La rebaja de Moody's a EE.UU. de la semana pasada sigue reverberando: rendimientos al alza, chip stocks golpeadas y el petróleo que oscila con la pausa diplomática en Irán.
El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 30 años cruzó el umbral de 5,18% el martes, el nivel más alto desde 2007, en una sesión marcada por la persistencia de los efectos de la rebaja de calificación crediticia que Moody's aplicó la semana pasada a la deuda soberana de EE.UU., reduciéndola de Aaa a Aa1. El bono a 10 años también subió, cerrando en 4,66%, según datos de Bloomberg. La dinámica refleja una ecuación que los mercados de bonos describen desde hace meses: el déficit federal de EE.UU. requiere emisión creciente de deuda; esa oferta adicional solo encuentra compradores a rendimientos más altos; los rendimientos más altos encarecen el costo de financiamiento para empresas y consumidores. El Comité de Presupuesto del Congreso proyecta que la carga de intereses sobre la deuda federal superará el 4% del PIB en 2028. El ángulo contrario: el J.P. Morgan Asset Management publicó el martes una nota señalando que la rebaja de Moody's no implica riesgo de incumplimiento en ningún horizonte relevante, y que el mercado ya tenía descontada la degradación. Para Costa Rica, el alza de rendimientos en EE.UU. incrementa el costo de endeudamiento externo del gobierno costarricense: los bonos soberanos en dólares que el Ministerio de Hacienda emite en el mercado internacional siguen como referencia al Tesoro americano más un spread. Si ese spread se amplía por percepción de riesgo global, la siguiente colocación del gobierno en el mercado externo será más cara.
Bitcoin cotizó en torno a USD 76.200 el martes 19 de mayo, después de haber marcado un máximo intradía de USD 77.300 temprano en la sesión. El retroceso coincidió con el alza de los rendimientos del Tesoro americano, que presionó a los activos de riesgo de forma generalizada. La correlación entre Bitcoin y el S&P 500 se mantiene en torno al 94% en las últimas ocho semanas, según datos de Phemex Research, lo que implica que los movimientos macroeconómicos impactan a la criptomoneda tanto como al mercado accionario. La moneda lleva un ciclo volátil desde principios de 2026: cayó un 38% en el primer trimestre ante la presión de los alza de tasas y el ciclo bajista de opciones, pero se recuperó más de 30% desde los mínimos de marzo impulsada por la reactivación de la actividad de compra institucional. El índice de miedo y codicia del mercado cripto marcó 58 puntos el martes (codicia moderada), según CoinDesk. En Costa Rica, el mercado de criptomonedas opera sin marco regulatorio específico; el SUGEF emitió una circular de alerta en 2025 sobre los riesgos de custodia, pero no ha avanzado en una normativa de activos virtuales. La volatilidad del mes resalta la relevancia de esa brecha regulatoria para inversores locales.
— La criptomoneda retrocedió después de tocar su segundo máximo del mes, en una jornada en que los activos de riesgo cedieron terreno a nivel global.
Las acciones de semiconductores lideraron la caída del martes en Wall Street, en la segunda sesión consecutiva de pérdidas para los grandes índices.
El S&P 500 cerró la sesión del martes 19 de mayo en 7.347 puntos, con una caída de 0,76%, mientras el Nasdaq registró pérdidas más pronunciadas, arrastrado por los papeles de empresas de chips y tecnología. Nvidia, AMD y TSMC lideraron las caídas del sector semiconductor, que enfrenta presión doble: la suba de rendimientos del Tesoro eleva la tasa de descuento para las acciones de crecimiento, y el mercado ajusta sus proyecciones de gasto corporativo en IA para la segunda mitad de 2026. El Dow Jones cedió alrededor de 400 puntos en la misma sesión. La caída tiene varias lecturas simultáneas: el efecto rezagado de la rebaja de Moody's, la incertidumbre sobre el timing de los recortes de la Fed ante una inflación que aún no alcanza el objetivo del 2%, y la volatilidad en el precio del petróleo derivada de la situación con Irán. El ángulo contrario: varios gestores de portafolio señalan que las caídas abren oportunidades de rebalanceo en fondos de pensiones que requerían reducir exposición a renta variable luego de las ganancias de abril. El BCCR sigue de cerca la evolución de Wall Street porque los fondos de pensiones costarricenses (OPC) tienen exposición a renta variable global a través de fondos indexados. Una caída sostenida afectaría el valor de los portafolios de las Operadoras de Pensiones Complementarias.
El precio del petróleo cede terreno luego de que el presidente estadounidense anunciara que postpone un ataque planeado contra Teherán.
El precio del crudo Brent retrocedió el martes desde los máximos semanales de USD 111 el barril, después de que el presidente Trump anunciara la suspensión del ataque planificado contra Irán. El mercado reaccionó con alivio ante la posibilidad de que el Estrecho de Ormuz —por donde transita el 20% del comercio global de petróleo crudo— no quede bloqueado en el corto plazo. El WTI también cedió, aunque permaneció por encima de los USD 108. El G7 se reunió en París esta semana para coordinar la liberación de reservas estratégicas en caso de que el conflicto escale nuevamente. La Agencia Internacional de Energía (AIE) había advertido el lunes que el desabastecimiento físico de crudo ya afectaba a algunos países importadores de Asia, en particular a los que dependen de importaciones del Golfo Pérsico. Para Costa Rica, la ARESEP fija tarifas de combustible en función del precio del crudo con un rezago de varias semanas. Si el Brent se estabiliza por debajo de los USD 105, la siguiente revisión tarifaria de julio podría reducir los precios en las bombas, lo que aliviaría la presión inflacionaria derivada del sector transporte.
La llegada inminente de Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal sustituye a Jerome Powell y reconfigura las expectativas del mercado sobre el ritmo de los recortes de tasas. Warsh tiene historial de posiciones más hawkish que Powell ante la inflación, y su nominación es señalada por Phemex Research como uno de los factores que contribuyó a la contracción de Bitcoin durante los primeros meses de 2026. La Fed aún no ha publicado el calendario oficial de la primera reunión bajo su conducción. Para Costa Rica, una Fed más dura en tasas implica un dólar más fuerte y mayor presión sobre el tipo de cambio colón-dólar.
El 20 de mayo financiero tiene un mensaje claro: la rebaja de Moody's sigue pesando, los rendimientos del Tesoro llegaron a niveles que no se veían desde 2007 y Wall Street encadena dos jornadas de pérdidas. Bitcoin cedió desde sus máximos, el petróleo bajó con la pausa en Irán pero permanece caro. Para Costa Rica, la amenaza es el encarecimiento del crédito en dólares y el ajuste al alza del tipo de cambio. Mañana, los datos de inflación en EE.UU. serán el próximo test.