Kevin Warsh tomó posesión en la Fed sin promesas de bajar tasas; el petróleo sobre $100 sostiene la presión inflacionaria; el BCCR mantiene el dólar en ¢453-456 sin intervención.
La declaración de Trump del sábado —el acuerdo está "prácticamente negociado"— mueve los futuros del crudo más que cualquier informe de reservas de la semana.
Los futuros del crudo WTI cayeron más del 3% en las primeras horas de la sesión del viernes 23 cuando los reportes de que el acuerdo EE.UU.-Irán estaba cerca de firmarse se filtraron a los medios antes del anuncio oficial de Trump. El precio se recuperó parcialmente antes del cierre cuando las fuentes iraníes señalaron que el punto nuclear —las 440 kg de uranio— no está resuelto. El patrón revela la sensibilidad del mercado: en la actual estructura de precios, cualquier señal de que el Estrecho de Ormuz puede reabrir mueve el barril entre USD 3 y USD 6 en minutos. El impacto sobre los mercados financieros globales va más allá del petróleo: las aerolíneas, los sectores de transporte marítimo y las empresas de manufactura que dependen de insumos derivados del petróleo registraron movimientos simétricos al crudo durante la semana. En Costa Rica, la revisión de tarifas de ARESEP más cercana es en julio; si el Estrecho reabre antes de esa fecha, el ajuste a la baja en combustibles podría ser de entre ¢25 y ¢40 por litro según estimaciones del BCCR.
La acción de Nvidia (NVDA) cerró el viernes 23 de mayo en USD 215,33, con una caída semanal del 6,28% a pesar de que la compañía reportó ingresos de USD 81.600 millones en el primer trimestre fiscal 2026 —el mejor resultado trimestral de su historia—. El fenómeno es el clásico "sell the news": el mercado había llevado la acción a máximos en anticipación del resultado y liquidó posiciones una vez confirmadas las cifras. Los analistas mantienen un consenso de compra con precio objetivo de USD 296,57, lo que implica un potencial alcista del 37% desde el precio actual, según las 37 casas de análisis consultadas por Robinhood. El ángulo contrario: el múltiplo precio/utilidades de Nvidia cotiza por encima de 35 veces las utilidades proyectadas para 2027, un nivel que históricamente ha precedido correcciones significativas en empresas de semiconductores cuando el ciclo de capex en centros de datos se desacelera. Los inversores institucionales que compraron entre USD 100 y USD 140 en 2025 siguen con ganancias holgadas; los que compraron en el rango de USD 200-220 de las últimas ocho semanas tienen una posición bajo agua. En Costa Rica, Nvidia tiene relevancia directa por Intel Belén, que compite en el mismo segmento de chips de alto rendimiento.
Kevin Warsh juró el jueves como presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos en una ceremonia que contó con la presencia del presidente Trump, quien lo nominó en enero para reemplazar a Jerome Powell. Warsh, ex miembro del directorio de la Fed entre 2006 y 2011, llega al cargo con una postura conocida en el mercado: es escéptico de los ciclos de flexibilización monetaria agresiva y no ha hecho declaraciones que indiquen que bajará las tasas antes de que la inflación esté claramente bajo control. El mercado de bonos a corto plazo reaccionó con moderación a la posesión: los futuros de los fondos federales descuentan un primer recorte de 25 puntos base no antes del cuarto trimestre de 2026, un escenario que ha permanecido prácticamente igual desde febrero. La tasa efectiva de los fondos federales se mantiene en el rango de 4,25%-4,50%. Para el BCCR y el tipo de cambio costarricense, la señal relevante es que la Fed no va a recortar tasas en el corto plazo, lo que mantiene el diferencial de rendimientos entre el dólar y el colón dentro de los parámetros actuales.
El CLARITY Act, el proyecto de ley del Congreso de EE.UU. que busca establecer claridad regulatoria sobre si los activos criptográficos son valores o materias primas —y por tanto si caen bajo la SEC o la CFTC—, llegó a la votación en el Senado con más de 100 enmiendas acumuladas. La industria cripto, que presionó fuertemente por este marco, está dividida: algunas bolsas prefieren el régimen de la CFTC por ser históricamente más ligero; los emisores de tokens más nuevos prefieren la SEC por la claridad de sus registros. Simultáneamente, la Fed avanzó esta semana en una guía separada para bancos que quieran ofrecer servicios de custodia de criptomonedas, un movimiento que podría redefinir quiénes tienen acceso al sistema bancario federal. El mercado cripto respondió con cautela: Bitcoin cotizó entre USD 94.000 y USD 98.000 durante la semana. En Costa Rica, el Banco Central no tiene marco regulatorio para activos criptográficos, pero el SUGEF supervisa las actividades de cambio de moneda digital desde 2023; la aprobación del CLARITY Act podría servir de referencia para eventuales reformas locales.
El tipo de cambio del dólar en el mercado interbancario de Costa Rica (SINPE) cerró la semana del 18 al 23 de mayo en una banda de ¢453 a ¢456 en venta, sin que el Banco Central de Costa Rica realizara operaciones de intervención directa. La Tasa de Política Monetaria se mantiene en 3,25%, sin señal de cambio en la próxima sesión de la Junta Directiva del BCCR programada para el 3 de junio. La presión externa dominante sigue siendo el petróleo: mientras el barril cotice por encima de USD 100, las expectativas cambiarias no tienen un catalizador para la apreciación del colón. La información sobre el tipo de cambio proviene del BCCR; las proyecciones sobre tasas son propias de El Pisuika basadas en el comunicado de la sesión anterior de la Junta Directiva.
El 24 de mayo cierra una semana financieramente intensa: Nvidia reportó el mejor trimestre de su historia y aun así cayó 6,28% en la semana —el mercado había descontado las buenas noticias—; Kevin Warsh tomó posesión en la Fed sin señales de recorte de tasas antes del cuarto trimestre; el petróleo se mantuvo sobre USD 100 por cuarta semana pero los futuros caen ante la expectativa del acuerdo con Irán. El tipo de cambio en Costa Rica cierra la semana sin intervención del BCCR y con una banda estrecha que refleja más incertidumbre que estabilidad.