritis reumatoide, lupus eritematoso sistémico y psoriasis— tratados con agonistas del receptor GLP-1 (principalmente semaglutida y tirzepatida) durante un período de seguimiento de entre 18 meses y cuatro años. El resultado principal: reducción del 34% en la incidencia de eventos cardiovasculares mayores (MACE) —infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y muerte cardiovascular— en comparación con placebo más tratamiento estándar. El hallazgo es significativo porque las enfermedades autoinmunes están asociadas a inflamación sistémica crónica que amplifica el riesgo cardiovascular, y hasta este estudio había poca evidencia del beneficio de los GLP-1 en esta población específica. Los investigadores del Hospital Brigham and Women's de Boston, que lideraron el metaanálisis, publicaron los resultados en el AHA Journal el 25 de junio.
Un estudio del Karolinska Institutet identifica variantes genéticas que explican por qué algunos pacientes pierden el doble de peso con semaglutida que otros con el mismo tratamiento.
Investigadores del Karolinska Institutet en Estocolmo publicaron el 24 de junio en Nature Medicine un estudio de 12.000 pacientes que identifica variantes genéticas en los genes GLP1R y GIPR que predicen con alta precisión la respuesta individual al tratamiento con agonistas de GLP-1. Los pacientes con la variante favorable del GLP1R pierden en promedio el 18% de su peso corporal con semaglutida a dosis de 2.4 mg semanal, comparado con el 9% en portadores de la variante desfavorable con el mismo tratamiento. El hallazgo abre la puerta a la personalización del tratamiento farmacológico de la obesidad: en lugar de aplicar semaglutida o tirzepatida de manera uniforme, los médicos podrían seleccionar el agente más efectivo para cada paciente con base en su perfil genético antes de iniciar el tratamiento. Los autores estiman que las pruebas genéticas predictivas de respuesta a GLP-1 podrían estar disponibles clínicamente en Europa y EE.UU. antes de 2028.
El Vall d'Hebron Institut d'Oncologia (VHIO) de Barcelona obtuvo el 25 de junio una puntuación de 99.4 sobre 100 en la auditoría del Sello Severo Ochoa, el reconocimiento de excelencia más prestigioso del Ministerio de Ciencia e Innovación de España para centros de investigación biomédica y traslacional. Es la puntuación más alta jamás registrada en este proceso de evaluación, que ha acreditado a centros como el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y el Centro de Regulación Genómica (CRG). El VHIO, dirigido por la doctora Cristina Cruz, es reconocido internacionalmente por sus programas de oncología de precisión y sus ensayos clínicos en cáncer de mama, ovario y pulmón con biomarcadores moleculares. La puntuación asegura la financiación institucional del centro hasta 2031 y facilita la atracción de talento investigador internacional. La noticia tiene relevancia para Costa Rica, que envía a España cada año entre 30 y 50 médicos residentes en oncología a programas de formación especializada.
— El Vall d'Hebron Institut d'Oncologia logra la mayor puntuación jamás registrada en la evaluación del Ministerio de Ciencia de España para centros de investigación biomédica.
El Comité Técnico de la CCSS analiza la inclusión de semaglutida para obesidad; el costo de 200 dólares por dosis mensual genera tensión con el presupuesto institucional.
El Comité Técnico de Medicamentos y Terapéutica de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) discutió el 25 de junio la solicitud de inclusión de semaglutida 2.4 mg —nombre comercial Ozempic en dosis para diabetes y Wegovy en dosis para obesidad— en la lista oficial de medicamentos cubiertos por el seguro social. La propuesta, presentada por la Sociedad Costarricense de Endocrinología, argumenta que la evidencia científica acumulada justifica el uso del medicamento en pacientes con obesidad grado III o con obesidad grado II y comorbilidades cardiovasculares. El obstáculo principal es el costo: la dosis mensual de semaglutida 2.4 mg cuesta aproximadamente 200 dólares en el mercado internacional, lo que en un sistema de cobertura pública representaría una inversión de cientos de millones de dólares anuales si se aplica a toda la población elegible. La CCSS tiene previsto tomar una decisión antes del 30 de agosto.
Las ventas globales de medicamentos agonistas de GLP-1 para el tratamiento de la obesidad y la diabetes tipo 2 superaron los 60.000 millones de dólares en el primer semestre de 2026, según datos de IQVIA publicados el 24 de junio. Novo Nordisk (fabricante de semaglutida/Wegovy) y Eli Lilly (fabricante de tirzepatida/Zepbound) acaparan conjuntamente el 89% del mercado. A pesar del volumen de ventas récord, la escasez de producto sigue siendo una barrera crítica: el 28% de los pacientes con prescripción activa en EE.UU. reporta dificultad para conseguir el medicamento por desabastecimiento en farmacias según datos de GoodRx. La situación en América Latina es aún más restrictiva: en Costa Rica, la semaglutida solo está disponible de manera consistente en cadenas de farmacia de grandes superficies y a precios sin subsidio que oscilan entre ₡120.000 y ₡180.000 por dosis mensual.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) publicó el 24 de junio el informe más reciente sobre la situación nutricional en Sudán, que documenta que 19.5 millones de personas —equivalente al 40% de la población del país— se encuentran en situación de inseguridad alimentaria aguda, y que más de 700.000 niños menores de cinco años sufren desnutrición aguda grave, la cifra más alta registrada desde el inicio del conflicto. La tasa de mortalidad infantil asociada a la desnutrición en los campos de desplazados del estado de Darfur Norte superó el umbral de la hambruna definido por la ONU en los últimos tres meses. El sistema de salud del país opera al 30% de su capacidad: más de 70 hospitales han sido atacados o destruidos desde el inicio del conflicto. La Organización Mundial de la Salud señaló que el cólera, la malaria y las infecciones respiratorias agudas se expanden sin control en los campos de desplazados.
Chicago fue la capital de la medicina metabólica esta semana: del GLP-1 en autoinmunidad a los marcadores genéticos de respuesta farmacológica.
El congreso anual de la Asociación Americana de Diabetes, celebrado del 6 al 10 de junio en Chicago y cuyos artículos más destacados se publicaron en revistas especializadas esta semana, marcó un antes y un después en el tratamiento de la diabetes y la obesidad. Tres estudios dominaron la conversación científica: el metaanálisis sobre GLP-1 y riesgo cardiovascular en autoinmunidad (reducción del 34% de MACE), los marcadores genéticos GLP1R/GIPR que predicen la respuesta individual al tratamiento, y un ensayo clínico de fase 3 de Eli Lilly sobre orforglipron —el primer agonista de GLP-1 en forma de pastilla oral diaria— que mostró una reducción de peso del 14.7% en 52 semanas. Para la CCSS, que discute la inclusión de semaglutida en su lista de medicamentos, las novedades del congreso de la ADA refuerzan la evidencia científica pero también elevan el listón de lo que el sistema debería ofrecer a sus pacientes.