Oracle anuncia 30.000 despidos; el agotamiento afecta al 67% del personal global; 148.000 empleos tech eliminados en los primeros cinco meses de 2026.
El informe State of the Global Workplace 2026 registra el nivel más bajo de engagement desde 2020 y estima que los empleados no comprometidos le cuestan a la economía global más de $10 billones anuales.
El informe State of the Global Workplace 2026 de Gallup, publicado la semana del 26 de mayo, revela que solo el 20% de los trabajadores a nivel global están «comprometidos» con su trabajo —es decir, conectados emocionalmente con sus funciones, motivados y productivos más allá de los mínimos requeridos—. El dato marca el nivel más bajo desde 2020 y representa una caída de tres puntos porcentuales respecto al dato de 2023. El costo estimado en pérdida de productividad asciende a $10,3 billones anuales, según Gallup, equivalente a aproximadamente el 9% del PIB mundial. Gallup señala cuatro factores correlacionados con el desplome: el retorno forzado a la oficina sin justificación clara comunicada a los empleados, el aumento de cargas de trabajo sin aumento salarial proporcional, la incertidumbre económica global que limita la movilidad laboral (los trabajadores se sienten «atrapados» en empleos insatisfactorios), y el declive de la confianza en el liderazgo organizacional. En Costa Rica, las empresas del sector de servicios exportables —call centers, zonas francas, multinacionales tecnológicas en la GAM— tienen tasas de rotación que típicamente superan el 30% anual. Un estudio del CENFOTEC de 2025 encontró que el 68% de los trabajadores jóvenes ticos en el sector tech prioriza el bienestar laboral sobre el salario en sus decisiones de cambio de empleo.
La empresa de Larry Ellison elimina el 10% de su fuerza laboral global para redirigir inversión hacia infraestructura de IA; la mayoría de los cortes afectan a marketing, ventas y servicios profesionales.
Oracle Corporation anunció el 29 de mayo un recorte de aproximadamente 30.000 puestos de trabajo a nivel global, el mayor en la historia de la empresa fundada en 1977. Los despidos, que representan alrededor del 10% de los 300.000 empleados de Oracle, afectan principalmente a divisiones de marketing, ventas y servicios profesionales, según CNBC. La empresa indicó que el objetivo es redirigir capital hacia la construcción de centros de datos para infraestructura de IA, donde Oracle Cloud Infrastructure (OCI) compite directamente con AWS, Azure y Google Cloud. El recorte se enmarca en un patrón más amplio: Oracle lleva cuatro rondas de despidos desde 2022, siempre bajo la justificación de «transformación hacia la IA». Las acciones de la empresa subieron 2,3% tras el anuncio, señal de que Wall Street interpreta los recortes como mejora de eficiencia. Sin embargo, los analistas de RBC señalan que Oracle enfrenta un problema real de posicionamiento: en el segmento de bases de datos empresariales, AWS y Azure siguen ganando terreno. En Costa Rica, Oracle tiene presencia a través de sus clientes en el sector bancario y de zonas francas que usan Oracle ERP y Oracle Cloud. Los despidos globales no implican cortes en el país directamente, pero sí pueden afectar los niveles de servicio en las cuentas latinoamericanas gestionadas desde los centros de soporte recortados.
Un estudio de Worktime publicado el 28 de mayo encontró que el trabajo remoto mal gestionado intensifica el burnout en lugar de reducirlo, con los trabajadores en casa reportando más dificultad para desconectarse.
Un análisis de la plataforma de monitoreo de productividad Worktime, publicado el 28 de mayo de 2026, encontró que el 67% de los trabajadores globales experimenta síntomas de agotamiento profesional (burnout) en grado moderado o severo. La cifra sube al 86% entre trabajadores completamente remotos, contradiciendo la narrativa de que el teletrabajo reduce el estrés. La paradoja del burnout remoto tiene una explicación respaldada por los datos: el 78% de los trabajadores remotos reporta dificultad para establecer límites entre horario laboral y personal, el 64% dice trabajar más horas que antes de la pandemia, y el 71% reporta sentirse «siempre disponible» aunque no haya una expectativa formal de respuesta inmediata. Las organizaciones que implementaron políticas explícitas de desconexión —incluyendo el «derecho a desconectarse» legislado en países como Francia, España y Bélgica— reportaron reducciones de hasta el 23% en los síntomas de burnout. En Costa Rica, la Ley para Regular el Teletrabajo (Ley 9738) establece que el empleador debe garantizar el descanso del teletrabajador, pero la norma carece de mecanismos de fiscalización efectivos. El MTSS no ha publicado estadísticas sobre denuncias por violación del derecho al descanso en modalidad remota.
FlexJobs publicó su encuesta anual sobre preferencias laborales el 27 de mayo de 2026, con una conclusión que desafía la presión de muchas empresas grandes hacia el retorno a la oficina: el 85% de los profesionales encuestados preferiría mantener el trabajo remoto total antes que recibir un aumento salarial del 10%. La cifra sube al 91% entre trabajadores con hijos menores de doce años. La encuesta también encontró que la principal razón para no cambiar de empleo ya no es el salario sino la política de trabajo flexible: el 58% de los encuestados mencionó «la posibilidad de trabajar desde casa» como el factor más importante en su decisión de quedarse en su empleo actual, por encima del salario (34%) y los beneficios de salud (8%). Esto sugiere que las empresas que exigen retorno total a la oficina enfrentan un riesgo de retención significativo que los aumentos salariales moderados no compensan. El mercado laboral costarricense refleja este patrón con matices: en zonas francas, el teletrabajo parcial se ha consolidado para puestos de servicio al cliente y análisis de datos, pero las posiciones de manufactura, ensamble y operaciones físicas —que representan la mayoría del empleo en las zonas francas— no tienen opción de remoto. La brecha entre la experiencia laboral de los trabajadores del conocimiento y los de la manufactura sigue creciendo.
— La encuesta anual de la plataforma de empleos flexibles encontró que la autonomía sobre dónde trabajar supera al dinero como motivador de permanencia en el empleo para la mayoría de los niveles profesionales.
El tracker de despidos tecnológicos de Skillsyncer contabilizaba 148.000 empleos eliminados en el sector tecnológico entre enero y mayo de 2026, una cifra que supera el ritmo del primer semestre de 2023 —hasta ahora el año más intenso de recortes post-pandemia—. Las empresas con los mayores recortes en el período son Oracle (30.000 en junio), Intel (16.000 en abril), Cisco (8.500 en marzo) y Meta (6.000 en febrero). El patrón de los despidos de 2026 tiene una narrativa diferente a la de 2023: en 2023, los cortes eran reversión de sobre-contratación pandémica; en 2026, son reorientación hacia IA. Las empresas que más despiden justifican los recortes en funciones «sustituibles por automatización» —soporte al cliente, testing manual, análisis de datos básicos— mientras contratan activamente ingenieros de ML, arquitectos de infraestructura de IA y prompt engineers. En Costa Rica, el impacto es ambivalente: por un lado, los servicios de soporte y back-office en zonas francas son exactamente el tipo de trabajo que las empresas buscan automatizar; por otro, el país ha posicionado su oferta de talento hacia funciones más avanzadas de software y manufactura médica que tienen mayor resiliencia ante la automatización.
Un análisis de DHR Global publicado el 26 de mayo encontró que el 62% de las vacantes en tecnología publicadas en 2026 ya no exigen título universitario como requisito obligatorio, frente al 41% en 2022. La tendencia, impulsada por escasez de talento y evidencia de que el título no predice desempeño laboral, es más pronunciada en las áreas de ciberseguridad (74% sin requisito de título), desarrollo de software (68%) y análisis de datos (65%). Las certificaciones de proveedores —AWS, Google Cloud, Microsoft, CompTIA, CISSP— y los portafolios de proyectos en GitHub son los nuevos criterios de selección dominantes. En Costa Rica, el INA y el CENFOTEC han respondido con mayor oferta de certificaciones técnicas cortas que permiten acreditar habilidades sin los cuatro años de una carrera universitaria tradicional.
El panorama laboral en el inicio de junio de 2026 concentra señales contradictorias: el compromiso laboral global cayó al mínimo desde 2020, con un costo estimado de $10 billones en productividad perdida; Oracle anunció 30.000 despidos y el sector tech acumula 148.000 eliminaciones en cinco meses; al mismo tiempo, el 85% de los profesionales valora el trabajo remoto por encima de un aumento del 10% y la contratación basada en habilidades avanza al punto de que seis de cada diez vacantes tech ya no exigen título universitario. Para los profesionales costarricenses, el mensaje es claro: las credenciales formales importan menos que los proyectos demostrables, y las organizaciones que no gestionen el bienestar activamente enfrentan una crisis de retención sin solución salarial.