El volcán registró su erupción más energética de 2026 a las 3:03 a.m. del sábado; en San José, la nueva Asamblea Legislativa cerró el jueves con el partido de Fernández controlando los seis puestos del directorio por primera vez desde 2001.
El OVSICORI catalogó la erupción freatomagmática de las 3:03 a.m. del 2 de mayo como el evento volcánico de mayor intensidad registrado en Costa Rica en lo que va del año.
El volcán Rincón de la Vieja, en la provincia de Guanacaste, registró el sábado 2 de mayo a las 3:03 a.m. hora local una erupción freatomagmática que el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (OVSICORI) catalogó como la más energética del año en el país. La columna de emisión alcanzó aproximadamente 1,5 kilómetros sobre el cráter activo y generó lahares menores en los ríos Pénjamo y Azul, que drenan hacia la vertiente Caribe del macizo. El OVSICORI activó el nivel de alerta amarilla para el sector norte de Guanacaste y emitió recomendación de no acercarse al área del cráter en un radio de cuatro kilómetros. Las comunidades de las faldas del volcán —Buena Vista del Norte, Cañas Dulces— recibieron aviso preventivo de la CNE, pero no se reportaron evacuaciones. La erupción fue seguida por una secuencia de tres sismos de magnitud menor a 2,0 en el área de la caldera. El Rincón de la Vieja ha tenido actividad intermitente desde 2024; la erupción del 2 de mayo es cualitativamente diferente a las expulsiones de gases y material fino de los meses anteriores. El OVSICORI indicará en su boletín del lunes si el evento es puntual o marca el inicio de una fase de mayor actividad. Para los operadores turísticos de la zona —el Parque Nacional Rincón de la Vieja recibe cerca de 100.000 visitantes al año, muchos de ellos turistas internacionales— la alerta amarilla implica el cierre preventivo de los senderos al cráter hasta nueva evaluación.
El partido gobernante tomó el último puesto del directorio 2026-2027 el jueves 1 de mayo, completando un dominio institucional que le da agenda legislativa plena durante el primer año de gobierno Fernández.
Pueblo Soberano consumó el 1 de mayo el control total del directorio legislativo 2026-2027 al ocupar los seis puestos disponibles —presidencia, dos vicepresidencias, primera, segunda y tercera secretaría—, un resultado que no se registraba en Costa Rica desde que el Partido Liberación Nacional controlara el Congreso en 2001, según El Financiero. El control del directorio no equivale a mayoría calificada para votos de fondo, donde Pueblo Soberano necesita al menos siete votos de otras fracciones para alcanzar los 38 necesarios, pero sí le da a la fracción de 31 diputados el poder de establecer la agenda de sesiones, ordenar el debate y priorizar los proyectos de ley. La oposición —Liberación Nacional con 17 diputados, el Frente Amplio con 7, la coalición Agenda Ciudadana con 1 y el PUSC con 1— no logró articular un bloque de negociación antes de la instalación del 1 de mayo. Fuentes legislativas citadas por La República señalan que varios diputados de Liberación Nacional mostraron disposición a negociar cargos de subcomisiones a cambio de no bloquear el directorio, pero las conversaciones no llegaron a tiempo. El primer proyecto que el directorio de Pueblo Soberano pondrá en agenda es la reforma al artículo 16 de la Ley Orgánica del Banco Central, que busca ampliar el mandato del BCCR para incluir el pleno empleo como objetivo explícito junto a la estabilidad de precios. Los economistas del sector privado han advertido que el cambio podría comprometer la independencia del banco central si no viene acompañado de reformas de gobernanza. El ángulo contrario lo da el propio BCCR: en su comunicado del 28 de abril, el banco señaló que el mandato dual —inflación + empleo— ya es la norma en los bancos centrales de los países del G7 y de la mayoría de América Latina.
La presidenta electa tiene seis días para definir los últimos puestos de su gabinete y abrir el nuevo despacho; la primera semana de gobierno incluye la firma de los decretos ejecutivos que reemplazan los reglamentos de la era Chaves.
Laura Fernández Delgado asumirá la presidencia de Costa Rica el 8 de mayo en el Estadio Nacional de San José, en una ceremonia abierta al público y de ingreso libre. La traspaso de mando tendrá una particularidad inédita: el primer Consejo de Gobierno se celebrará el mismo día en el estadio, ante el público presente. Las fuentes citadas por Infobae destacan que la ceremonia contará con la ausencia significativa de varios expresidentes; el protocolo completo no ha sido publicado. Fernández ha anunciado que durante sus primeros 100 días de gobierno firmará los decretos ejecutivos que anulan las reformas reglamentarias más controvertidas de la era Rodrigo Chaves en tres áreas: gestión de las instituciones autónomas, contratación pública y régimen de becas del CONARE. En materia fiscal, el primer proyecto que presentará al nuevo directorio de Pueblo Soberano es la reforma tributaria que ajusta el impuesto sobre la renta de personas jurídicas en el régimen definitivo —buscando recaudar USD 150 millones adicionales para el año fiscal 2027. La transición tiene un flanco de gestión: el gabinete completo aún no estaba confirmado al cierre de esta edición. Dos ministerios clave —Hacienda y Planificación— tienen nombres propuestos pero no anunciados oficialmente. La presión sobre el tipo de cambio por el alza del petróleo podría generar una primera prueba de fuego para la ministra de Hacienda entrante antes de que el gobierno cumpla su primer mes.
Las exportaciones costarricenses de bienes alcanzaron USD 5.556 millones entre enero y marzo de 2026, un incremento del 8% equivalente a USD 415 millones adicionales respecto al mismo período de 2025, según datos publicados por PROCOMER. Los rubros que lideran el crecimiento son los dispositivos médicos —que ya representan cerca del 30% del total exportado— y los productos de alta tecnología del régimen de zonas francas, con Intel como exportador individual más relevante. El crecimiento exportador tiene un telón de fondo complejo: la apreciación del colón en ¢22 durante 2026 reduce los ingresos en moneda local de los exportadores y los pone en desventaja frente a competidores de países con monedas más débiles. El sector agrícola exportador —piña, banano, café— reporta márgenes comprimidos, aunque el volumen exportado creció moderadamente. Las empresas del régimen definitivo, en contraste con las de zona franca, registran el mayor impacto de la apreciación cambiaria. El ángulo contrario lo plantea CINDE: la apreciación del colón atrae inversión extranjera directa porque reduce el costo de instalación en dólares, lo que explica que el flujo de IED en Q1 2026 fue el más alto desde 2019. El dilema para el BCCR es gestionar ambos efectos simultáneamente bajo la presión adicional del alza del crudo, que podría revertir la tendencia apreciativa del colón en los próximos meses.
El tipo de cambio del colón costarricense se ha apreciado ¢22 en lo que va de 2026, beneficiando a importadores y consumidores pero comprimiendo los márgenes de los exportadores. Esa tendencia enfrenta ahora su mayor prueba: el precio del barril de petróleo superó los USD 100 tras el retiro de los EAU de la OPEP y la tensión en Medio Oriente, lo que eleva la factura de importación de combustibles y presiona el déficit en cuenta corriente. Según el Grupo Financiero Mercado de Valores, la proyección del tipo de cambio para el segundo semestre de 2026 se ajusta hacia el rango de ¢480 a ¢490 por dólar, con sesgo alcista. La presión proviene de dos fuentes: el aumento en el precio del crudo, que incrementa la demanda de dólares para pagar importaciones de combustible, y los pagos de deuda externa que el gobierno central tiene programados para julio. Si el barril se mantiene sobre USD 100 más de cuatro semanas, el BCCR podría verse presionado a intervenir en el mercado cambiario para amortiguar la depreciación. Para los hogares costarricenses, el efecto práctico es doble: los combustibles subirán de precio en la revisión quincenal de ARESEP prevista para mayo, y los productos importados —desde electrodomésticos hasta repuestos de vehículos— se encarecerán si el colón se deprecia. El sector que más se beneficiaría de una corrección cambiaria es la agricultura de exportación, que ha operado con márgenes mínimos durante el período de colón fuerte.
El sábado 2 de mayo de 2026 Costa Rica enfrenta tres lecturas simultáneas de su momento histórico. En lo político, la instalación de la nueva Asamblea con Pueblo Soberano controlando el directorio completo configura un inicio de gobierno con mayor fluidez legislativa que cualquier administración en los últimos 25 años. En lo económico, las exportaciones de Q1 rompen récords mientras el tipo de cambio y el petróleo introducen variables que pueden cambiar el cuadro en semanas. En lo ambiental, el Rincón de la Vieja recuerda que la actividad volcánica costarricense no sigue agendas políticas. La semana que comienza lleva al traspaso de mando del 8 de mayo. Fernández heredará una economía con fundamentos sólidos —crecimiento del 3,6%, inflación baja, exportaciones récord— pero con presiones cambiarias emergentes, una agenda fiscal pendiente y un BCCR que debe navegar la presión del crudo sin comprometer la estabilidad monetaria. La primera prueba no será legislativa: será ver si el petróleo sobre USD 100 genera inflación importada antes de que el nuevo gabinete económico esté siquiera instalado.