El S&P 500 cae 1,24% a 7.408 puntos; Bitcoin retrocede a USD 78.041; el bono a 10 años sube al 4,47%; y el colón costarricense se mantiene fuerte a ₡453 por dólar mientras el petróleo sigue presionado.
El Nasdaq bajó 1,54% y el Dow Jones cedió 1,07% a 49.526 puntos; el dato de IPC de abril fue el detonante de la caída más intensa en un solo día desde febrero.
Wall Street registró el 15 de mayo su mayor retroceso diario del trimestre: el S&P 500 cerró en 7.408 puntos (-1,24%), el Nasdaq en -1,54% y el Dow Jones en 49.526 puntos (-1,07%). El detonante fue el dato del Índice de Precios al Consumidor de abril en Estados Unidos, que marcó 3,8% interanual, el nivel más alto desde 2023, impulsado principalmente por los precios de la energía derivados del conflicto en el Estrecho de Ormuz. Las acciones tecnológicas lideraron la baja. Los rendimientos de los bonos del Tesoro subieron con fuerza ante la lectura de que la Reserva Federal no tiene margen para recortar tasas este año: el bono a 10 años escaló al 4,47% y el de 2 años tocó 4,21%. Los inversores ajustaron sus proyecciones de recortes de la Fed de dos a ninguno para 2026, según los futuros de fondos federales cotizados en el CME. Para Costa Rica, la caída de Wall Street tiene efectos diferidos pero concretos: el fondo de pensiones voluntarias del Régimen Opcional de Pensiones, que tiene exposición a fondos indexados de renta variable de EE.UU., registrará una baja en las valorizaciones de los portafolios del trimestre. El BCCR sigue monitoreando la presión inflacionaria global para decidir si mantiene su Tasa de Política Monetaria en 3,25% o la sube en la reunión de junio.
La Reserva Federal mantuvo su tasa de referencia en el rango de 3,00%-3,25% en su reunión del 7 de mayo, en la votación más dividida en más de un cuarto de siglo: cuatro miembros del FOMC votaron por un recorte preventivo ante el enfriamiento de la actividad económica, mientras la mayoría impuso el statu quo por la persistencia inflacionaria. La cifra del IPC de abril (3,8%) ratificó esa decisión. Con el petróleo Brent por encima de los USD 100 por barril y las expectativas de inflación a 12 meses en 3,2% según la encuesta del BCCR costarricense, los mercados valoran ahora solo un 28% de probabilidad de algún recorte de la Fed antes de diciembre. La tasa de los fondos federales está en su nivel más alto desde 2001. Para las empresas costarricenses con deuda en dólares a tasa variable —frecuente en el sector inmobiliario y en las exportadoras del ZEE—, el entorno de tasas altas prolonga la presión financiera al menos hasta el primer trimestre de 2027.
Rubio pronosticó una caída «drástica» del crudo si Irán reabre el Estrecho de Ormuz; los 1.600 barcos varados en la zona mantienen el mercado bajo presión permanente.
El crudo Brent cerró el 15 de mayo en USD 100,25, una caída del 7,86% desde el pico de USD 118 alcanzado en la segunda semana de abril cuando la guerra EE.UU.-Israel-Irán se intensificó. El WTI retrocedió a USD 94,68. La corrección obedece a señales mixtas sobre la negociación entre Washington y Teherán: el canciller iraní confirmó que «los mensajes continúan, aunque lentamente». El secretario de Estado Marco Rubio declaró el 16 de mayo que, cuando Irán reabra Ormuz, la caída del petróleo será «drástica» porque el crudo retenido inundará el mercado. Sin embargo, los analistas de S&P Global Commodity Insights advierten que «drástica» depende de si la reapertura es gradual o inmediata: una apertura escalonada de 30-60 días llevaría el Brent a USD 80-85; una reapertura total en 72 horas podría colapsar el precio temporalmente a USD 65-70 antes de estabilizarse. Para Costa Rica, cuya factura de combustibles es importada en su totalidad, el crudo a USD 100 mantiene la presión sobre el RECOPE y sobre los precios regulados de gasolina y diésel. El ARESEP tiene pendiente una revisión tarifaria para junio; si el Brent no baja de USD 90 para esa fecha, los precios al consumidor subirán entre ₡50 y ₡80 por litro.
Bitcoin cayó 3,03% el 15 de mayo a USD 78.041, siguiendo la misma lógica macro que hundió a Wall Street: el IPC de 3,8% en EE.UU. alejó la expectativa de recortes de la Fed y redujo el apetito de riesgo en todo el espectro de activos. La correlación del precio de Bitcoin con el S&P 500 se mantiene en torno al 90% en lo que va del año, reforzando la narrativa de que el activo se mueve más como acción de crecimiento de alto riesgo que como reserva de valor. Pese a la caída, el precio sigue por encima de los USD 68.000 de comienzos de año. La estrategia de Strategy (antigua MicroStrategy) reportó el 16 de mayo la adición de USD 43 millones en Bitcoin a su tesorería —actualmente 11.000 BTC en total—, señalando que mantiene su tesis de acumulación independientemente de la volatilidad de corto plazo. En Costa Rica, donde el BCCR reportó un aumento del 22% en transacciones cripto declaradas ante el SUGEF en el primer trimestre, la volatilidad del mercado sigue siendo el principal freno para la adopción institucional.
El tipo de cambio en Costa Rica cerró el 15 de mayo en ₡453,35 por dólar, consolidando un año de apreciación del colón que lo llevó desde los ₡497 de mayo de 2025. Los tres motores del fortalecimiento son: el ingreso de divisas por exportaciones de dispositivos médicos (el principal rubro de exportación), la inversión extranjera directa que creció un 15% en el primer trimestre según CINDE, y la debilidad relativa del dólar frente a las monedas de economías emergentes que basan su sector externo en manufactura avanzada. Sin embargo, el contexto global amenaza con revertir la tendencia. La guerra en Ormuz mantiene el petróleo por encima de USD 100, lo que presiona la cuenta corriente costarricense que importa el 100% de su petróleo. El economista Luis Mesalles (Academia de Centroamérica) proyecta un tipo de cambio de ₡480-₡490 para fin de año si el conflicto en Medio Oriente no se resuelve antes de agosto. El BCCR tiene margen para intervenir, pero su política de acumulación de reservas internacionales —que alcanzaron USD 13.400 millones en marzo— le da espacio para amortiguar movimientos bruscos.
— En mayo de 2025 el dólar costaba ₡497; hoy está en ₡453. La pregunta es hasta cuándo sostiene esa fortaleza el petróleo caro y la inflación externa.
El rendimiento del bono del Tesoro de EE.UU. a 10 años alcanzó el 4,47% el 15 de mayo, el nivel más alto de lo que va del año. El movimiento refleja que los inversores han eliminado prácticamente todas las expectativas de recortes de la Fed en 2026: el mercado de futuros asigna ahora menos del 28% de probabilidad a cualquier baja de tasas antes de diciembre. Los bonos del Tesoro a 2 años, más sensibles a las expectativas de política monetaria, subieron al 4,21%. El impacto en Costa Rica es directo: el diferencial entre los rendimientos de los Eurobonos costarricenses y los Tesoros de EE.UU. ha aumentado en los últimos tres meses. El Ministerio de Hacienda —ahora bajo la coordinación de Rodrigo Chaves— tiene previsto salir al mercado internacional en el segundo semestre con una emisión de Eurobonos para refinanciar deuda que vence en 2027. Con el Tesoro a 10 años en 4,47%, el costo de esa emisión será significativamente más alto que el proyectado en el presupuesto de 2026.