El Nasdaq y el S&P 500 marcan récords pese al dato más caliente de inflación mayorista desde 2022; Bitcoin espera la votación de la ley CLARITY en el Congreso.
El Índice de Precios al Productor (PPI) de abril saltó 1,4% mensual, muy por encima del 0,5% esperado por Dow Jones, en la mayor alza mensual desde marzo 2022. En términos anuales el PPI llegó a 6%, el mayor desde diciembre de 2022, según datos del Bureau of Labor Statistics publicados el 13 de mayo. El PPI núcleo (sin alimentos ni energía) también sorprendió al subir 1% mensual —estimado: 0,4%— y 5,2% anual. La energía fue el principal motor: el índice de energía de demanda final saltó 7,8% en el mes, con la gasolina disparándose 15,6%. Dos tercios del alza total se atribuyen a servicios comerciales, señal de que los aranceles comerciales de la administración Trump comienzan a trasladarse a los precios mayoristas. Para Costa Rica, el impacto es indirecto pero real: la inflación en EEUU presiona al BCCR a mantener la TPM elevada por más tiempo del previsto, encarece el financiamiento externo del Estado y reduce el margen de maniobra fiscal en dólares.
El choque del PPI revirtió semanas de expectativas: ahora más de 1 de cada 3 operadores descuenta una subida de tasas antes de diciembre de 2026.
Tras el shock del PPI, los mercados eliminaron prácticamente cualquier probabilidad de un recorte de tasas de la Reserva Federal antes de finales de 2027, y comenzaron a descontar más de una probabilidad entre tres de un aumento antes de diciembre de 2026. La Fed mantiene la tasa de fondos federales en el rango de 3,50%-3,75%, nivel fijado en su reunión de abril. La inflación núcleo permanece en 2,9%, con las expectativas de inflación de corto plazo de los consumidores escalando a 3,4%, muy por encima de la meta del 2%. Funcionarios de la Fed han advertido que el ciclo de 'tasas altas por más tiempo' podría extenderse significativamente más de lo que prevé el mercado. Sin embargo, economistas como Karen Dynan (Harvard) argumentan que el PPI de servicios comerciales es volátil y propenso a revisiones a la baja, por lo que sería precipitado interpretar un solo dato como señal de endurecimiento inminente. La Fed podría optar por esperar los datos de CPI de mayo antes de cualquier decisión.
El sector tecnológico lideró las alzas; el Dow Jones fue la excepción con una caída del 0,14% por la debilidad de financieras y comunicaciones.
El Nasdaq subió 1,20% para cerrar el 13 de mayo en 26.402,34 puntos, mientras que el S&P 500 avanzó 0,58% hasta 7.444,25, ambos en nuevos máximos históricos. El Dow Jones fue la excepción y retrocedió 0,14%, afectado por caídas en acciones de comunicaciones y finanzas. El rally fue liderado por el sector tecnológico pese al dato de PPI más caliente de lo esperado. Los futuros de ambos índices apuntaban al alza en las primeras horas del 14 de mayo. Nvidia, que reporta el 20 de mayo, cotiza alrededor de $215 con un precio objetivo consenso de $272, según Morningstar. Para inversores costarricenses con carteras en fondos indexados internacionales a través de SAFI o plataformas como Schwab, los nuevos récords del S&P 500 significan un alza en el valor de los portafolios, aunque la exposición al riesgo de tasas se eleva simultáneamente.
El bono a 30 años superó el 5,04% tras el PPI; los compradores de deuda huyen ante las preocupaciones inflacionarias.
El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años trepó hasta 4,49% el 13 de mayo, el nivel más alto desde julio de 2025, tras el dato de PPI más caliente de lo esperado. El bono a 30 años superó el 5,04% —el nivel más elevado desde el 17 de julio—, mientras que el bono a 2 años cayó levemente a 3,98%. Bloomberg señaló que los compradores de bonos huyeron ante el aumento en las preocupaciones inflacionarias, en un movimiento que presiona al alza las tasas hipotecarias y el costo del crédito corporativo. Para Costa Rica, la presión sobre los bonos del Tesoro encarece el acceso a financiamiento externo en dólares tanto para el gobierno como para el sector privado exportador.
El par EUR/USD cayó a 1,1707 el 13 de mayo (–0,27% en la sesión), su nivel más bajo de la semana, al fortalecerse el dólar ante las expectativas de una Fed más dura. El billete verde se apreció frente a la mayoría de monedas emergentes. En Costa Rica, el tipo de cambio de referencia del BCCR se ubicó en ¢452,75 para la compra y ¢457,64 para la venta por dólar el 13 de mayo, en una franja de estabilidad relativa que ha prevalecido en las últimas semanas. La apreciación del colón continúa siendo uno de los factores que mantiene la inflación costarricense en terreno negativo y que protege el poder adquisitivo de los consumidores locales. Sin embargo, la fortaleza del colón pesa sobre los exportadores: empresas agrícolas y de manufactura en zonas francas ven reducidos sus márgenes cuando convierten sus ingresos en dólares a colones.
El Banco Central Europeo (BCE) mantuvo su tasa de depósito en 2% en su reunión de mayo, adoptando una pausa ante la presión inflacionaria generada por el alza del crudo vinculada al conflicto en Medio Oriente. El BCE anticipa que la inflación en la eurozona podría llegar a 3,1% hacia diciembre de 2026. En Costa Rica, el BCCR también mantiene sin cambios la TPM en 3,25% anual —nivel sostenido desde inicios de año—, con la próxima revisión programada para el 21 de mayo. La inflación sigue en territorio negativo (–2,7% a febrero de 2026), acumulando 10 meses de deflación y 34 meses por debajo de la meta.
Con el 89% de las empresas del S&P 500 ya reportadas, el 84% superó estimaciones de EPS. El crecimiento combinado de ganancias del primer trimestre llega al 27,7%, el mayor desde el cuarto trimestre de 2021, con resultados que superan las estimaciones en un 18,2% —muy por encima del promedio histórico de 7,3%—, según FactSet. Entre las grandes sorpresas destacan Amazon (EPS de $2,78 vs. estimado de $1,63, un 70% sobre lo previsto) y Meta ($10,44 vs. $6,70 estimado). Nvidia, el gran protagonista de la IA, reportará el 20 de mayo; los analistas esperan $78.800 millones en ingresos y un EPS de $1,77 para su Q1 fiscal 2027. Para los inversores costarricenses con posiciones en fondos de tecnología o acciones directas, la temporada de resultados confirma que las grandes tecnológicas siguen siendo el motor de los índices, aunque la concentración en pocas empresas eleva el riesgo sistémico.
— Amazon superó las estimaciones de EPS en un 70%; Nvidia reporta el 20 de mayo con expectativas de $78.800 millones en ingresos.
Bitcoin abrió el 14 de mayo en $79.283,34, bajando 1,5% frente al día anterior. Ethereum abrió en $2.257,71 (–0,7%). Ambas criptomonedas siguen un patrón de descenso gradual durante la semana, con el mercado en modo de espera ante la votación en el Congreso de la 'Digital Asset Market Clarity Act' (Ley CLARITY), programada para hoy. La CLARITY establecería las bases regulatorias del mercado cripto en EEUU: definiría qué activos digitales son commodities y cuáles son valores, determinaría qué agencia los supervisa (CFTC vs SEC) y fijaría requisitos de registro para exchanges. Un marco regulatorio claro podría atraer capital institucional y reducir la volatilidad estructural del mercado. Para Costa Rica, donde el SUGEF ha mantenido una posición cautelosa sobre las criptomonedas, el resultado de la votación en Washington podría servir de referencia para futuras regulaciones locales.
La ley CLARITY podría ser el mayor cambio regulatorio para las criptomonedas desde la creación de Bitcoin — pero su aprobación en el Congreso no está garantizada.
El oro cayó levemente a $4.694 por onza troy (–0,39%) el 13 de mayo, manteniéndose cerca de máximos históricos sostenido por la incertidumbre geopolítica y la demanda de activos refugio. La plata escaló hacia los $87 por onza, sus niveles más altos en dos meses. Analistas de Goldman Sachs mantienen proyecciones de largo plazo para el oro en torno a $5.000, con la presión inflacionaria global y la inestabilidad geopolítica como catalizadores. India elevó aranceles de importación al oro y la plata del 6% al 15%, lo que podría enfriar la demanda asiática en los próximos meses.
El organismo proyecta un 3,8% para el año completo y advierte que el crimen organizado se convierte en riesgo emergente para la inversión extranjera.
La economía costarricense registró un crecimiento interanual del 4,6% en marzo de 2026 (IMAE, serie tendencia-ciclo), impulsado por el régimen definitivo —construcción y servicios de alojamiento— que aportó el 73,7% del crecimiento del primer trimestre. El BCCR recortó sin embargo su proyección anual a 3,5%. El FMI, que proyecta un 3,8%, urge al gobierno Fernández a recortar la TPM, aprobar la ley de asociaciones público-privadas y avanzar en reformas a la CCSS. El organismo también advierte que el aumento de la criminalidad es un riesgo emergente para el turismo y la inversión extranjera directa.