Los índices de EE.UU. cierran en verde el lunes sostenidos por las acciones de IA, mientras la plata registra su mayor alza diaria en tres meses y el Bitcoin se acerca a los $82.000.
Los tres principales índices de EE.UU. cerraron el lunes en verde, con el Nasdaq liderando gracias al impulso de las empresas de inteligencia artificial que compensó el nerviosismo por Oriente Medio.
El Nasdaq registró un alza de 0,17%, el S&P 500 de 0,10% y el Dow Jones de 0,07% al cierre del lunes 11 de mayo, según datos de El Financiero de México. La jornada inició con cautela ante el ultimátum iraní, pero el mercado reaccionó positivamente a los resultados de trimestre de varias empresas tecnológicas y al anuncio de Google sobre el Android Show, que reforzó el optimismo sobre el crecimiento del negocio de IA. El rally de los últimos seis meses ha llevado al S&P 500 a niveles que varios analistas califican de estirados: la relación precio-ganancias del índice se ubica en 22x para los próximos doce meses, por encima del promedio histórico de 17x pero por debajo de los máximos de 2021. JPMorgan Chase advirtió en una nota a clientes del viernes que el mercado no está descontando adecuadamente el escenario de escalada en Ormuz. Para los inversionistas costarricenses con exposición a fondos de pensión que invierten en renta variable internacional —como el Fondo de Capitalización Laboral administrado por las operadoras de pensiones—, los máximos de Wall Street son positivos en el corto plazo pero aumentan el riesgo de una corrección violenta si el conflicto escala.
El metal plateado lidera las alzas en los mercados de materias primas del lunes, superando en rendimiento diario al oro, al petróleo y al cobre en una jornada dominada por los activos de cobertura.
Los futuros de la plata subieron 7,18% el lunes para cerrar en $86,11 por onza, mientras la cotización al contado se disparó 7,35% hasta $86,80, según datos de mercado citados por medios financieros latinoamericanos. El movimiento llevó a la plata a su precio más alto desde 2022 y capturó la atención de los traders de materias primas que históricamente la veían como el 'pariente pobre' del oro. El alza responde a dos factores simultáneos: la demanda industrial —la plata es insumo esencial en la fabricación de paneles solares, y la transición energética global ha elevado el consumo industrial un 22% en tres años según datos del Silver Institute— y la cobertura frente al riesgo geopolítico, que empujó a inversores a refugiarse en metales preciosos ante el ultimátum iraní. El ángulo contrario lo aportan los analistas de Citigroup, que publicaron una nota el lunes señalando que el alza es especulativa: el mercado de futuros de la plata muestra posiciones largas en niveles extremos que históricamente preceden correcciones del 15-20%. Para los consumidores costarricenses, el impacto más directo es indirecto: el encarecimiento de la plata sube el precio de los paneles solares importados, lo que puede frenar ligeramente la penetración de energía solar domiciliaria.
Los precios del crudo consolidan el nivel más alto del año ante la falta de avance en las negociaciones entre Irán y EE.UU. y el rechazo de Trump al plan de 14 puntos.
El West Texas Intermediate (WTI) cotizó sobre $97 por barril y el Brent superó $103 durante la jornada del lunes, confirmando que el mercado no descuenta un acuerdo inminente en Oriente Medio, según datos de El Financiero. El alza acumulada desde el inicio del bloqueo de Ormuz es de aproximadamente 45%, equivalente a $30 sobre el precio de referencia de enero. El golpe para Costa Rica es directo: el país importó el equivalente a 2,1 millones de toneladas de derivados del petróleo en 2025, según datos del Centro de Control de Energía (CENACE). Cada $10 de alza en el barril suma unos $120 millones anuales a la factura importadora. Con el alza acumulada de $30, el sobrecoste ya está en el rango de los $360 millones anuales, una suma que representa el 0,4% del PIB costarricense. La RECOPE, que importa el crudo refinado directamente a través de contratos anuales, no ha anunciado si activará el mecanismo de ajuste automático de precios en los surtidores. La última actualización de precios fue el 1 de abril; el próximo ajuste programado es el 1 de junio.
Bitcoin cotizó cerca de los $82.000 el lunes 11 de mayo, prácticamente sin cambios respecto al cierre del fin de semana pero resistente a la presión bajista que el conflicto en Oriente Medio impuso sobre otros activos de riesgo, según Infobae. Ethereum avanzó levemente hasta los $2.330. La capitalización total del mercado cripto se ubica alrededor de $2,6 billones. El catalizador regulatorio más importante de la semana es la revisión de la Clarity Act por parte del Comité Bancario del Senado de EE.UU., programada para el miércoles 14 de mayo. La ley busca definir formalmente cuándo un token digital es un valor —regulado por la SEC—, cuándo es una materia prima —regulada por la CFTC— y cuándo cae en una nueva categoría. Los analistas de Bloomberg Intelligence señalan que una aprobación del comité elevaría el precio de Bitcoin entre 8% y 12% en las 72 horas siguientes al voto. En Costa Rica, el Banco Central y la SUGEF no reconocen las criptomonedas como instrumentos financieros regulados, aunque tampoco las prohíben. La claridad regulatoria en EE.UU. podría motivar a la SUGEF a actualizar su circular de 2022 sobre activos digitales.
— El mercado cripto muestra resiliencia ante la tensión geopolítica global, y los inversores esperan que la Clarity Act defina por fin si los tokens son valores, materias primas u otra categoría.
El tipo de cambio de referencia del Banco Central de Costa Rica (BCCR) abrió el martes 12 de mayo en ₡455,24 por dólar para la compra, frente a ₡460,51 para la venta, según los datos del MONEX. El nivel de compra es el más bajo desde finales de abril y contrasta con el pico de ₡461 que tocó la semana pasada cuando el conflicto en Ormuz alcanzó su mayor tensión. El movimiento combina dos factores: por el lado de la demanda, la reducción temporal en las importaciones de derivados del petróleo mientras el gobierno evalúa el próximo ajuste de precios al consumidor reduce la presión sobre el dólar. Por el lado de la oferta, mayo es el mes pico de exportaciones de piña y flores, que inyectan divisas al sistema financiero. El BCCR no ha intervenido en el mercado cambiario en lo que va de 2026, manteniendo su política de flotación administrada. La TPM permanece en 5,25%.
El gobierno de Laura Fernández convocó la primera reunión de los cuatro superintendentes del sistema financiero costarricense —SUGEF, SUGEVAL, SUPEN y SUGESE— durante la semana, en el marco de las prioridades financieras del Plan de 100 Días. Los superintendentes presentarán al ministro de Hacienda y de la Presidencia, Rodrigo Chaves, un diagnóstico actualizado del estado de la banca, los mercados de valores, el sistema de pensiones y el mercado asegurador.
El conflicto en Oriente Medio no es una nota de color para Costa Rica: es una presión económica en tiempo real sobre el poder adquisitivo de las familias costarricenses. Con una factura petrolera anual de $360 millones en sobrecoste por encima de los precios de enero, y con un presupuesto nacional que ya carga con un déficit del 3,9% del PIB, cada semana adicional de bloqueo en Ormuz añade entre $6 y $7 millones al desequilibrio externo del país. El gobierno Fernández tiene que tomar una decisión política difícil antes de junio: si la RECOPE no ajusta los precios al consumidor para reflejar el costo real del petróleo importado, el Estado absorbe la diferencia —y agrava el déficit. Si ajusta los precios, la inflación sube y el colón se presiona. No hay una opción sin costos. Lo que sí existe es una oportunidad para acelerar la transición a la electricidad renovable en el transporte, que es la única salida estructural a esta dependencia.
Cada semana de bloqueo en Ormuz suma entre $6 y $7 millones al desequilibrio externo de Costa Rica.
Tres eventos marcan la agenda financiera de esta semana. El miércoles 13, el Comité Bancario del Senado de EE.UU. revisa la Clarity Act cripto: una aprobación podría mover el Bitcoin entre 8% y 12%. El jueves 14, el Departamento de Trabajo de EE.UU. publica el dato de inflación CPI de abril, que dirá si la Reserva Federal tiene margen para bajar tasas en la reunión de junio. Y en Costa Rica, el viernes 15, Rodrigo Chaves comparece ante la Comisión Hacendaria con las proyecciones fiscales del segundo semestre, el primer compromiso público del nuevo ministro de Hacienda sobre los números del Estado.