El sector tecnológico ha eliminado más de 95.000 puestos en 247 eventos en 2026; casi la mitad se atribuye directamente a automatización con IA, pero Harvard Business Review advierte que el fenómeno es más complejo.
La compañía de Mark Zuckerberg comenzará la mayor ronda de despidos de 2026 en diecisiete días; los roles más afectados son atención al cliente, moderación de contenido y equipos de producto sin vinculación directa a proyectos de IA.
Meta ha confirmado que los despidos de 8.000 empleados —equivalentes al 10% de su nómina global de aproximadamente 80.000 personas— comenzarán el 20 de mayo de 2026. The Next Web y CNBC reportaron el 2 de mayo que las notificaciones internas a los empleados afectados se enviarán en la semana del 12 al 16 de mayo, con una segunda ola en la primera semana de junio. Los perfiles más expuestos incluyen equipos de servicio al cliente, moderación de contenido, administración de producto en áreas sin vinculación directa a los proyectos de IA generativa, y una parte de los roles de ingeniería de software de nivel medio (L4-L5) cuya función puede ser parcialmente automatizada con los agentes de IA que Meta desarrolla internamente. Meta ya eliminó 21.000 puestos en su «año de la eficiencia» de 2023, y otros 3.600 en la primera ronda de 2024. La ronda de mayo 2026 es la más grande desde entonces en términos absolutos, aunque en términos porcentuales es similar a las de 2023. Zuckerberg justificó los recortes en el último earnings call de Meta como una «reorientación de recursos humanos hacia IA», pero no publicó los criterios específicos de selección de los empleados afectados. Para los aproximadamente 4.000 empleados costarricenses que trabajan para Meta en sus centros de operaciones y soporte técnico en Costa Rica —incluyendo los equipos de moderación de contenido en español para América Latina con sede en Heredia—, la incertidumbre es alta: Meta no ha especificado qué porcentaje de los 8.000 despidos corresponde a América Latina, y el silencio sobre la distribución geográfica de los cortes es uno de los reclamos documentados por el sindicato Communication Workers of America (CWA) en su carta del 1 de mayo al directorio de Meta.
El contador de despidos tech de 2026 llegó a 95.000 puestos eliminados en 247 eventos distintos al 2 de mayo, según el tracker de informationweek.com. Los cuatro mayores eventos del año son Oracle (entre 20.000 y 30.000 empleados, marzo), Amazon (16.000 corporativos, enero), Intel (27.058, anunciados a finales de 2025 pero ejecutados en Q1 2026) y Microsoft (15.347 en múltiples rondas). A esa cifra se suma la ronda de Meta que inicia el 20 de mayo. Si el ritmo de 882 despidos diarios se mantiene durante el segundo semestre de 2026, el año cerraría con aproximadamente 264.000 despidos tech globales, superando los 245.000 de 2025 y aproximándose a los 263.000 del año récord de 2022. El análisis por sector de actividad revela un patrón más matizado que la narrativa de «la IA elimina empleos»: los tres perfiles con mayor número absoluto de despidos son atención al cliente, control de calidad y redacción de contenidos —todos altamente sustituibles por herramientas de IA existentes— pero el cuarto lugar lo ocupa ingeniería de software de nivel medio, cuya automatización es parcial y selectiva. Las empresas no están eliminando a los ingenieros más productivos; están eliminando los perfiles de productividad promedio que se pueden reemplazar con asistentes de codificación por IA. Para el mercado laboral de Costa Rica, donde el sector tech y de servicios compartidos emplea directamente a más de 90.000 personas —muchas en roles de soporte técnico, moderación de contenido y servicios al cliente para empresas multinacionales—, el patrón de despidos globales es una señal de alerta temprana. El CINDE (Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo) no ha publicado proyecciones específicas sobre el impacto de las olas de despidos en las empresas de Zona Franca al cierre de esta edición.
Communication Workers of America publicó el 1 de mayo una carta formal al directorio de Meta exigiendo transparencia geográfica y sectorial sobre los próximos despidos antes de que las notificaciones sean enviadas.
Communication Workers of America (CWA), el sindicato que representa a una parte de los trabajadores de contratos en empresas del sector tech en EE.UU., publicó el 1 de mayo una carta formal dirigida al directorio de Meta exigiendo tres informaciones antes del inicio de los despidos: el porcentaje de los 8.000 cortes que corresponde a empleados fuera de EE.UU.; los criterios de elegibilidad de los roles seleccionados para los cortes; y los mecanismos de apelación para empleados que consideren que su selección fue discriminatoria. Meta no respondió públicamente a la carta al cierre de esta edición. La empresa tiene precedente de ejecutar despidos masivos con mínima transparencia previa: en 2023, los empleados despedidos recibieron la notificación por correo electrónico a las 6 a.m. de un miércoles, con acceso inmediatamente desactivado a sus cuentas corporativas. La práctica es legal en EE.UU. bajo la ley WARN Act siempre que la notificación llegue 60 días antes, aunque en rondas anteriores Meta ha pagado compensaciones aceleradas a cambio de reducir ese plazo. La situación es particularmente relevante para los trabajadores de moderación de contenido en Costa Rica, muchos de los cuales son contratistas de empresas intermediarias (no empleados directos de Meta) y por lo tanto pueden no estar cubiertos por los mismos protocolos de notificación que los empleados directos en EE.UU. La Asociación de Empleados de los Servicios de Comunicación de Costa Rica (ASECOC) no había publicado un comunicado al respecto al cierre de esta edición.
Un análisis de Harvard Business Review publicado en enero de 2026 se convirtió esta semana en referencia obligada en los debates sobre despidos tech, citado tanto por defensores de los trabajadores como por analistas de mercado. La tesis central: la mayoría de los despidos tech actuales no están causados por la IA reemplazando trabajos en tiempo real, sino por la expectativa de que la IA los reemplazará pronto. Las empresas están anticipando la curva de productividad y ajustando nóminas antes de que la automatización esté completamente desplegada, lo que significa que muchos de los empleados despedidos en 2026 estaban siendo productivos cuando fueron despedidos. La distinción importa por tres razones. Primera, las proyecciones de eficiencia futura pueden ser incorrectas: si la IA no alcanza la productividad esperada en los plazos anunciados, las empresas habrán reducido su capacidad operacional sin el beneficio esperado. Segunda, los costos de recontratación tras un despido masivo son históricamente subestimados: después de la ola de despidos de 2022-2023, empresas como Amazon, Google y Meta volvieron a contratar masivamente en 2024 a salarios más altos. Tercera, la narrativa de «la IA reemplaza empleos» puede estar distorsionando las decisiones de formación profesional de jóvenes que descarten carreras en áreas que en realidad no están en riesgo inmediato. El ángulo contrario es el que plantea The Hill, citando a la analista económica Sasha Stashwick: la distinción entre «potencial» y «desempeño» de la IA puede ser académica para el empleado que pierde su trabajo ahora. El hecho de que el despido sea «anticipatorio» no cambia sus efectos económicos inmediatos. Para los departamentos de RRHH costarricenses que gestionan equipos mixtos de empleados permanentes y contratistas en funciones potencialmente automatizables, el análisis de HBR sugiere desarrollar un mapa de exposición al riesgo de automatización por función, no esperar a que la decisión llegue desde la sede en el exterior.
TechTimes reportó en marzo de 2026 que el número de ofertas de empleo para roles relacionados con IA en las grandes empresas tecnológicas aumentó un 92% en los primeros tres meses del año, con una prima salarial del 56% respecto a los roles de ingeniería de software convencional equivalente. Los perfiles con mayor demanda son ingenieros de machine learning, especialistas en MLOps (operaciones de modelos de lenguaje en producción), evaluadores de calidad de modelos y —el perfil que más sorprendió a los analistas por su velocidad de crecimiento— los «ingenieros de evals», especializados en diseñar pruebas de comportamiento para modelos de lenguaje. El contraste es estructural: las empresas están ejecutando una transición acelerada de nóminas donde las plazas de alto costo por unidad de productividad (ingeniería de software mid-level, atención al cliente, QA manual) se reemplazan por nóminas más pequeñas de especialistas de IA con salarios más altos. El resultado neto en dólares de nómina puede ser neutral o incluso positivo para las empresas, pero el impacto en el número de personas empleadas es inequívocamente negativo en el corto plazo. Para Costa Rica, esto tiene una implicación concreta en la política educativa: el TEC, la UCR y la ULACIT han visto un aumento del 35% en la matrícula de cursos de machine learning y ciencia de datos desde 2024, según datos del CONARE. Pero la brecha entre los perfiles que el mercado demanda —especializados, con experiencia en producción— y los que los programas académicos producen —teóricos, sin experiencia en despliegue real— sigue siendo amplia. Los departamentos de RRHH que gestionan la formación interna tienen aquí una oportunidad concreta: los empleados en roles en riesgo de automatización son candidatos naturales para programas de reskilling hacia MLOps o evaluación de modelos, siempre que tengan la base técnica suficiente.
— La misma fuerza que elimina roles de soporte y moderación está creando una demanda sin precedentes de perfiles de machine learning, MLOps, ingeniería de prompts y evaluación de modelos.
Los diecisiete días que faltan para los primeros despidos de Meta son el marcador más concreto de la semana en gestión humana. Pero la lectura más útil no es el contador: es la distinción que HBR introduce entre despidos por desempeño real de la IA versus despidos por expectativa de desempeño futuro. Esa distinción define el margen de acción para los responsables de RRHH que todavía tienen tiempo de diseñar estrategias de reskilling antes de que la decisión les llegue desde la sede. La próxima semana traerá las notificaciones internas de Meta (semana del 12 al 16 de mayo) y con ellas el primer gran test de cómo las empresas gestionan públicamente la comunicación de despidos masivos en un contexto donde los modelos de IA son simultáneamente la causa del recorte y la herramienta que los managers usarán para comunicarlo. Para los equipos de RRHH costarricenses en empresas multinacionales, la pregunta práctica de la semana es una sola: si llegara una instrucción de recorte desde la sede, ¿cuántos de sus puestos tienen ya un plan de contingencia documentado?