La presidenta ordena acciones ante la OMC por el bloqueo de productos ticos, cancela su presencia en la Asamblea de la OEA en Ciudad de Panamá y avanza en la semana más intensa de su primer mes de gobierno.
La presidenta cierra la puerta a la diplomacia presencial con el gobierno panameño mientras activa la vía multilateral para destrabar exportaciones de papa, cebolla, lácteos y cárnicos.
La presidenta Laura Fernández anunció esta semana que no asistirá a la 56° Asamblea General de la OEA ni a la Conmemoración del Bicentenario del Congreso Anfictiónico, ambos eventos programados en Ciudad de Panamá para junio. "Hay mucho que hacer en el país; no soy una presidenta viajera", declaró Fernández en su conferencia de prensa semanal, al tiempo que elevó el tono en la disputa comercial. La mandataria encargó al canciller Manuel Tovar impulsar acciones formales ante la Organización Mundial del Comercio por el bloqueo que Panamá mantiene sobre productos agropecuarios costarricenses desde 2020, según confirmó El Financiero. El diferendo afecta a productores de papa, cebolla, lácteos y embutidos que no pueden exportar a Panamá por restricciones sanitarias que un panel de la OMC ya declaró injustificadas en 2024. Panamá apeló ese fallo y el conflicto sigue vigente. El gobierno panameño rechazó la narrativa de Costa Rica: en un comunicado, calificó de "parcial y desequilibrada" la posición costarricense y acusó a San José de imponer sus propias restricciones sanitarias a empresas panameñas. El ángulo contrario es directo: si Panamá logra que la instancia de apelación de la OMC revierta el fallo de 2024, Costa Rica pierde su principal argumento legal y la disputa vuelve al punto de inicio. La decisión de Fernández de ausentarse de la OEA añade tensión diplomática a una relación bilateral que ya acumula seis años de fricciones comerciales. El Foreign Trade Minister de Panamá, Roger Tejada, señaló a France24 que espera "conversaciones directas" en lugar de "escaladas retóricas".
El texto del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (CPTPP) está formalmente en la Asamblea Legislativa, según confirmó la Cámara de Exportadores de Costa Rica (CRECEX). La tramitación abre el acceso de las exportaciones costarricenses —café, piña, banano, dispositivos médicos y manufactura de zona franca— a once economías que suman el 13% del PIB mundial, con plazos de desgravación que en algunos rubros llegan a cero aranceles de forma inmediata. El problema de contexto es visible: el cronograma legislativo está dominado por Crucitas, y las fracciones que necesita el Ejecutivo para avanzar en ambos expedientes son en parte las mismas. La Promotora de Comercio Exterior (PROCOMER) estima que el CPTPP podría generar más de USD 300 millones adicionales en exportaciones anuales en cinco años; la Cámara Nacional de Productores de Leche pide plazos de desgravación de 20 años para lácteos frente a la competencia de Nueva Zelanda y Australia, su principal punto de tensión con el texto actual.
El tipo de cambio del dólar en ventanilla retrocedió este jueves a ¢453.69 en venta, según datos del Sistema Interbancario de Negociación Electrónica (SINPE) del Banco Central de Costa Rica (BCCR). El descenso de casi seis colones frente al máximo de ¢459 registrado el martes refleja una corrección parcial tras el pánico inicial que generó la rebaja de Moody's a la deuda soberana de Estados Unidos de Aaa a Aa1. El mercado cambiario costarricense sigue presionado por la incertidumbre externa, pero el BCCR no ha intervenido con ventas de reservas.
Los datos del Ministerio de Hacienda para el primer cuatrimestre muestran una caída real en los ingresos fiscales que pone a prueba el margen de maniobra del nuevo gobierno.
La recaudación tributaria de Costa Rica acumula un descenso en términos reales en el primer cuatrimestre de 2026, según cifras del Ministerio de Hacienda citadas esta semana por medios económicos. El deterioro responde a una combinación de menor actividad en sectores de zona franca —afectados por la desaceleración tecnológica global— y una reducción en el impuesto sobre la renta de empresas que aprovecharon créditos diferidos de 2024. El Ministerio de Hacienda no ha publicado un comunicado oficial sobre los datos; la información proviene únicamente de proyecciones de analistas financieros citadas en El Financiero, sin confirmación independiente al cierre de esta edición. El escenario presupuestario complica el margen fiscal del gobierno Fernández, que heredó una deuda pública equivalente al 60% del PIB y compromisos de gasto en salud, educación y seguridad que no admiten recortes fáciles. El ángulo contrario: el Fondo Monetario Internacional prevé que Costa Rica cierre 2026 con un superávit primario del 0.8% del PIB si no hay shocks externos adicionales, lo que sugiere que la presión de corto plazo no representa una crisis fiscal inminente.
El proyecto de explotación minera a cielo abierto en Crucitas sigue en agenda legislativa con el cronograma original de Pueblo Soberano, que rechazó la semana anterior ampliar el plazo técnico. Las fracciones opositoras —PLN, Frente Amplio y diputadas independientes— buscan en estas horas alcanzar al menos seis votos adicionales para bloquear el trámite, según fuentes legislativas citadas por La Nación. La presidenta Fernández mantiene el proyecto como prioritario y reafirmó que la gira de campo del 19 de junio a Crucitas es la vía para construir consenso. Pueblo Soberano tiene 23 votos propios; necesita 29 para aprobar el texto.
Cuando una presidenta declina asistir a una reunión multilateral en el país con quien tiene un litigio comercial activo, el mensaje es tan importante como la razón declarada. Fernández dijo que prefiere "trabajar en el país" y que no es "una presidenta viajera", pero el resultado práctico es que Costa Rica no tendrá representación presidencial en el evento de Panamá donde otros jefes de Estado de la región sí estarán presentes, según La Estrella de Panamá. El antecedente importa: la disputa con Panamá empezó en 2020 bajo el gobierno Quesada y continuó con el gobierno Chaves, que la usó como argumento de campaña electoral. Fernández heredó el diferendo ya judicializado en la OMC con un fallo favorable a Costa Rica apelado por Panamá. La nueva escalada retórica puede acelerar las negociaciones o endurecerlas; diplomáticos de la región citan a Suiza como mediador potencial si la vía OMC se agota sin resolución definitiva.
— La decisión de no viajar a Panamá para la Asamblea de la OEA es la señal diplomática más visible que Costa Rica ha enviado desde el inicio del nuevo gobierno.
El 21 de mayo consolida la imagen de una presidenta en modo confrontación diplomática con Panamá al tiempo que gestiona tres frentes legislativos simultáneos —Crucitas, CPTPP y el tribunal antidroga—. El tipo de cambio da un respiro con el descenso a ¢453.69, pero la presión fiscal de fondo no desaparece. La agenda del viernes trae nuevas reuniones en la Asamblea y la cuenta regresiva para el siguiente ciclo de votación sobre Crucitas.