SHRM: la IA desplaza empleos 5,7 veces más de lo que los elimina; jornada de cuatro días avanza como política oficial en Polonia y Filipinas.
Challenger, Gray & Christmas registró en abril de 2026 el primer mes en que la automatización con inteligencia artificial encabezó las causas declaradas de despidos corporativos en EE.UU.
El informe mensual de Challenger, Gray & Christmas registró en abril de 2026 que el 26% de los despidos anunciados por empresas estadounidenses citaron explícitamente la automatización con inteligencia artificial como causa principal, superando por primera vez a la reestructuración organizacional (21%) y los recortes de costos generales (19%). En términos absolutos, las 2.214 separaciones vinculadas a IA del mes de abril fueron las más altas desde que el tracker comenzó a categorizar la causa de los despidos en 2024. El sector más afectado fue el de servicios financieros, donde bancos y aseguradoras han desplegado agentes de IA para tareas de análisis de crédito, revisión de contratos y servicio al cliente que antes requerían personal de nivel medio. El sector tecnológico es el segundo en citas de IA como causa, con la paradoja de que las empresas que construyen las herramientas de automatización también las usan internamente para reducir sus propias plantillas de soporte, operaciones y QA. El ángulo contrario: Challenger reconoce que la categorización de causa en los anuncios de despidos es declarativa —las empresas eligen cómo justificar públicamente los recortes— y la IA puede ser usada como paraguas explicativo para cortes que tienen raíces más complejas en valoraciones, tasas de interés o caídas de demanda. Economistas del MIT señalaron que la correlación entre adopción de IA y tasas de desempleo sectorial sigue siendo débil en los datos de largo plazo. Para Costa Rica, el BCCR publicó esta semana una nota técnica que señala que los sectores de servicios en las zonas francas —call centers, análisis de datos, BPO— son los de mayor exposición a sustitución parcial por IA en el horizonte de 2026-2028.
Los recortes de Meta —el 10% de su plantilla global— se producen cinco meses después del anterior ciclo de reestructuración y se alinean con la estrategia de redirigir gasto hacia infraestructura de IA.
Meta Platforms anunció el lunes que ejecutará 8.000 separaciones a partir del 20 de mayo de 2026, el 10% de su plantilla global de aproximadamente 77.000 empleados. El CEO Mark Zuckerberg comunicó internamente que los cortes afectan principalmente a posiciones de gestión intermedia, operaciones y roles de soporte que la compañía considera duplicados o automatizables con sus propias herramientas de IA. La compañía redirigirá el ahorro hacia infraestructura de cómputo para modelos de IA y el hardware de Meta Quest. Meta no es el único actor: Oracle anunció la eliminación de 30.000 posiciones a nivel global en su reorganización post-adquisición de Cerner; PayPal tiene en marcha recortes de aproximadamente el 20% de su plantilla; Snap eliminó 1.000 posiciones en abril; GitLab redujo su equipo en un 10%; General Motors aceleró las salidas voluntarias en sus divisiones de software. El total de despidos en el sector tecnológico en 2026 supera los 92.000 trabajadores en lo que va del año, con el 47,9% de esos cortes atribuidos directa o indirectamente a la reorganización por IA. El ángulo contrario: el mercado laboral tecnológico en EE.UU. sigue con tasas de desempleo del 2,9%, por debajo del promedio nacional. Los ingenieros de software con experiencia en sistemas de IA y MLOps reciben entre 15 y 30 ofertas de trabajo activas según LinkedIn Recruiter. La ola de despidos refleja una redistribución del talento —de roles genéricos a especializados— más que una contracción general del empleo tecnológico. Para Costa Rica, Oracle tiene operaciones en el país con más de 1.200 empleados; la compañía no comunicó si los recortes globales afectan la sede de Heredia.
El informe de la Society for Human Resource Management (SHRM) publicado en mayo de 2026 analizó el impacto de la IA en el mercado laboral de EE.UU. con una conclusión que matiza el alarmismo: la IA desplaza roles —cambia lo que se hace dentro de un puesto— 5,7 veces más de lo que los elimina completamente. Sin embargo, el informe identifica una brecha de género pronunciada: el 79% de las trabajadoras en sectores con alta exposición a IA reportaron haber experimentado algún desplazamiento de tareas en los últimos doce meses, frente al 58% en hombres, en parte porque las mujeres están sobrerrepresentadas en roles administrativos, de gestión de datos y servicio al cliente que los modelos de lenguaje grande impactan más directamente. El ángulo contrario: la brecha de impacto por género en desplazamiento de tareas no se traduce automáticamente en peor salario o menor empleabilidad. El mismo informe muestra que las mujeres que completaron capacitación en herramientas de IA tienen tasas de promoción un 12% más altas que las que no lo hicieron. SHRM recomienda que los programas de recapacitación —reskilling— en las empresas prioricen activamente a las cohortes con mayor exposición. Para Costa Rica, el IMAS y el INA lanzaron en enero el programa «Mujeres al Futuro Digital», que busca capacitar a 15.000 mujeres en herramientas de automatización antes de finales de 2026.
Los datos consolidados de Layoffs.fyi al 15 de mayo de 2026 registran 179 eventos de despido en el sector tecnológico y adyacente en EE.UU., con un total de 113.863 trabajadores afectados desde el 1 de enero. El ritmo supera el primer trimestre de 2025 (88 eventos, 47.000 trabajadores) y se acerca al primer trimestre de 2023, el pico histórico del tracker. Las empresas con más de 1.000 trabajadores afectados incluyen a Meta, Oracle, PayPal, Snap, GitLab, Workday y Salesforce. La concentración sectorial es pronunciada: el 61% de los despidos ocurre en empresas de software, el 18% en fintech y el 14% en hardware/semiconductores. Solo el 7% restante está en tecnología de salud, energia o retail. Para los profesionales costarricenses en el sector tecnológico, el impacto es indirecto: las empresas de zonas francas que prestan servicios a corporativos estadounidenses afectados pueden ver reducirse los contratos de outsourcing, aunque históricamente los ciclos de recorte aceleran también la delegación de trabajo a proveedores de menor costo en América Latina.
Un análisis publicado esta semana por Flex Index, que rastrea las políticas de trabajo presencial de las 100 mayores empresas de EE.UU. por capitalización, encontró que el 54% de los empleados del Fortune 100 tienen actualmente una política formal de cinco días presenciales por semana —equivalente al RTO (Return to Office) completo—, frente al 11% en 2024. Los impulsores del cambio son las grandes financieras (JPMorgan, Goldman Sachs, Bank of America) y las tecnológicas que dependen de acuerdos de acceso a hardware clasificado (Amazon, Oracle). El otro 46% mantiene alguna variante de trabajo híbrido. La primera semana de mayo se cumplió un año de los primeros mandatos federales de RTO para empleados del gobierno de EE.UU., y una encuesta interna del Gobierno filtrada a Politico mostró que la productividad medida en entregables no cambió significativamente, pero la satisfacción laboral cayó un 18 puntos porcentuales. El ángulo contrario: el movimiento RTO puede ser una señal de que las empresas intentan justificar sus inversiones inmobiliarias en contratos de arrendamiento firmados antes de 2022, más que una decisión basada en productividad real. Para Costa Rica, la mayoría de las empresas de zonas francas tecnológicas mantienen modalidades híbridas de dos a tres días presenciales.
Polonia y Filipinas se convirtieron en mayo de 2026 en los primeros países en lanzar programas piloto de jornada laboral de cuatro días con respaldo legislativo formal —no solo programas voluntarios de algunas empresas—. Polonia implementa un ensayo de 12 meses en el sector público que incluye a 140.000 funcionarios; Filipinas extiende la opción de cuatro días como derecho opcional negociable en los contratos del sector privado. Ambas iniciativas son en parte una respuesta al envejecimiento de la población activa y al descenso de la natalidad. El mismo mes, Nature Human Behaviour publicó los resultados del ensayo internacional de jornada de cuatro días con mayor muestra hasta la fecha: 73 empresas en 17 países, 4.300 empleados, seguimiento de 14 meses. La productividad medida en ingresos por empleado se mantuvo igual o aumentó en el 91% de las empresas participantes; el absentismo cayó un 26%; la intención de renuncia bajó del 24% al 8%. El ángulo contrario: las empresas que participaron voluntariamente en el ensayo tienen un sesgo de selección evidente —las que creen que funcionará son las que se apuntan—, y los sectores industriales con producción continua (manufactura, logística) no estaban representados. Para Costa Rica, el MTSS no tiene propuesta legislativa activa de cuatro días, aunque el debate está presente en mesas de diálogo del sector servicios.
Los datos de Challenger y el informe SHRM pintan una semana de aparente contradicción: cortes históricos atribuidos a la IA en EE.UU. y, al mismo tiempo, los datos macroeconómicos más robustos de empleo pleno en los últimos quince meses.
La semana del 12-17 de mayo de 2026 condensó las dos caras del mercado laboral de la era de la IA: despidos masivos en Meta, Oracle y PayPal, una tasa de atribución a tecnología sin precedentes en el tracker de Challenger, y —simultáneamente— una tasa de desempleo general en EE.UU. del 3,4%, la más baja en quince meses según el Bureau of Labor Statistics. El aparente oxímoron tiene una explicación: los despidos tecnológicos afectan a sectores muy concretos, mientras que la generación de empleo ocurre en construcción, salud, energías renovables y servicios locales, sectores con menor exposición a automatización inmediata. El McKinsey Global Institute publicó esta semana una actualización de su modelo de impacto de la IA en el empleo, con una conclusión que revisa al alza sus estimaciones anteriores: en el horizonte 2026-2035, la IA generará netos 7,3 millones de empleos en EE.UU. —después de restar las destrucciones— principalmente en nuevas categorías de trabajo centrado en supervisar, auditar y mejorar sistemas de IA. La advertencia: la transición no es automática; los trabajadores desplazados en administración o análisis de datos no migran solos a roles de IA sin intervención activa de formación. Para Costa Rica, el INA tiene actualmente 23.000 personas en formación en competencias digitales avanzadas, la mayor cohorte de su historia reciente.