El WEO de abril proyecta 3.1% de crecimiento; Barcelona acoge una cumbre democrática mientras los aranceles de Trump remodelan el comercio.
El organismo apunta a los conflictos en Medio Oriente y a los aranceles de Trump como las dos variables que más pesan sobre la proyección.
El Fondo Monetario Internacional publicó el 14 de abril su World Economic Outlook de primavera con el titular "Global Economy in the Shadow of War". El pronóstico central de crecimiento global para 2026 es 3,1%, una revisión a la baja respecto al 3,3% de enero. La inflación global subiría a 4,4% antes de retomar su descenso en 2027. El FMI presenta tres escenarios alternativos. En el adverso —mayor escalada en Medio Oriente con choque de precios energéticos— el crecimiento caería a 2,5% y la inflación subiría a 5,4%. En el escenario severo, el crecimiento global bajaría a 2,0% y la inflación superaría el 6,0%. El economista jefe del FMI señaló en la conferencia de prensa del 14 de abril que la incertidumbre arancelaria de Estados Unidos «añade niebla al pronóstico base». Para Costa Rica, el BCCR había proyectado crecimiento económico local del 3,8% para 2026 en su informe de febrero. Una desaceleración global más pronunciada afectaría las exportaciones de servicios —que representan cerca del 60% del total exportado— y presionaría el tipo de cambio si los flujos de capital hacia economías emergentes se reducen.
El 19 de abril, presidentes y primeros ministros de España, Brasil, México, Francia y otros países se reunieron en Barcelona para la IV Cumbre en Defensa de la Democracia. Pedro Sánchez, Luiz Inácio Lula da Silva y Claudia Sheinbaum presentaron una propuesta conjunta para reformar la Secretaría General de la ONU, incluyendo un llamado a que una mujer encabece el organismo por primera vez en su historia. Según Cadena Política, la cumbre formaliza la consolidación del bloque denominado «Movimiento en Defensa de la Democracia», que se posiciona como contrapeso del «Escudo de las Américas» liderado por Estados Unidos. La reconfiguración ideológica del multilateralismo, que venía gestándose desde 2024, se vuelve explícita en el texto de la declaración final. Costa Rica, como nación con tradición multilateralista y en proceso de transición de gobierno, aún no ha definido su posicionamiento formal ante estos dos bloques. La presidenta electa Laura Fernández deberá tomar postura antes de su primer viaje internacional, previsto para junio.
Rusia y Ucrania se acusan mutuamente de incumplimientos; los esfuerzos mediadores de Washington quedaron en segundo plano ante la crisis de Medio Oriente.
El alto al fuego de Pascua Ortodoxa acordado el 10 de abril entre Rusia y Ucrania colapsó casi de inmediato. El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania reportó 2.299 violaciones en las 32 horas del período acordado: 479 bombardeos, 747 ataques de drones de ataque y 1.045 impactos de drones FPV, según Al Jazeera. El Ministerio de Defensa ruso, por su parte, acusó a Kiev de cerca de 2.000 incumplimientos. La tregua había sido propuesta por Zelenski y aceptada por Putin una semana antes. El acuerdo no incluía mecanismos de verificación ni presencia de observadores neutrales, lo que hacía predecible el escenario de acusaciones cruzadas. El análisis del Centro de Iniciativas de Paz de Cambridge advirtió el 2 de abril que ninguna de las diez rondas de mediación desde 2022 ha producido un alto al fuego verificable. La atención de Washington, principal mediador, se ha desplazado hacia Medio Oriente desde octubre de 2025. Costa Rica, sin presencia directa en las negociaciones, mantiene su postura de apoyo a la soberanía ucraniana en foros de la OEA.
El 20 de abril, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. lanza la funcionalidad CAPE (Consolidated Administration and Processing of Entries) dentro del sistema ACE (Automated Commercial Environment), que permite procesar solicitudes de reembolso de aranceles imputados bajo la IEEPA —la ley de emergencias económicas que Trump usó para imponer las tarifas más amplias desde 1993. La Tax Foundation calcula que los aranceles Trump significan un aumento de impuestos promedio de USD 1.500 por hogar estadounidense en 2026. La implementación del CAPE responde a un fallo de la Corte Suprema en febrero que declaró inconstitucionales ciertos aranceles de emergencia, forzando una recalibración procesal de la estrategia comercial de la administración. Para Costa Rica, el impacto es mixto. Las exportaciones de dispositivos médicos y servicios tecnológicos hacia EE.UU. no están gravadas directamente, pero la desaceleración del consumo estadounidense por la presión inflacionaria de los aranceles podría reducir la demanda de servicios exportados desde el país.
Irán abrió 2026 con protestas masivas que la República Islámica ha respondido con represión extensa. Las cifras de fallecidos varían entre decenas y cientos, dependiendo de la fuente; las cifras oficiales iraníes no han sido publicadas al cierre de esta edición. Grupos de derechos humanos con sede en Europa, como HRANA (Human Rights Activists News Agency), reportan detenciones masivas en Teherán, Isfahan y Mashad. El escenario recuerda al de 2022 pero con una diferencia clave: la economía iraní enfrenta una inflación superior al 40% según el Banco Central de Irán, lo que añade una capa socioeconómica a las demandas políticas. Analistas del CIDOB en Barcelona señalan que el régimen ha resistido presiones similares antes, pero la combinación de sanciones internacionales y crisis económica interna crea condiciones más frágiles. El efecto indirecto sobre Costa Rica se limita al precio del petróleo: cualquier escalada que interrumpa el tráfico por el Estrecho de Ormuz elevaría los precios internacionales de combustibles, que en Costa Rica se regulan mediante la ARESEP con rezago de semanas.
Las elecciones húngaras de abril de 2026 son las más competidas desde que Viktor Orbán consolidó el poder. La oposición unificada en torno a Péter Magyar —un candidato joven con perfil europeísta— ha logrado acumular apoyo encuestado similar al del partido gobernante Fidesz, según medios europeos citados por El Orden Mundial. Orbán ha gobernado Hungría desde 2010 y ha sido un vector de tensión constante dentro de la Unión Europea por sus posiciones sobre migración, Estado de derecho y relaciones con Rusia. Una derrota o una victoria ajustada cambiaría la dinámica del bloque europeo a meses de negociaciones presupuestarias clave. Costa Rica tiene relaciones diplomáticas normales con Hungría sin vínculos económicos significativos; sin embargo, el resultado afectaría la cohesión del bloque de la UE, principal socio comercial de Costa Rica en Europa junto con Alemania y Países Bajos.
Un informe de McKinsey Global Institute publicado en marzo de 2026 traza la nueva geometría del comercio global: las cadenas de suministro se fragmentan no por distancia sino por alineación geopolítica. El comercio entre países del mismo bloque creció un 7% en 2025; el comercio cruzado entre bloques cayó un 3%. El panorama se aceleró con los aranceles Trump y la respuesta de China: ambos bloques construyen redes redundantes de semiconductores, minerales críticos y manufactura avanzada. El ganador inesperado de la transición son los países "conector" —India, Vietnam, México— que comercian activamente con ambos lados. Costa Rica tiene potencial de posicionarse como conector en el bloque americano: sus exportaciones de dispositivos médicos y servicios de TI sirven tanto a mercados estadounidenses como europeos. Sin embargo, la política exterior del gobierno Fernández —que aún no ha definido posición ante la Cumbre de la Democracia de Barcelona— determinará qué espacios podrá aprovechar.
El FMI recortó el crecimiento. El alto al fuego de Pascua duró menos de dos días. Barcelona acogió una cumbre que formaliza la división del mundo en bloques ideológicos. Y EE.UU. lanzó un sistema de devolución de aranceles que admite implícitamente que parte de su política comercial era vulnerable ante los tribunales. La narrativa dominante de la semana —que el multilateralismo de posguerra se fragmenta más rápido de lo que sus instituciones pueden adaptarse— es real pero incompleta. El ángulo contrario: la misma semana, 25 países firmaron un acuerdo de libre comercio de servicios digitales bajo la OMC, un recordatorio de que la integración económica avanza en paralelo a la fragmentación política.