El tribunal comercial de EE.UU. declara ilegales los aranceles globales del 10%; la OTAN enfrenta su mayor fractura desde su fundación.
La contrapropuesta iraní exige reconocimiento de soberanía sobre Ormuz, compensación por daños de guerra y levantamiento total de sanciones; Washington la descarta de plano.
La guerra entre EE.UU. e Irán, iniciada con los ataques estadounidenses e israelíes del 28 de febrero, entró en un impasse diplomático en la semana del 11 al 17 de mayo. El cese al fuego alcanzado el 7-8 de abril sigue técnicamente vigente, pero la contrapropuesta iraní para formalizarlo —que incluye el reconocimiento de la soberanía iraní sobre el estrecho de Ormuz, una compensación por los daños de guerra y el levantamiento total de las sanciones— fue rechazada por el presidente Trump, quien la calificó de «totalmente inaceptable» en declaraciones recogidas por CNN. Ambas partes han intercambiado fuego en el estrecho desde la firma del cese. Los efectos económicos globales del conflicto son ya contundentes: el petróleo WTI superó los $104 por barril y el Brent los $109, unos $20 por encima de los niveles previos a la guerra, según datos de InvestingLive del 15 de mayo. Más de 1.600 barcos permanecen varados o en espera de tránsito por el estrecho. El AAA registró un precio promedio de gasolina en EE.UU. de $4.52 por galón. Para Costa Rica, la dependencia de combustibles importados significa que cada $10 de alza en el barril se traduce en un incremento de entre $15 y $20 millones anuales en la factura de hidrocarburos, según estimaciones del BCCR. RECOPE reportó ya ajustes de precio en gasolina, diésel y búnker para las últimas semanas de mayo.
Putin sugiere que la guerra «está llegando a su fin» pero Zelenskyy rechaza la lectura y advierte de escalada continua; el territorio controlado por Rusia creció 1.669 millas cuadradas en el último año.
El cese al fuego de tres días vinculado a las celebraciones rusas del Día de la Victoria expiró sin que Moscú aceptara la propuesta ucraniana de extenderlo. Rusia lanzó más de 200 drones en una sola noche contra el territorio ucraniano, según datos de Zelenskyy, y el mes de abril registró el mayor volumen mensual de drones lanzados desde el inicio de la guerra: más de 8.000. El presidente Putin declaró públicamente que la guerra «está llegando a su fin», pero el presidente Zelenskyy rechazó la caracterización y advirtió que la retórica de Moscú es una táctica para reducir el apoyo occidental a Ucrania. En el terreno, Rusia ganó aproximadamente 1.669 millas cuadradas de territorio ucraniano en el último año, según datos del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW). Las líneas del frente están estabilizadas en Donetsk y Zaporiyia, pero los ataques de drones contra infraestructura energética han intensificado la presión sobre la economía ucraniana de cara al invierno siguiente. Las conversaciones de paz entre Ucrania y Rusia celebradas en Estambul —las primeras en tres años, el 15 de mayo— terminaron sin acuerdo pero con el compromiso de «continuar el diálogo en sede a definir». Para Costa Rica, sin impacto local directo conocido al cierre de esta edición, aunque el alza de fertilizantes derivados del gas ruso sigue presionando los costos del sector agropecuario.
El Tribunal de Comercio Internacional de EE.UU. dictó un fallo 2-1 el 7 de mayo declarando ilegales los aranceles del 10% impuestos por Trump sobre prácticamente todos los países bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974. El tribunal determinó que la Sección 122 autoriza aranceles temporales solo ante crisis severas en la balanza de pagos, no ante déficits comerciales ordinarios como los citados por la administración. El fallo fue impulsado por demandas de pequeñas empresas que argumentaron daños directos. La decisión introduce incertidumbre jurídica en la arquitectura arancelaria de Trump justo cuando el acuerdo parcial con China del 12 de mayo —que rebajó los aranceles sobre productos chinos al 30% y los chinos sobre productos estadounidenses al 10%— comenzaba a estabilizar la tensión bilateral. La administración apeló de inmediato y el 10% permanece vigente mientras el recurso se tramita. Si el fallo se mantiene en apelación, podría afectar el marco arancelario sobre todos los países, incluidos los centroamericanos que mantienen exportaciones agrícolas hacia EE.UU. bajo el CAFTA-DR.
La OTAN atraviesa su fractura más profunda en décadas. El presidente Trump acusó a los aliados europeos de insuficiente respaldo al esfuerzo de guerra en Irán y anunció la retirada de 5.000 soldados estacionados en Alemania como medida de presión. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, respondió desde la Cumbre B9 y Aliados Nórdicos en Bucarest el 13 de mayo llamando a «una Europa más fuerte dentro de una OTAN más fuerte», pero sin una respuesta contundente al anuncio de retirada. Europa aceleró sus planes de autonomía estratégica: la Unión Europea discute la activación del Artículo 42.7 del Tratado de Lisboa —la cláusula de defensa mutua— como complemento de la OTAN, mientras varios países elevan sus presupuestos de defensa por encima del 3% del PIB. El NPR reporta que el escenario de una OTAN sin liderazgo operativo estadounidense, que en 2020 habría parecido una hipérbole, es ahora un escenario de planificación real en Bruselas. Para Costa Rica, el debilitamiento de la arquitectura de seguridad atlántica puede tener consecuencias indirectas en el precio de los seguros de carga marítima y en la estabilidad de los mercados financieros europeos con los que el país mantiene vínculos comerciales.
Los Emiratos Árabes Unidos formalizaron su salida de la OPEP el 1 de mayo, un golpe estructural al cartel que ya venía bajo presión por el techo de producción. El anuncio de los EAU no estuvo acompañado de una declaración de aumento inmediato de producción —sus instalaciones están parcialmente en el área de conflicto del Golfo Pérsico— pero señaliza que Riad pierde a uno de sus principales aliados en la gestión de los recortes. El bloqueo de facto del estrecho de Ormuz —con fuerzas de EE.UU. e Irán controlando sectores opuestos del paso— ha cortado el tránsito de aproximadamente el 20% del petróleo mundial que normalmente fluye por ahí. El WEF calificó la situación como «la disrupción geopolítica de infraestructura energética más significativa desde el embargo árabe de 1973». Los analistas del banco ING advierten que si el bloqueo se extiende más allá de julio, los inventarios estratégicos de los países de la OCDE —incluidos los europeos— podrían caer por debajo del umbral crítico de 90 días. El efecto sobre Costa Rica, que importa casi el 100% de sus hidrocarburos, es proporcional: cada alza de $10 en el barril suma entre $15 y $20 millones a la factura anual.
El cese al fuego entre Israel y Hezbollah en Líbano, vigente desde el 16-17 de abril, fue extendido por tres semanas adicionales hasta el 17 de mayo, con la cláusula que autoriza a Israel a «preservar su derecho a tomar todas las medidas necesarias en defensa propia». Bajo ese paraguas, Israel ejecutó bombardeos casi diarios en el sur del Líbano. El 13 de mayo, ataques israelíes en una carretera al sur de Beirut mataron a ocho personas, entre ellas dos menores, según el ministerio de salud libanés. El gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu no ha aceptado ninguna definición permanente de la línea de alto al fuego, lo que Hezbollah interpreta como una preparación para una nueva ofensiva terrestre. El enviado especial de EE.UU. para el Oriente Medio, Amos Hochstein, viajó a Beirut la semana del 13 de mayo para intentar solidificar el acuerdo antes del vencimiento de la prórroga del 17 de mayo. Al cierre de esta edición no se había anunciado un nuevo acuerdo. Sin impacto local directo conocido para Costa Rica.
La venta marca el fin del estatus de Japón como potencia no exportadora de armas: las nuevas reglas de abril 2026 permiten transferir misiles, barcos y equipamiento militar a aliados.
Japón aprobó en abril de 2026 una revisión histórica de sus reglas de exportación de defensa, permitiendo por primera vez la transferencia al exterior de misiles, barcos de guerra y otro equipamiento militar. El primer gran contrato fue un acuerdo de USD 7.000 millones para suministrar a Australia submarinos de tecnología japonesa, sellado durante la visita a Canberra de la primera ministra Sanae Takaichi a comienzos de mayo. El acuerdo cubre también energía, tierras raras y alimentos, ampliando el vínculo bilateral más allá de lo militar. La decisión de Tokio responde a la presión de Trump para que los aliados asiáticos asuman más responsabilidad en su propia defensa, y a la percepción de que el paraguas nuclear de EE.UU. sobre Asia es hoy menos confiable que en 2020. El contrato con Australia es el más grande de la historia de la industria de defensa japonesa. Para Costa Rica, que no tiene ejército y cuya política exterior descansa en el derecho internacional, el rearme de Japón es señal de un reordenamiento global de la arquitectura de seguridad que afecta los marcos multilaterales en los que el país confía.